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Ciencia

Estos 7 planetas parecidos a la Tierra podrían albergar vida

Astrónomos lo llaman el sistema estelar más increíble que han visto jamás. Estos exoplanetas recién descubiertos, ubicados a solo 39 años luz, permitirían probar, finalmente, que no estamos solos.

ESO/M. Kornmesser/spaceengine.or

Esta ilustración muestra a la estrella Trappist-1 y sus planetas reflejados en una superficie. El potencial de que haya agua en cada uno de estos mundos está también representado por la escarcha, las piletas de agua y el vapor que rodean a la escena.

NASA/R. Hurt/T. Pyle

Una pequeña estrella cercana, relativamente oscura, que nadie había notado hasta hace 20 años podría albergar el sistema planetario más fascinante que hayamos encontrado hasta ahora.

El miércoles, astrónomos anunciaron que la estrella, Trappist-1, está rodeada por al menos siete planetas del tamaño de la Tierra, incluyendo tres que podrían tener océanos de agua líquida para tal vez, solo tal vez, sostener vida.

"Al buscar vida en otro lado, este sistema es probablemente nuestra mejor apuesta al día de hoy", dijo Brice-Olivier Demory, profesor del Centro para el Espacio y la Habitabilidad de la Universidad de Bern y uno de los autores de una investigación sobre este descubrimiento que se publicó el miércoles en la publicación de divulgación científica Nature.

El equipo colocó al Trappist-1 en el mapa por primera vez el año pasado con el anuncio de que albergaba al menos tres planetas, los primeros exoplanetas ubicados alrededor de una estrella enana ultrafría, representando una nueva y promisoria vía en la búsqueda de visa más allá de nuestro propio Sol.

Luego de una inspección más detallada y de revisar los datos recibidos mediante telescopios alrededor del mundo y del Telescopio Espacial Spitzer de la NASA, los científicos se dieron cuenta de que lo que en un principio parecían ser tres planetas en realidad eran siete, y que están ubicados a tan solo 39 años luz de distancia.

"Esta es realmente la primera vez que hemos visto siete planetas que pueden ser llamados terrestres, los cuales están en la zona templada", dijo el astrónomo Michael Gillon en la Universidad de Liège en Bélgica a reporteros durante una conferencia de prensa telefónica. "El hecho de que sean tantos es realmente, realmente sorprendente".

Los siete planetas, llamados Trappist-1b, c, d, e, f, g y h en orden de distancia creciente a partir de su estrella madre, orbitan mucho más cerca que todos los planetas en nuestro sistema solar, incluso Mercurio. De hecho, los astrónomos del equipo de Gillon dicen que el sistema se asemeja más a un puñado de lunas rocosas que orbitan alrededor de Jupiter. Pero debido a que Trappist-1 es mucho más pequeña y fría que nuestro Sol, provee la misma energía que Venus, la Tierra y Marte reciben de nuestra estrella solar a los planetas que orbitan alrededor suyo de cerca en su zona templada.

Un comparativo de tamaño de los planetas en el sistema Trappist-1, alineados en orden de distancia creciente desde su estrella madre. Las superficies planetarias han sido representadas mediante ilustraciones que muestran sus potenciales características, incluyendo agua, hielo y atmósferas.

NASA/R. Hurt/T. Pyle

"Yo creo que es algo fantástico que la Madre Naturaleza nos haya dado Proxima b y ahora los siete planetas de Trappist como laboratorios justo en nuestro patio trasero", dijo la legendaria cazadora de extraterrestres Jill Tarter vía email.

De acuerdo con modelos de clima hechos por computadora, los planetas más interiores y calientes del sistema, Trappist-1b, c y d, es probable que tengan poca agua, o ninguna, en sus superficies.

Luego están los tres mundos potencialmente habitables, seguido del séptimo, Trappist-1h, el cual los astrónomos solo pudieron observar una vez cuando pasada enfrente de su estrella, lo que les impidió confirmar su distancia orbital pero la cual es probable que sea lo suficientemente lejana como para que su superficie sea demasiado fría para albergar océanos líquidos. También es posible que incluso más planetas rodeen a Trappist-1 pero sean demasiado difíciles de avistar desde nuestro ángulo aquí en la Tierra.

Esta noticia es particularmente emocionante para los astrobiólogos, astrónomos y científicos planetarios ya que una nueva generación de telescopios gigantes está a punto de comenzar a operar en los próximos dos años.

El Telescopio Espacial Hubble NASA/ESA, diseñado en los años 80, ya está buscando atmósferas alrededor de planetas, y próximas instalaciones como el Telescopio Espacial de ultraalta potencia James Webb reforzará aún más las habilidades de los astrónomos para buscar agua y evidencias de vida. Dada la cercanía del Trappist-1, ese descubrimiento podría llegar años antes de lo anticipado.

"Esto significa que podríamos estar ocupándonos de buscar alienígenas en una década, y no, como otros lo habían previsto, en una escala de tiempo mucho más larga", dijo el profesor de astronomía de Harvard David Charbonneau vía email. "Este planeta supone un paso importante en esa empresa".

Charbonneau advierte de que el sistema no es exactamente el sujeto perfecto para buscar visa ya que le gustaría ver más evidencia de que los planetas sean rocosos como la Tierra. Además, hace notar que Trappist-1 es una estrella muy pálida.

"Necesitamos esos fotones estelares para hurgar en la atmósfera en tránsito", dijo, "y me gustaría que la estrella fuera más luminosa... aunque es un descubrimiento tan espectacular que es difícil quejarse de algo".

Charbonneau y otros están emocionados por lo que se ha llamado una "oportunidad M-dwarf", en relación con una estrella fría pequeña y pálida, en la búsqueda de vida extraterrestre.

"Hay abundante territorio cósmico que podría albergar vida", dijo el astrónomo senior del Instituto SETI Seth Shostak vía email. "Nuestras asunciones previas - como que las estrellas parecidas al Sol eran los ambientes preferidos para mundos habitables - tal vez podrían ser un poco demasiado egocéntricas".

El Telescopio Array Allen del Instituto SETI se encuentra a la mitad de una observación de una lista de 20,000 estrellas enanas rojas, incluyendo a la Trappist-1.

"(El telescopio) continúa su búsqueda de señales que pudieran decirnos que estos bulbos opacos de la conferencia tal vez podrían tener habitantes iluminados", dijo Shostak.

Este diagrama compara los tamaños de los planetas que acaban de ser descubiertos alrededor de la estrella roja opaca Trappist-1 con las lunas de Galileo de Jupiter y el sistema solar interior. Todos los planetas encontrados alrededor de Trappist-1 son de un tamaño similar a la Tierra.

ESO/O. Furtak

Si bien los próximos telescopios como el Telescopio Espacial James Webb de la NASA y el Telescopio Europeo Extremadamente Grande podrían decirnos acerca de las atmósferas de los planetas de Trappist-1 y tal vez un poco acerca de lo que esté pasando en sus superficies, tal vez tarde un poco antes de que podamos tomar una imagen directa para ver lo que podrían parecer ojos humanos. El equipo de Gillon dijo a reporteros que los planetas están probablemente demasiado cerca de su estrella para obtener tal imagen.

Sin embargo, el coautor del estudio, Amaury Triaud, de la Universidad de Cambridge, dijo que si podías posarte sobre la superficie de uno de los planetas recibirías mucho menos luz de la estrella en el cielo, tal vez algo comparable con la cantidad de luz que recibimos luego de que el sol se ha puesto al anochecer.

No obstante, el sol probablemente nunca se pondría durante el lado de día en los planetas de Trappist-1, ya que probablemente están cerrados en marea, lo que significa que no giran sobre un eje y siempre están mirando desde el mismo lado a su estrella, de manera muy similar a la manera como la Luna mira hacia la Tierra.

Imagínate estar parado en la superficies del exoplaneta Trappist-1f. Esta imagen, hecha por un ilustrador, es una interpretación de cómo se vería.

NASA/JPL-Caltech

"El espectáculo (desde la superficie de uno de los planetas) sería hermoso porque cada tanto verías otro planeta, tal vez dos veces más grande que la luna en nuestro cielo", explicó Triaud, agregando que la Trappist-1 tal vez aparezca diez veces más grande en el cielo de lo que aparece el sol para nosotros, y que sería de color salmón.

Esa visión de cómo serían estos primos de nuestro planeta recién descubiertos es simplemente una suposición informada en este momento. Muchos esperan que los telescopios giren en dirección de Aquarius y Trappist-1 en los años por venir para descifrar sus secretos.

"La gente recibirá cada vez más noticias acerca de este sistema en los próximos meses", dijo Gillon. "Este es apenas el inicio de esta historia".