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Industria de la tecnología

Zuckerberg, acribillado por preguntas del Senado de EE.UU.

El presidente ejecutivo de Facebook fue interrogado durante casi cinco horas sobre el fiasco de Cambridge Analytica, la privacidad de los usuarios, la limitación de expresión en la plataforma y si la compañía consideraría una versión de pago.

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Dianne Feinstein, una senadora por el estado de California, interroga a Mark Zuckerberg, el presidente ejecutivo de Facebook, durante una audiencia en el Capitolio en Washington, D.C.

C-SPAN

Mark Zuckerberg, el presidente ejecutivo y co-fundador de Facebook, tomó su asiento a eso de las 2:30 p.m. hora de Washington para contestar las preguntas de 44 (de un total de 100) senadores sobre la responsabilidad de su empresa ante el escándalo de Cambridge Analytica y sus planes para proteger la información privada de sus usuarios a futuro. 

Además, querían conocer cuáles medidas ha tomado la empresa para prevenir la manipulación de Facebook por empresas como la rusa Internet Research Agency (IRA, por sus siglas en inglés) que publicó y distribuyó noticias falsas en la plataforma, información que pudo haber influenciado en la victoria del presidente Donald Trump.

En lugar de su característica camiseta gris, Zuckerberg vistió un traje azul marino y corbata de color celeste, algo más apropiado para el evento en ciernes.

El fiasco de Cambridge Analytica, que data de 2015 pero que saltó a la atención pública mundial hace unas semanas, ha intensificado el escrutinio de una empresa que insiste que su misión es conectar a la gente pero que en fechas recientes ha dado de qué hablar por ser una plataforma que no cuida la información de sus usuarios, que se presta a la dispersión de noticias falsas y que se utilizó en 2016 para manipular las elecciones presidenciales de Estados Unidos.

A pesar de que Zuckerberg dijo en noviembre de 2016 que no consideraba que Facebook hubiera tenido un impacto grande en las elecciones, los problemas derivados del supuesto mal uso de la información personal de 87 millones de personas por Cambridge Analytica ha forzado al ejecutivo a dar la cara y explicar qué pasó con esa información y cuáles son sus planes a futuro.

Como se esperaba, Zuckerberg asumió toda la responsabilidad del asunto, recordando que él creó la empresa en sus años universitarios cuando tenía 19 años. Entre las cosas que reconoció Zuckerberg sobre el caso Cambridge Analytica están que no deberían haber confiado que la consultoría había eliminado los datos que obtuvo del investigador y desarrollador de apps Aleksandr Kogan; que deberían de haber bloqueado el acceso de Cambridge Analytica después de que se enteraron de la supuesta infracción en 2015 y que debieron de haber hecho una auditoría en aquel momento para conocer cuánta información y de cuántos usuarios tuvo acceso Cambridge Analytica.

"Mirando atrás, claramente fue un error creerles", dijo Zuckerberg. "Deberíamos de haber hecho una auditoría completa. No será un error que volveremos a cometer". 

Zuckerberg prometió que la red social será más proactiva en el futuro y recordó que en fechas recientes han anunciado medidas para asegurarse de que los anuncios políticos son publicados por las personas autorizadas. Dijo además que comenzaron a hacer más auditorías del uso de datos por desarrolladores y que para fin de año tendrán a 20,000 personas revisando el contenido político que posiblemente se esté usando para manipular a los usuarios. 

Pero las promesas y las disculpas de las últimas semanas por Facebook aún no convence a todos los senadores. 

"Hemos visto este desfile de disculpas antes", dijo Richard Blumenthal, senador de Connecticut. "Tomo su testimonio con mucha cautela porque no veo cómo pueden cambiar su modelo de negocio a menos que hayan reglas específicas en el futuro. El modelo [de Facebook] es monetizar los datos de los usuarios y darle prioridad al contenido sobre la privacidad, y al menos que hayan reglamentos y requisitos de una agencia externa, no estoy seguro de que sus vagas promesas producirán acción".

Para volver a apaciguar a los senadores, Zuckerberg dijo que la daría la bienvenida a la regulación, siempre y cuando fuera la regulación adecuada.

En cuanto a las elecciones de 2016 y las de 2018, Zuckerberg dijo que la protección del proceso electoral es muy importante y no sólo en EE.UU., sino también en todo el mundo. El ejecutivo resaltó que proteger la integridad de las elecciones en India, Brasil, México, Pakistán y Hungría es muy importante para Facebook. Zuckerberg dijo que ya han implementado herramientas de inteligencia artificial para identificar mejor las noticias falsas y la mala información que busca influenciar elecciones futuras. 

"Tomaremos un número de medidas para asegurar que ese tipo de intervención, como la que vimos con los rusos, será más difícil de ejecutar en el futuro", dijo Zuckerberg contestando a las preguntas de los senadores Dianne Feinstein y Tom Udall. 

Incluso, en un momento peculiar, el ejecutivo reconoció que la investigación especial por la posible colusión con Rusia, encabezada por el investigador Robert Mueller, ya ha contactado a la red social, aunque no dio detalles sobre la información que la empresa pudo haber compartido.

En otro momento, Ted Cruz, el senador de Texas y ex candidato a la presidencia de EE.UU., le preguntó a Zuckerberg si él había despedido a Palmer Luckey, el fundador de Oculus VR (compañía de realidad virtual que Facebook compró en 2014 por al menos US$2,000 millones), por sus opiniones políticas. 

"Puedo prometer que él no fue despedido por sus perspectivas políticas", dijo Zuckerberg. Durante la campaña presidencial en EE.UU. se reportó que Luckey no sólo financió un grupo de la extrema derecha que se oponía a Hillary Clinton sino que también tuiteó, bajo un seudónimo, en favor del grupo. Pero en febrero de 2017, un jurado encontró que Luckey había robado secretos comerciales y violado un acuerdo a la confidencialidad de la compañía ZeniMax a quien ahora Facebook debe US$500 millones. Facebook dijo que apelará la decisión.

En respuesta a una pregunta de la senadora Mazie Hirono de Hawaii, Zuckerberg se comprometió a no compartir con el Servicio de Inmigración y Control Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) datos de usuarios que estén solicitando una visa. El gobierno de Trump busca requerir que los solicitantes a visas de no inmigrantes (unos 14 millones) y quienes solicitan inmigrar de forma permanente (otros 710,000), tendrán que proveer sus nombres de usuarios y las publicaciones que han hecho en sus redes sociales durante los últimos cinco años. 

"Nosotros no lo haríamos proactivamente", dijo Zuckerberg agregando que sólo cooperan con las autoridades en dos casos: cuando saben que hay una amenaza de riesgo inminente y cuando reciben una orden judicial. 

Casi cinco horas después de comenzar, Zuckerberg completó su testimonio cansado y sediento. Pero el ejecutivo no dejó que los senadores -- o el público -- lo vieran sudar. Lo que sí continuó enfatizando es que Facebook seguirá siendo gratis, que los usuarios siempre tienen control sobre sus datos, y que la plataforma continuará apoyando la libre expresión, sin importar la ideología política. 

"Esa es nuestra estrategia. Si hay una amenaza de riesgo tomaremos una postura conservadora y revisaremos el contenido", dijo el ejecutivo de 33 años. "Quiero asegurarme de proveerle a las personas la oportunidad de ampliar sus voces lo más posible. Quiero más expresión y no quiero que nadie en la compañía tome decisiones basadas en el contenido político".