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Cultura tecnológica

¿Dejarán los estadounidenses su adicción al celular?

Checamos el teléfono 47 veces al día, a veces incluso a la mitad de la noche. ¿Hemos llegado a nuestro límite?

Todos los días veo a cientos de personas amenazadas con claxonazos mientras vagan distraídamente en la calle sin siquiera mirar o darse cuenta. ¿Quién es el culpable de eso? Ese pequeño dispositivo que traen en la palma de su mano y que consume toda su atención: su teléfono.

A juzgar por todas las personas en las aceras y los autobuses que llevan los ojos 'clavados' en la pantalla de su celular, parece que nuestro apego colectivo a los dispositivos móviles está empeorando.

Sin embargo, parece que algunas personas están tratando de romper su adicción.

Casi 50 por ciento de los estadounidenses encuestados por Deloitte dice que están haciendo un esfuerzo consciente por reducir o limitar el uso de su teléfono. Así lo revela la Encuesta Global al Consumidor Móvil realizado por la firma consultora, publicada hace un par de días. El estudio se basa en las respuestas de más de 51,000 personas entre las edades de 18 y 75 años, en 32 países. En el caso de Estados Unidos se encuestó a 2,000 personas. 

Internet Addiction

Casi la mitad de los estadounidenses se levanta a medianoche para revisar su celular. Estamos en el proceso de dejar la adicción. 

Getty

De acuerdo con el estudio, algunas personas en Estados Unidos mantienen su dispositivo fuera de la vista o simplemente desactivan ciertas funciones, como las notificaciones de audio, explica Dan Littmann, Director de Tecnología, Medios y Telecomunicaciones de Deloitte y autor del estudio. Otros, incluso, apagan el teléfono por completo antes de irse a la cama para no tener la tentación de revisarlo a la mitad de la noche.

La percepción de que las personas están tratando de pasar menos tiempo hablando por teléfono va en contra de la creencia general de que el teléfono celular está absorbiendo nuestras vidas. Sólo basta echar un vistazo dentro de un autobús lleno de gente o en un restaurante, en donde observaremos a varias personas consumidas por su dispositivo, ajenas a lo que sucede a su alrededor. Un estudio de seguridad de Intel del año pasado reveló que 55 por ciento de los vacacionistas que planeaba desconectarse de sus dispositivos digitales simplemente no pudo hacerlo.

Tal vez hemos llegado a un punto de inflexión.

"Parece que hay un reconocimiento de que hemos llegado a nuestro nivel máximo, y ahora es una cuestión de competir por los ojos de los consumidores, su atención y su tiempo, aunque no necesariamente ampliando el tiempo que pasará mirando su teléfono", dijo Littmann .

Es difícil ignorar el impacto del teléfono inteligente en la vida de la gente. Se ha convertido en una de las tecnologías de consumo masivo que más rápido se ha adoptado en la historia moderna. Alrededor de tres cuartas partes de los adultos estadounidenses poseen un teléfono inteligente, según Pew, un aumento de 35 por ciento con respecto a 2011. Además, a propiedad de los teléfonos inteligentes sigue creciendo, aunque a menor ritmo, dado que la mayoría de las personas ya tienen uno. Según Deloitte, 82 por ciento de las personas en Estados Unidos posee un teléfono, frente a 77 por ciento del año pasado.

Lo cierto es que los fabricantes de teléfonos y aplicaciones no van a facilitar que uno se quede con su teléfono por mucho tiempo.

"Lo que veremos es más innovación, tanto en dispositivos como en aplicaciones, ya que están encontrando nuevas formas creativas para captar la atención de las personas", dijo Littmann. "Espero que la innovación también encuentre formas de ser menos invasivo en la vida cotidiana de las personas."

Adictos sin cura

Nada de esto significa que no estemos obsesionados con el teléfono. Cada uno de nosotros revisa su dispositivo casi 47 veces al día, detalló Deloitte. Pero ese número se mantuvo constante durante los últimos tres años. La única excepción se observó entre las personas con edades de 18 a 24 años, que revisan el teléfono 86 veces al día, en comparación con 82 veces en 2016.

De hecho, casi la mitad de nosotros dijimos que nos levantamos en medio de la noche para revisar nuestro teléfono.

Algunos de nuestros otros hábitos también se han estabilizado: 89 por ciento de nosotros mira el teléfono una hora después de despertar, un aumento de sólo un punto porcentual con respecto al año pasado. Además, 81 por ciento de nosotros mira el teléfono una hora antes de irnos a dormir, un número que se ha mantenido constante desde 2016.

Pero, ¿mantendrá la gente su intención de evitar sus teléfonos?

"No creo que hayamos visto indicios de que las personas estén limitando el tiempo que pasan con sus teléfonos en este momento", dijo Littman. "Apenas acabamos de ver una estabilización de eso".

Estaré al pendiente de si la gente realmente comienza a hacer contacto visual. Estaría feliz si simplemente miraran hacia arriba antes de colisionar entre ellos.