CNET también está disponible en español.

Ir a español

Don't show this again

Televisión y cine

The Politician: Ryan Murphy se mete en política

[Reseña sin 'spoilers'] Jessica Lange, Gwyneth Paltrow y Ben Platt protagonizan esta comedia dramática de Netflix que es mitad comentario político, mitad melodrama, cien por cien estilo Ryan Murphy.

The Politician

Ben Platt in The Politician.

Netflix

Esto no es una serie solo apta para adictos a la política.

En The Politician, el omnipresente productor Ryan Murphy vuelve a asociarse con sus colaboradores habituales Brad Falchuk (Glee, American Horror Story) e Ian Brennan (Glee, Scream Queens) para crear una serie que captura las tribulaciones de un grupo de estudiantes de instituto precoces de la Generación Z. Los creadores le han dado a la serie, que estará disponible en Netflix el 27 de septiembre, un toque político con el que es imposible no ver ciertos paralelismos con la situación política actual.

La premisa no es precisamente simple. Payton (Ben Platt) sabe que será presidente de Estados Unidos desde que tenía 7 años. Y el camino a la Casa Blanca es muy claro: ganar las elecciones a la presidencia del consejo estudiantil en Saint Sebastian High School. Ir a Harvard. Pasar a la historia. Naturalmente las cosas se complican.

Es el hijo adoptivo de un multimillonario extravagante (Bob Balaban) que no lo quiere demasiado. La familia tiene tres Picasso menores y Annie Leibovitz los fotografió el año pasado. La madre de Payton, Georgina (Gwyneth Paltrow), lo quiere más que a sus otros hijos, un par de gemelos cuya única buena cualidad consiste en tener el moreno perfecto. La novia de Payton, Alice (Julia Schlaepfer), está muy centrada en ser primera dama. Y Payton tiene un par de consejeros políticos que no dejarán que nada se interponga ante él y la presidencia: el calculador James (Theo Germaine) y la siempre vestida de trajes de pantalón y chaqueta y colores vivos McAffe (Laura Dreyfuss).

The Politician

James (Theo Germaine), Alice (Julia Schlaepfer) y McAfee (Laura Dreyfuss) en The Politician.

Netflix

El reparto diverso no termina ahí. La musa de Murphy, Jessica Lange, interpreta a una abuela sin noción de lo que es la corrección política y a quien le encanta la música de Shirley Bassey. Su nieta (Zoey Deutch), por su condición de persona con "capacidades diferentes", se convierte en la candidata a la vicepresidencia del consejo estudiantil que se presenta junto a Payton. Lucy Boynton de Bohemian Rhapsody es la archienemiga de Payton, Astrid. Y los prácticamente perfectos Dylan McDermott y January Jones interpretan a los padres de Astrid. "Nada de sexo esta noche. Todavía estoy dolorida por mi lipo", dice Jones a modo de presentación de su personaje en la serie.

La extenista profesional Martina Navratilova tiene un pequeño papel pero Netflix no quiere que te dé muchos detalles al respecto. Tampoco sobre los personajes de Judith Light y Bette Middler, que son como una bocanada de aire fresco y para mi gusto no aparecen en la temporada lo suficientemente pronto.

Netflix puso a mi disposición los 8 episodios de la temporada 1 de The Politician para que pudiera escribir esta crítica. También me dieron una larga lista de temas/spoilers que no debía mencionar. Así que me limitaré a decir que la trama se complica. Mucho. Hay una campaña presidencial, algún que otro intento de suicidio, envenenamientos, comas inducidos, posibles secuestros, investigaciones criminales y al menos una subasta de caftanes de colores. Esto no sería una serie de Murphy sin un montón de giros argumentales.

La serie también trata los temas de la violencia con armas de fuego, la depresión, la sexualidad fluida, la no conformidad de género, la crisis de la mediana edad, las diferencias entre clases sociales, la adicción, la fidelidad y la apatía política. Es tan intensa que es imposible contener The Politician en unos pocos párrafos. Los diálogos son rápidos, afilados y absolutamente actuales. "Estoy obsesionado con River. No de la forma tradicional no heteronormativa. Pero me hizo sentir cosas", le dice Payton a Alice en un momento de la serie. "El sexo no tiene nada que ver con la lealtad. No somos nuestros padres", le dice ella a él durante otra conversación.

The Politician también es un poco excesiva a veces. Por mucho que me duela decirlo, no me interesó demasiado la trama de Lange o el drama alrededor de su familia. Tampoco me pareció que el personaje de Paltrow fuera necesario. Aquí podría mencionar que Paltrow se casó el año pasado con Falchuk, de hecho. The Politician podría haber pasado sin muchos de sus actores secundarios y sus historias extremadamente enrevesadas. Entiendo que los creadores estaban tratando de llevar a sus personajes a un punto específico, pero una temporada más corta y con menos jugadores hubiera conseguido resultados similares sin desviarse de la temática política.

The Politician

Gwyneth Paltrow y Ben Platt en The Politician.

Netflix

Y es que la serie gana cuando se centra en temas políticos. Haciendo comentarios sobre temas como la supresión de votos, las estrategias políticas, la inacción gubernamental o cómo pueden afectar las noticias falsas a los votantes. Los paralelismos entre el tipo de política que se hace en la era de Donald Trump y en el instituto ficticio en el que se ambienta esta serie son alegóricos e incluso sutiles a veces, pero definitivamente forman parte del mensaje entre líneas de The Politician. Como cuando un concierto de Drake para el baile de graduación, completamente inventado, hace que algunos votantes se pasen de un candidato a otro. También hay un episodio narrado desde el punto de vista de un votante indeciso y que no podría estar menos interesado en el proceso político pero cuyo voto podría cambiar las cosas.

Las referencias políticas no son solo trumpianas. "John McCain intentó eso. ¡Fue un desastre!", grita Payton cuando su equipo le sugiere que busque un candidato a la vicepresidencia entre los estudiantes de educación especial. "Esto es como Hillary 08 llorando en el café de New Hampshire", dice James durante un momento especialmente inspirado de su candidato.

Si te atrae The Politician porque crees que es una mezcla entre Glee y House of Cards con un poco del humor de Veep, no estás equivocado. Pero podrías llegar a desear un poco menos de melodrama adolescente y más maquinaciones políticas. Y piensa que sí, puedes disfrutar de esta serie a pesar incluso de que no estés enganchado a MSNBC las 24 horas del día y todo lo que sepas sobre el funcionamiento del gobierno estadounidense sea gracias a The West Wing.

Dicho esto, mira la serie hasta el final de la temporada y la dejarás sediento por saber lo que pasará en una segunda temporada que tiene pinta que será un poco más adulta.

Reproduciendo: Mira esto: La casa de papel 3: Momentos que nos han dejado con ganas...
4:22