'Star Trek Beyond' honra la tradición de la franquicia pese a algunos problemillas

[Reseña sin 'spoilers'] El sentido del humor, los guiños a la serie original y el reparto coral están entre lo mejor de la tercera entrega de esta nueva generación de películas de la franquicia.

Photo Credit: Stephen Windon

Es inevitable no sentir cierta emoción al oír las primeras notas del leitmotif de Star Trek Beyond al comienzo de la película. Es una tema que promete aventuras espaciales, personajes ya conocidos que muchos teníamos ganas de volver a ver, sentido del humor y respeto a la franquicia original.

Star Trek Beyond es la tercera entrega de desventuras de la tripulación de la nave USS Enterprise capitaneada por Chris Pine en el papel de capitán Kirk y acompañado por Zachary Quinto (Spock), Zoe Saldana (Uhura), Simon Pegg (Scotty), Karl Urban (el doctor 'Bones' McCoy), John Cho (Sulu) y Anton Yelchin (quien hace el papel de Chekov y murió en un extraño accidente semanas antes del estreno del filme).

En Beyond el director americano-taiwanés Justin Lin toma el relevo de J.J. Abrams, que dirigió las anteriores Star Trek y Star Trek Into Darkness. La primera secuencia de Beyond parece una nueva dosis satisfactoria de ese tipo de Star Trek cinematográfico que empezamos a consumir en 2009 con el estreno del primer film de Abrams. Pine sigue rezumando carisma y chulería a través de la pantalla y continúa perfecto en el papel de Kirk. Su personaje se encarga de ponernos al día: la tripulación lleva 966 días en su misión espacial de cinco años para continuar buscando nuevas formas de vida y establecer lazos diplomáticos. Los días empiezan a confundirse entre sí y están todos un poco aburridos de tanta tranquilidad y tanto trabajo diplomático.

Naturalmente el aburrimiento se acaba pronto. Y con ello empiezan los problemas de Beyond. La trama se precipita con el ataque de la Enterprise por parte de Krall, interpretado por un Idris Elba completamente desaprovechado e irreconocible bajo capas y capas de maquillaje prostético. Krall es un villano que se alimenta de la energía de otras personas y que busca un artefacto que hay dentro de la nave de Kirk. Es difícil entender qué es exactamente el codiciado artefacto y por qué Krall es tan malo; también es difícil entenderlo cuando habla y por qué tenía que hacer que la Enterprise se estrellara en Altamid, un planeta alienígena inexplorado. Sí, Lin se estrena en la franquicia de Star Trek atreviéndose a hacer casi añicos su nave insignia.

En Altamid parte de la tripulación de la Enterprise es presa de Krall y la otra parte está repartida por el planeta. Scotty conoce a Jaylah (Sofia Boutella), una guerrera con muchos recursos y que enseguida te caerá bien. El doctor McCoy le salva la vida a Spock y le pide que le cuente por qué ha roto su relación con Uhura. Naturalmente, las respuestas de Spock responden a toda su racionalidad más vulcaniana. Chekov y Kirk acaban en una trampa que al final los lleva a reencontrarse con Scotty. Y a estas alturas la película todavía tiene pendientes dos escenas de lucha grandes y largas: la primera para liberar la tripulación de las manos de Krall y la segunda para intentar liberar a la población intergaláctica de la maldad de Krall.

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John Cho (Sulu), Anton Yelchin (Chekov), Karl Urban ('Bones' McCoy), Chris Pine (Kirk), Zachary Quinto (Spock) y Simon Pegg (Scotty) en un fotograma de Star Trek Beyond.

Foto de Kimberley French/ Paramount Pictures

Entre batalla digital grandilocuente y secuencias de acción realizadas con mucho dinamismo, por suerte, no faltan los chistes y las bromas habituales de este reparto cuyos miembros tienen personalidades tan definidas. Y es que al ver Beyond, que naturalmente no cierra las puertas para una cuarta película, dan ganas que este largometraje se pareciera un poco más a la serie de televisión: la tripulación llega a un nuevo planeta, en él hay algún tipo de conflicto (que preferiblemente pueda resolverse sin efectos especiales demasiado digitales), lo resuelven, hay mucha camaradería, mucho humor y ya. La trama no se complica.

Es una pena que no se dedique más tiempo de la película a profundizar en temas como el marido y la hija de Sulu, la relación entre Uhura y Spock, los ligues de Kirk (de hecho no lo vemos ni flirtear siquiera en Beyond, y todo su encanto queda desaprovechado...). Por suerte la relación de McCoy y Kirk y de ellos dos con Spock gozan de minutos de película y algunas de las mejores líneas de diálogo. Scotty, tal vez porque el actor que lo interpreta es de hecho uno de los coguionistas de la película, también tiene algunos de los diálogos más jugosos y mejores momentos del film.

No todo es humor y acción y la película también intenta abordar temas más universales sobre cómo el aburrimiento o la falta de motivación pueden hacer que perdamos el norte. O la importancia de la camaradería y la amistad en nuestras vidas. Aunque tenemos la sensación que estas cuestiones se podrían haber simbolizado un poco mejor si hubiera habido más tiempo para la vida personal del reparto y menos efectos digitales.

En lo que desde luego no defrauda Beyond es en el respeto que muestra hacia sus antecedentes. Se honra la reciente muerte de Leonard Nimoy e incluso hay un cameo del reparto de la serie original en forma de fotografía. Y es que, a pesar de los problemas que pueda tener la película, al aparecer los títulos de crédito finales y volver a escuchar la emblemática música, uno se va con las ganas de ver un episodio más de las aventuras de estos personajes.

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Chris Pine e Idris Elba, caracterizado como Krall.

Foto de Kimberley French/ Paramount Pictures
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