'Streaming' de música: buen negocio para discográficas, pero ¿y los artistas?

Los sellos discográficos vieron sus ingresos subir en 2015 gracias a servicios como Spotify, Apple Music y Pandora; pero algunos artistas dicen recibir poco por compartir su música en estas plataformas.

Foto de James Martin/CNET

La música digital se ha convertido en un servicio imprescindible en nuestra vida cotidiana, y los sellos discográficos se han beneficiado de ello. Según las cifras más recientes, las discográficas generaron en 2015 -- y por quinto año consecutivo -- ingresos multimillonarios gracias a estos servicios.

Sin embargo, para la mayoría de los artistas, la historia no es siempre color de rosa, pues los ingresos que reciben por estos servicios digitales son apenas una fracción infinitesimal de lo que recibían cuando vendían vinilo, casetes, discos compactos o cuando sonaban por la radio FM. Ahora, los músicos necesitan que su canción se reproduzca millones de veces para ganar lo mismo que antes. Eso es algo relativamente fácil para artistas súper populares como Taylor Swift, Justin Bieber y Rihanna, pero no para el resto.

Según datos de la Asociación de Sellos Discográficos de Estados Unidos (Record Industry Association of America, o RIAA por sus siglas en inglés) citados por el Wall Street Journal, los ingresos de sus miembros aumentaron un 1 por ciento en 2015, frente a 2014 para alcanzar los US$7,000 millones. Si bien el crecimiento es de un solo dígito, se trató del quinto año consecutivo de crecimiento.

De esos US$7,000 millones, dice la RIAA, un 34 por ciento provino de las suscripciones a servicios de streaming de música, en comparación con el 27 por ciento que contribuyó ese segmento en 2014. Entre los principales servicios de streaming en EE.UU. están Apple Music, Google Play, Pandora, Sirius XM y Spotify.

Según RIAA, el número de personas que pagaron por una suscripción a un servicio de streaming de música en 2015 llegó a un promedio mensual de 10.8 millones, un salto del 52 por ciento frente a 2014 para lograr ingresos de US$1,200 millones. Estos son solo suscriptores en EE.UU., y solo una parte de los 30 millones al nivel mundial que tiene Spotify y una porción de los 11 millones que suscritos a Apple Music.

En contraste, aunque la venta de los discos físicos de vinilo subió a 17 millones de unidades en 2015 y generó US$412 millones en ventas, la venta de CDs bajó a 123 millones en 2015, frente a 143 millones el año anterior. También cayeron las descargas de pistas digitales años sobre año.

Los artistas, en desventaja

A pesar de que los sellos discográficos no ganan dinero de la misma manera que antes (por las ventas del vinilo, CDs, casetes y la reproducción de música en la radio), siguen demostrando que pueden generar ingresos por las suscripciones de streaming y por la publicidad que se incluye en los servicios gratuitos. No obstante, la situación no es tan favorable para los artistas, que encuentran que ganarse la vida con la música digital es aún más difícil.

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Josh Norek, presidente de Regalías Digitales, LLC una empresa que ayuda a músicos latinos a recuperar sus regalías de entidades como las plataformas de streaming, explica que mega artistas como Shakira siempre ganarán una porción mayor, porque en servicios como Spotify es posible que se reproduzca su música miles de veces. (Recordemos que la misma Taylor Swift tuvo que demandar a Spotify porque la plataforma le debía dinero, según sus cuentas, casi US$6 millones de los cuales solo le pagaron US$500,000).

Sin embargo, debido a que los consumidores ya no compran música como producto físico y muchos ni siquiera pagan una suscripción, los artistas más pequeños no recuperan su inversión creativa.

Norek explicó a CNET en Español que por servicios digitales como Spotify, los artistas ganan apenas medio centavo por reproducción (en un servicio como Pandora ganan aún menos). Por ende, para que un músico gane lo mismo en Spotify que ganaría cuando un usuario paga US$0.99 por una pista en iTunes, la canción necesitaría ser reproducida 150 veces. Una canción que se reproduzca 1 millón de veces, genera apenas US$5,000.

"Y eso sin pensar que de esos US$5,000 el artista solo se lleva a casa el 14 por ciento y el sello, el restante", dijo Norek, y agregó que vender el equivalente en dólares, que serían unos 625 CDs, sería mucho más fácil. "La matemática no es favorable para los músicos".

Una suscripción de paga le asegura más ingresos por regalías a los artistas y es una base de ingresos segura para las plataformas de streaming, según un reporte de Billboard. Por ejemplo, Spotify gana solo el 9 por ciento de sus ingresos anuales de la publicidad, mientras que el 91 por ciento viene de las suscripciones de pago, según Billboard.

Homeboy Sandman, un rapero de Nueva York de ascendencia dominicana, comparte su frustración al respecto.

"La responsabilidad de asegurar ganar dinero con la música cae toda sobre mí", dijo en un mensaje de Facebook Angel Del Villa, el nombre oficial de este cantante de 35 años. "A los servicios de streaming no les importa [cómo ganamos nuestro dinero] y tampoco pretenden que les importa, algo que al menos puedo respetar".

Juan Manuel Caipo, el líder de la banda Bang Data de música latina alternativa con sede en San Francisco, y uno de los grupos con quien trabaja Norek, concuerda con Homeboy Sandman.

"Los artistas no pueden únicamente confiar en ganar dinero por las reproducciones de streaming", dijo Caipo, también vía Facebook. "El público todavía compra mercancía y discos compactos durante las actuaciones y esto sube más si el músico sale de gira. Sin duda, si el artista tiene mercancía incluso en línea, como CDs y vinilos, esto aumenta la oportunidad de ganar más ingresos".

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Entonces, ¿valen la pena estos servicios de streaming para los artistas?

Para Homeboy Sandman, estas plataformas son importantes como una forma para darse a conocer. Caipo, por su parte, dijo que su agrupación Bang Data recibe ingresos de servicios de radio por Internet como Pandora y Sirius XM, pero menos por Spotify. Norek dice que, al menos al principio, muchos artistas se unieron a las plataformas de streaming para recibir regalías y compensar lo que perdían por la piratería.

En conclusión, asegura Norek, sí vale la pena que los artistas tengan música en los servicios de streaming, especialmente si eso aumenta el número de personas que pagan por una suscripción. Sin duda, las compañías de streaming de música también quieren aumentar su base de suscriptores de paga, porque ganan más por suscriptores que por publicidad.

"Spotify tiene el potencial de pagarle más a los artistas si es que puede generar más ingresos de las suscripciones de pago", dijo Norek. "El servicio gratis es atroz, porque los artistas no están ganando de la música que graban".