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OPINIÓN Celulares

¿Necesitas realmente un teléfono plegable Samsung Galaxy?

El teléfono plegable de la compañía es prácticamente un hecho para 2018, pero ¿por qué alguien necesitaría –o no– uno?

El teléfono plegable de Samsung para 2018 es prácticamente un hecho, incluso lo mencionó el líder de la división de celulares de Samsung, pero ¿realmente querrías uno?

Eso dependerá, por un lado, de lo que signifique "plegable". Hemos visto una solicitud de patente de Samsung para un teléfono que se dobla por la mitad, por lo que la parte superior del teléfono puede tocar la parte de abajo. Sin embargo, es la segunda solicitud de patente que parece muy probable que se convierta en un dispositivo real que podría abrirse para convertirse en una minitableta.

Este concepto se basa en dos pantallas, una al lado de la otra, que se conectan con bisagras y se despliegan como un libro. Samsung no sería el primero en avanzar con este tipo de diseño. De hecho, el ZTE Axon M hace lo mismo y ya está a la venta (al menos en Estados Unidos con la operadora AT&T).

Conceptos y prototipos para teléfonos flexibles que se tuercen, doblan y desenrollan han aparecido de vez en cuando (como este concepto que envuelve tu muñeca como un reloj), pero primero debe haber baterías y otras partes internas lo suficientemente flexibles como para doblarse así, por lo que un diseño que evoluciona del tradicional teléfono plegable es mucho más práctico.

Por eso es posible que quieras algo así —y por qué no. 

Pros: Por qué quieres un teléfono plegable

Hay al menos tres buenas razones.

1. Duplica el tamaño de la pantalla en una forma compacta

Duplicar el tamaño de tu pantalla sin incrementar el tamaño del teléfono sería ideal, ¿o no?

Es por eso que la tendencia actual de los teléfonos con biseles delgados y sin botones tomó forma en el Samsung Galaxy S8, el iPhone X y al menos una docena más. Pero esto es cualquier cosa comparado con duplicar el espacio de la pantalla al agregar otra pantalla del mismo tamaño.

La bisagra que conecta los dos paneles es el arma secreta de este diseño, porque te permite doblar la segunda pantalla sobre sí misma para que el teléfono de doble ancho tenga medidas similares que un teléfono típico. Sí, es doblemente gruesa también (ver los contras a continuación), pero eso todavía es mucho más compacto que llevar un dispositivo con una pantalla de 6.8 pulgadas.

Reproduciendo: Mira esto: ZTE Axon M: Un teléfono con pantalla para la multitarea
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2. Más cosas 'cool' que puedes hacer

El Axon M, de ZTE, nos ofrece muchas posibilidades con cuatro maneras en que puedes las dos pantallas:

  1. Puedes usar solo una pantalla. 
  2. Puedes usar las dos pantallas, cada una con una aplicación diferente. 
  3. Puedes tener la misma aplicación en ambas pantallas. 
  4. Y puedes usar las dos pantallas como una sola pantalla grande.

No estamos seguros de que el teléfono plegable de Samsung haga lo mismo, pero es probable, especialmente un modo de pantalla completa que podría presentar nuevas formas de ver videos, jugar juegos y realizar tareas múltiples. También existe la sugerencia de que la versión de Samsung podría funcionar con, o incluso venir con, un lápiz S Pen.

Los dibujos de patentes sugieren que las bisagras del teléfono plegable de Samsung le proporcionarán un rango de movimiento de 360 grados, donde la pantalla Axon M no se moverá más allá de los 180 grados.

3. Mejor cámara para 'selfies'

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¿Y si la cámara de las selfies fuera la única cámara?

Josh Miller/CNET

No podemos estar seguros de qué cámara utilizará Samsung, pero imaginemos por un momento que tus selfies tienen el mismo enfoque claro, definido, con las bordes detallados y un efecto bokeh como las fotos tomadas con las cámaras traseras.

Ese podría ser el caso si los teléfonos plegables se deshacen de una cámara sólo para las selfies y utilizan una con un buen lente para cualquier tipo de foto. 

Por ejemplo, la cámara de 20-megapixeles del ZTE Axon M utiliza una pantalla para tomar selfies y otra para tomar cualquier otro tipo de fotografía. (La cámara te ve a ti por diseño y se te pide que voltees el teléfono para tomar fotos de "cámara trasera"). 

El beneficio aquí es que las selfies podrían tener una resolución más alta de lo habitual y verse mejor en escenarios con poca luz. También, tendrías acceso a todas las mismas herramientas, como el modo pro y un filtro de belleza. 

Contras: Un teléfono plegable es raro

Este no es nuestro primer enfrentamiento con una pantalla doble. Hemos visto teléfonos con pantallas en ambos lados, con pantallas tipo ticker, más pequeñas en la parte inferior o superior, y diseños con una pantalla táctil en el exterior y una pantalla más pequeña (y teclado) en el interior. La mayoría fracasó.

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Este diseño regresa del olvido.

Josh Miller/CNET

El que quiero señalar es el precursor espiritual del Axon M, llamado Kyocera Echo. Fue un desastre, pero aleccionador, que nos advierte sobre las formas en que los teléfonos de doble pantalla pueden estrellarse rápidamente.

1. Ancho y pesado

Esta es la principal preocupación. A menos que cada lado tenga solo unos milímetros de profundidad, lo que requeriría baterías y otros componentes delgados como el papel, lo que tendremos delante será un teléfono con doble espesor.

Asimismo, será más pesado de lo habitual. El Axon M pesa 8.1 onzas (230 gramos); la mayoría de los teléfonos van de 5 onzas hasta unas 7 onzas para un dispositivo grande y pesado hecho de metal y vidrio.

Si tienes una segunda pantalla encima de un teléfono completo, no hay manera que sea de otra manera.

2. Mayor complejidad implica más posibilidades de que algo salga mal

Una segunda pantalla. Una bisagra. Un software que alimenta a ambas.

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Un lado del Axon M es mucho más grueso que el otro.

Josh Miller/CNET

El riesgo es que el conjunto se vuelva algo molesto o difícil de usar. En el Axon M, puedes ver los biseles negros y la bisagra central que corta a la derecha en el medio cuando tiene ambas pantallas abiertas en modo extendido.

O bien, la segunda pantalla se vuelve inútil la mayor parte del tiempo. O tienes que voltear el teléfono para tomar selfies. Y cuando desdoblas la pantalla, el lado que tiene la batería es mucho más grueso y más pesado que el otro, lo que hace que se sienta raro y desequilibrado.

La ubicación de las lentes de la cámara, los puertos y los botones son quizá lo más importante en un dispositivo con una pantalla adicional para que sea un teléfono funcional. Si es difícil de manejar y difícil de usar, o si uno de esos elementos funciona mal —un error de software en modo expandido o una bisagra floja, por ejemplo— lo notarás enseguida.

3. Es potencialmente más caro

Generalmente, los teléfonos con más partes, partes personalizadas o de lujo son más costosos de fabricar y, por ende, más difíciles de comprar. Samsung seguramente podría posiciones un teléfono plegable como un dispositivo premium o de nicho (o ambos), lo que ayudaría a sostener el precio elevado.

El Axon M, de ZTE, cuesta US$725, más de lo que se paga por los ejemplares más lujosos del iPhone 8 y el Pixel 2. Sin embargo, el teléfono de ZTE tiene las especificaciones del año pasado, por lo que es un precio muy alto para cualquiera.

Samsung tendría que encontrar el balance perfecto entre precio y desempeño para superar los inconvenientes del Axon M.