'The Martian' o cómo sobrevivir en Marte de la mano de la ciencia

[Reseña con pocos 'spoilers'] Matt Damon es un astronauta varado en Marte que tiene que usar todas sus habilidades científicas para sobrevivir y volver a casa.

Cultura tecnológica
Matt Damon es el astronauta Mark Watney, el náufrago y pirata sideral de 'The Martian'. Twentieth Century Fox

El Planeta Rojo en The Martian es extenso, hermoso y solemne.

De polvo oxidado, Marte es el protagonista de esta cinta. Pero si buscas ciencia o veracidad, debes saber que como los otros protagonistas de esta película, este planeta es una invención de Hollywood. Una invención que funciona muy bien.

Basada en la novela del mismo nombre de Andy Weir, The Martian (supongo que se llamará El marciano en Latinoamérica) es una película que presenta uno de los retos más humanos de la historia: el hombre que sobrevive a los elementos a costa de todo.

La diferencia es que Mark Watney (Matt Damon), el astronauta que de un momento a otro se halla varado en Marte, está a 140 millones de millas de la Tierra en un sitio hostil, ajeno e inerte. Watney está totalmente solo, y con las mínimas herramientas y provisiones.

El reto - el mismo reto que plantearon cientos de películas y novelas en el pasado - es sobrevivir con lo que hay: los restos de una misión a Marte que tuvo que cancelarse por una tormenta que forzó al resto de la tripulación a huir antes de que su nave de escape fuera volcada al piso por los fuertes vientos. Los otros astronautas piensan que Watney está muerto, y lo dejan detrás. Cuando éste despierta con un duro golpe tiene frente una situación ante la cual decide usar todas sus habilidades como botánico y científico.

El libro, cuya fama va de la mano de las detalladas descripciones científicas de las soluciones que Watney implementa para sobrevivir, comienza con una mentira: Marte tiene 1 por ciento de la atmósfera de la Tierra, por lo que es imposible que haya tormentas de esa fuerza. En este Marte de Hollywood, los vientos son como huracanes terrícolas.

Pero si estás dispuesto a suspender la realidad y aceptar este mundo marciano cinematográfico, el Watney de Damon es un verdadero aventurero que más que provocar compasión logra contagiar a la audiencia de optimismo y esperanza.

Las partes más exitosas del libro de Weir son justamente en las que Watney soluciona todo tipo de problemas como un vaquero: sin sentimiento y con manos a la obra. Watney tiene la habilidad de convencernos que puede hacer cualquier cosa: cultivar papas en un planeta muerto, extender su vida por meses, reconstruir y repotenciar cualquier tipo de tecnología, recorrer cientos de millas con el mínimo equipo y comunicarse con la Tierra con tecnología de hace décadas. Caray, si hubiera marcianos en Marte, Watney les hubiera enseñado inglés - y, seguramente, a usar las palabrotas que el personaje usa constantemente en el libro y que aparecen en formas divertidas (leyéndole los labios o por escrito) en la cinta.

Marte es, sin duda, de los principales protagonistas del filme. Aidan Monaghan

Un ejercicio inútil de las reseñas de películas basadas en libros es comparar las obras. Y no lo pienso hacer en este caso. Pero el filme intenta emular muy bien las cualidades de la novela, sobre todo las habilidades y personalidad del astronauta náufrago que se convierte en, literalmente, un pirata sideral. (La explicación de Watney del concepto de aguas internacionales y porqué se considera un pirata es muy divertida).

Cuando leí la novela, no imaginé un Watney con el rostro del Jason Bourne. Pero Damon logra transmitir el humor y la tenacidad de Watney, y su relación con el exterior - con la NASA y con los otros astronautas. Un reproche que le hice a la novela en su momento es que el astronauta me parecía un poco superficial - está solo, abandonado, pero nunca expresa sus sentimientos --, pero el filme logra mostrarlo en momentos de debilidad, y lo hace bien y en momentos pertinentes.

Como la novela, el personaje más importante de la película es Watney, pero a diferencia del libro en ésta los otros astronautas - protagonizados por Kate Mara, Jessica Chastain, Michael Peña, Aksel Hennie y Sebastian Stan - y los burócratas de la NASA -- Kristen Wigg, Jeff Daniels, Donald Glover y Chiwetel Ejiofor -- tienen un poco más de tiempo aire, sin cambiar o modificar la historia, y aportan bastante a la narrativa cinematográfica porque también logran que nos interesamos por ellos, pero siempre en contexto de la situación del colega que está solo en Marte.

El director, Ridley Scott (¡Blade Runner!) marca bien el ritmo de los obstáculos y hazañas de Watney y logra que nos encariñemos y preocupemos por el astronauta. Pero el director se luce sobre todo en las tomas panorámicas sobre la arena roja de Marte, en los paisajes siderales sobre el planeta y en las secuencias de cámara lenta de la nave Ares en la que viajan estos astronautas por el espacio. Lo único que le reprocho a Scott es no haber terminado el filme donde debía - donde acaba el libro - y sentirse forzado de darnos un "qué pasó después" totalmente innecesario y que casi me hace perder el tren de vuelta a casa.

Si bien es casi imposible reflejar los detalles y las descripciones obsesivas de Weir para explicar las cosas que inventa, hace y soluciona Watney para sobrevivir en una ambiente hostil, la película logra comunicarlo lo suficientemente bien para saber que este es un hombre con habilidades especiales que está haciendo cosas increíbles. (Sin embargo, si te gusta la ciencia y disfrutas ese tipo de detalles, esa es la razón más fuerte para correr a leer el libro después de ver la película - la cual, por sí sola, tiene méritos y vale tu tiempo y dinero).

En conclusión: esta es la historia de un pirata astral que tiene que luchar contra todos los elementos en un lugar imponente y peligroso para sobrevivir y volver a su casa. Pero, a diferencia de otros filmes, este vaquero-astronauta lo hace a millones de millas de distancia de la Tierra, en un planeta rojo, hermoso y muy terrenal.

Close
Drag
Autoplay: SI Autoplay: NO