Viajar en el espacio afecta la piel

Pasar un tiempo significativo en el espacio tiene efectos negativos sobre el cuerpo. El descubrimiento más reciente: hace la piel menos gruesa.

Ciencia
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Samantha Cristoforetti, astronauta de la Agencia Espacial Europea (ESA), en la cúpula de la Estación Espacial Internacional.NASA

Al regresar a la Tierra después de pasar un tiempo prolongado en el espacio, los astronautas tienen que someterse a una extensa rehabilitación. La falta de gravedad afecta muchas cosas en el cuerpo.

Los músculos se atrofian al no tener que soportar el peso del cuerpo contra la fuerza de gravedad de la Tierra, incluso con ejercicios diarios en la ingravidez. La ausencia de esa fuerza hace que los líquidos puedan concentrarse en la cabeza y crear presión en los ojos, lo que a su vez provoca problemas de la vista. También afecta la presión sanguínea y los huesos pierden densidad, a un ritmo aproximado de 1 por ciento o 2 por ciento mensual. Después de cinco meses en el espacio exterior, Chris Hadfield, el ex comandante de la Estación Espacial Internacional (ISS, por sus siglas en inglés) demoró varios meses en recuperarse.

Y ahora se ha revelado que pasar tiempo en el espacio puede reducir el grosor de la piel, según un reportaje de la agencia de noticias Reuters.

Un equipo de investigadores liderado por Karsten Koenig, profesor de la Facultad de Física y Mecatrónica en el Departamento de Biofotónica y Tecnología de Láser de la Universidad Saarland en Alemania ha usado rayos láser para estudiar por qué la piel pierde grosor en el espacio, a solicitud de la NASA y la Agencia Espacial Europea (ESA, por sus siglas en inglés).

"La NASA y la ESA nos pidieron que investigáramos también la piel de los astronautas, porque queremos saber si hay proceso de envejecimiento o qué tipo de cambio han sufrido los astronautas cuando trabajan seis meses en el espacio. Porque muchos astronautas se quejan de problemas de la piel", dijo.

El equipo estudió a tres astronautas: los italianos de la ESA Luca Parmitano, quien pasó 166 días en el espacio, y Samantha Cristoforetti, con 199 días, y el alemán Alexander Gerst, quien estuvo 166 días en el espacio. A cada uno le escanearon la piel antes de marcharse al espacio y de nuevo cuando regresaron.

La tecnología, desarrollada por el equipo de Koenig, usa rayos laser para tomar imágenes de partes de la piel a alta resolución con una técnica llamada tomografía.

"Usamos pulsos de laser que duran femtodsegundos. (Un femtosegundo es una milbillonésima parte de un segundo). Tomamos imágenes de la piel y estudiamos su fluorescencia, así como otra señal llamada generación de segundo armónico", explicó. "Así que con estas dos señales podemos crear imágenes y observar con precisión la piel a alta resolución. La resolución es de un factor mil veces superior que el ultrasonido".

Los tres astronautas mostraron los mismos síntomas, concluyó el equipo de Koenig.

"Hasta ahora hemos tenido resultados interesantes de tres astronautas. Parece que hay una fuerte producción de colágeno; pero de repente estos astronautas tienen más colágeno. Eso significa que hay algún tipo de efecto antienvejecimiento, al menos en la dermis, que es la capa gruesa inferior de la piel. Y encontramos que la epidermis, en particular la parte con células vivas, se reduce, así que la piel pierde grosor", agregó.

El equipo determinó que tras seis meses en el espacio el grosor de la piel de los astronautas se redujo 20 por ciento. Lo que no saben todavía es la razón de esa pérdida. Y aunque conocer la razón no llevaría necesariamente a la prevención -después de todo, saber que la ingravidez reduce la densidad de los huesos no ha llevado a un medio para evitarlo (se está realizando intentos de crear un entorno artificial de gravidez dentro de una centrífuga, pero es una tecnología en desarrollo) -- pudiera conducir a medidas preventivas en el futuro.

Koenig y su equipo ahora tienen que esperar porque los astronautas no regresan con frecuencia de la Estación Espacial Internacional.

La NASA y la Agencia Federal Espacial Rusa tienen en este momento dos astronautas que están pasando un año entero en el espacio a bordo de la Estación Espacial Internacional para ayudar a medir cómo una permanencia más prolongada en la ingravidez afecta al cuerpo humano. Se espera que el experimento ofrezca información útil para la misión que la NASA planea a Marte en el 2030, un viaje de ida y vuelta que probablemente dure más de cinco años.

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