Tus compras impulsivas le están costando un ojo de la cara a Amazon

La minorista de comercio electrónico no alcanzó las expectativas de Wall Street para su importantísimo periodo de fiestas navideñas, y esto se debió en parte al incremento en los costos de envío de su servicio exprés para socios Prime.

Con sus entregas de dos días, Amazon satisface los deseos instantáneos de sus clientes, pero a costa de sus ganancias.

Ben Fox Rubin/CNET

Tú en verdad no necesitas comprarte esa caja de pañuelos Kleenex de US$12 y hacer que te lleguen en 48 horas. Sin embargo, aún insistes en pedirlo por Amazon Prime. No tienes ni idea de lo que realmente están costando tus pañuelitos.

Vale, no tenemos que sentir pena por la minorista en línea más grande del mundo, ya que el permitirle a sus miembros Prime comprar artículos baratos es lo que ha ayudado a la compañía a aumentar su negocio. Sin embargo, ahora Amazon tiene que asumir la consecuencia del costo de hacerte llegar esos artículos tan rápidamente.

La pregunta ahora para la compañía con sede en Seattle es: ¿será capaz de continuar mandando envíos pequeños dentro dos días o tendrá que cambiar de estrategia?

La respuesta, al parecer, es sí y sí.

"Seguirán experimentando para hacer las entregas lo más rápido posible", dijo Yory Wurmser, analista para la firma de investigación eMarketer. "Están tratando de obtener la mayor cantidad de gente comprando lo más posible en línea."

Amazon pudo conseguir más suscriptores gracias a Prime, su servicio de membresía que cuesta US$99 por año y que ofrece entregas de dos días sin ningún cargo adicional. Mientras que Prime ha sido un gran éxito para la compañía y le ayudó a ampliar más rápido su mercado de comercio electrónico, también resultó en grandes costos de envío que las tasas anuales de los suscriptores no cubren totalmente. Aún así, Amazon tiende a pensar a largo plazo y tiene un puñado de proyectos que podrían ayudarle a asegurar poder hacer entregas rápidas sin perder tanto dinero en el proceso.

El jueves, Amazon registró ingresos menores a los esperados durante su importante época navideña, resultados que hicieron que sus acciones cayeran más del 12 por ciento en transacciones tras el cierre de la borsa de valores. Los costos de envíos crecieron a un ritmo más rápido que los ingresos. Los costos totales de los envío se dispararon un 37 por ciento, hasta alcanzar US$1,800 millones, superando el aumento del 22 por ciento en los ingresos, que fue de US$35,700 millones.

Hasta el momento, Amazon no ha animado a sus clientes a cambiar su comportamiento, pero sí ha incluido algunas herramientas para persuadirlos de agrupar sus compras o solicitar una opción de envío más lenta. Por ejemplo, la compañía ofrece a los miembros Prime un crédito de US$1 para los libros electrónicos o videos digitales cuando optan por el envío de cinco días en lugar de dos. También, dentro de su programa "add-on", Amazon envía miles de artículos si están agrupados cuando el precio del pedido total es de al menos US$25.

Uno de los almacenes de Amazon para la distribución de paquetes.

Amazon

Los expertos de minoristas y entregas esperan que Amazon pruebe formas adicionales de conseguir que sus clientes escojan envíos más baratos, aunque la gente acostumbrada a las entregas de dos días todavía puede rechazar esas opciones.

Por supuesto, Amazon también podría aumentar el precio de Prime. La última vez que lo hizo fue en 2014 por US$20 pero con su esfuerzo por ampliar el número de suscriptores -- que ahora se estiman en 54 millones de miembros en los Estados Unidos -- tal movida parece poco probable.

Ese impulso ha dado sus frutos. A pesar de llegar por debajo de las expectativas de Wall Street, Amazon registró ventas de US$107,000 millones para el 2015, la primera vez que cruzó la marca de los US$100,000 millones.

Tras bambalinas, Amazon ha estado desarrollando una infraestructura de entrega con la esperanza de recortar más gastos. El mes pasado, la compañía dio a conocer una flota de miles de camiones Amazon que se utilizarán para mover mercancía entre sus almacenes. Más allá de eso, supuestamente Amazon está probando arrendar 20 aviones de carga Boeing, lo que podría ayudarle a evitar almacenar el mismo inventario en múltiples lugares alrededor de los EE.UU. y garantizar sus entregas en dos días. Amazon también optó por comprar la porción de la empresa de paquetes de entregas francesa Colis Privé, que aún no poseía, y que ahora ofrece un servicio similar a Uber llamado Flex, que contrata a gente regular para entregar paquetes en 14 mercados de Estados Unidos.

Por ahora, el trabajo de Amazon para frenar sus costos de envío no ha hecho una gran diferencia en sus informes de ganancias, ya que esos grandes centros de costos contribuyen a que la empresa sistemáticamente consiga pocas, si es que algunas, ganancias.

Para el trimestre, Amazon registró ganancias de US$482 millones, más del doble que el año anterior, pero sigue siendo una astilla de sus ingresos totales.

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