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Usuarios de Snapchat quieren cirugía plástica para parecerse a... los filtros

Los médicos advierten sobre una nueva condición que empuja a los usuarios de redes sociales a pasar por el quirófano.

Los usuarios de Snapchat usan filtros para divertirse, pero ¿qué pasa cuando quieren lucir como esos filtros en la vida real?

Snap

Todo mundo parece lucir perfecto en Snapchat. Eso es gracias a una amplia gama de filtros y opciones de edición que pueden cambiar nuestra apariencia real en un instante.

Pero manipular obsesivamente cómo nos vemos en las redes sociales puede tener efectos dañinos. Los médicos han acuñado un nuevo término, "Snapchat dysmorphia", para describir la sicología de los pacientes que buscan procedimientos de cirugía estética para parecerse más a las versiones filtradas de ellos mismos.

Aunque nadie pide orejas de Pikachú conectadas quirúrgicamente, los pacientes piden labios más llenos, ojos más grandes y narices más delgadas para parecerse más a las versiones alteradas de sí mismos que aparecen en aplicaciones como Snapchat y Facetune, según un nuevo artículo publicado en JAMA Facial Plastic Surgery.

"Esta es una tendencia alarmante porque esos selfies filtrados a menudo presentan una apariencia inalcanzable y están borrando la línea de realidad y fantasía para estos pacientes", dice el artículo escrito por médicos del Departmento de Dermatología de la Escuela de Medicina de la Universidad de Boston.

"La omnipresencia de estas imágenes filtradas puede afectar la autoestima, hacer que uno se sienta inadecuado por no lucir de una determinada manera en el mundo real e, incluso, puede actuar como un desencadenante y conducir a un trastorno dismórfico corporal (BDD, por sus siglas en inglés)", agrega el artículo. Aquellos que sufren de BDD se obsesionan con sus defectos físicos percibidos y pueden experimentar una ansiedad extrema como resultado.

La ayuda para las personas con BDD podría incluir la terapia cognitivo-conductual, que enseña cómo reemplazar los patrones de pensamiento negativos con los positivos. También podría incluir medicamentos recetados, como inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina, o ISRS, que se usan para tratar los trastornos de ansiedad.

Esta no es la primera advertencia sobre la conexión entre las redes sociales y la cirugía plástica. Los selfies actúan como una "casa de los espejos portátil" pues distorsionan la nariz, según reveló un estudio de principios de este año. Y más personas están sometiéndose a una cirugía por eso.