CNET también está disponible en español.

Ir a español

Don't show this again

Industria de la tecnología

La luna de miel con Silicon Valley se terminó

Entre la intromisión rusa, las noticias falsas y el contenido perturbador que circula en sus plataformas, este fue un año devastador para Facebook, Google y Twitter.

Facebook, Google And Twitter Executives Testify Before Congress On Russian Disinformation

Facebook, Twitter y Google se enfrentaron al juicio de los legisladores en el Capitolio.

Chip Somodevilla / Getty Images

Habían transcurrido 90 minutos de la audiencia frente al Comité de Inteligencia del Senado de Estados Unidos, cuando la senadora Dianne Feinstein se fue en contra de Facebook, Google y Twitter.

"No creo que lo comprendan claramente", inició. "Ustedes deben cargar con esta responsabilidad. Ustedes han creado estas plataformas y ahora están siendo mal utilizadas. Ustedes deben ser los que hagan algo al respecto. O lo haremos nosotros".

Los gigantes de la tecnología fueron duramente interrogados por el Congreso sobre los trolls rusos que abusaron de sus servicios para influir en las elecciones presidenciales de Estados Unidos del año pasado, y la senadora demócrata de California los tenía en la mira.

Esta fue una de las varias condenas públicas que recibieron las compañías de Silicon Valley durante las tres ––muy tensas–– comparecencias que tuvieron ante el Congreso de la Unión durante dos intensos días de noviembre pasado. Sin embargo, de alguna forma, estas sesiones resultaron decepcionantes. Las tres compañías decidieron sólo enviar a sus asesores legales en lugar de que se presentaran sus famosos presidentes ejecutivos, una decisión que los legisladores lamentaron y cuestionaron durante el interrogatorio público.

Sin embargo, de alguna manera, este hecho marcó un punto de inflexión para Silicon Valley: durante mucho tiempo, este paraíso tecnológico disfrutó de una relación 'amorosa' con el gobierno y el público en general. Pero ahora, la luna de miel ha terminado.

Por décadas, Silicon Valley ––el estado mental, no la región al sur de San Francisco––, fue vista como la fértil tierra de cultivo del futuro global. Es el lugar en donde los emprendedores se ven a sí mismos como gladiadores que personifican el espíritu de lucha estadounidense y el ingenio que lo alimenta.

18121681-10103680789300531-1542014602775416507-o

El presidente ejecutivo de Facebook, Mark Zuckerberg, visitó una planta de Ford en Michigan, en un intento por salir de su "burbuja" tecnológica en San Francisco.

Facebook

La industria de tecnología se ve a sí misma como un ente altruista. Google, por ejemplo, tiene la misión de organizar la información global, mientras que Facebook vive para conectar al mundo y acercar a las personas. Y, como estas compañías han tenido la capacidad de crear empleos, riqueza y servicios que realmente han hecho la vida más fácil, establecieron una relación muy estrecha con el círculo político y legislativo. Ellos eran sus brazos para cabildear leyes con fines benévolos, como la reforma tributaria y las visas profesionales.

Sin embargo, llegaron las elecciones presidenciales de 2016: el amargo y agotador festival de tweets rusos que envolvió al país mientras conmoción tras conmoción, finalmente, se dio la lastimosa elección de Donald Trump. La temporada de campañas presidenciales que duró más de un año, e incluso Trump describió en su Discurso de Aceptación como una "herida de guerra", expuso muchas debilidades de Silicon Valley que no le gustaron ni al Congreso, ni a buena parte del país.

Los gigantes tecnológicos habían enfrentado controversias y juicios públicos antes, pero esta vez fue diferente. Hasta ahora, ninguna transgresión había alcanzado el calibre o la gravedad del escándalo de intromisión ruso. De hecho, la razón por la cual los legisladores fueron tan agresivos con ellos, fue porque se sintieron amenazados, dice Chris Hoofnagle, profesor de la Escuela de Información de UC Berkeley. Las elecciones políticas modernas se juegan en las redes sociales, donde Facebook, Google y Twitter tienen todo el poder.

gettyimages-456915652

Los presidentes ejecutivos del mundo tecnológico, como el cofundador de Twitter, Jack Dorsey, han estado bajo mucha presión para solucionar los problemas en sus plataformas. 

Getty Images

"Tanto Demócratas como Republicanos tienen miedo", dice Hoofnagle. "Este es el nuevo campo de batalla y no pueden controlarlo".

Un terreno borrascoso

Después de décadas de ser un ejemplo de buena voluntad, ahora parece que los gigantes tecnológicos no pueden hacer nada bien. Además de la controversia electoral, Google, Twitter y Facebook enfrentaron otros problemas: contenido violento, bullying en línea y algoritmos erróneos que han generado problemas.

Google ha cometido errores dramáticos al difundir miles de noticias falsas durante las tragedias nacionales ––después de los tiroteos en Las Vegas y Texas, el motor de búsqueda difundió información equivocada sobre los agresores. Los problemas de la compañía van más allá de su motor de búsqueda. El canal de videos YouTube, propiedad de Google, ha sido duramente criticado ya que sus filtros de control permitieron a los niños tener acceso a videos con escenas inquietantes.

Twitter ha sido un 'caldo de cultivo' para el bullying y un refugio para los extremistas de raza blanca. Jack Dorsey, presidente ejecutivo de la compañía, está enfrentando un reto milenario e infinito al tener que revisar las políticas de abuso de su red social para crear un entorno menos tóxico. El mes pasado, suspendió el programa de verificación de Twitter ––el cual otorga una marca color azul a las cuentas de personajes reconocidos––, en parte porque esta insignia daba mucho reconocimiento y validez a los mensajes de los grupos supremacistas blancos.

Facebook Live, el servicio de transmisión de video en vivo de la red social, ha permitido la transmisión de asesinatos, violaciones y otro tipo de violencia sin ningún control por parte de la empresa. Y, mientras pasa esto, Mark Zuckerberg, fundador de Facebook, realizaba una gira de realidad virtual sin audio hasta Puerto Rico, región devastada por huracanes, lo que le mereció una inmediata llamada de atención.

Y esto ni siquiera es la lista completa de sus errores.

"Lo que han hecho Google y Facebook es vender sus productos a través de las emociones", dice Hoofnagle. Y para explicarse, cita los textos de las respectivas Misiones de estas empresas. Por ejemplo, la proclamación "mesiánica" de Zuckerberg de conectar al mundo. Entonces, cuando las cosas salen mal, el efecto y las consecuencias directas se sienten en el terreno emocional. "En lugar de simplemente pensar 'no me gusta Facebook', dices 'odio Facebook'".

Una posición desconocida

Durante gran parte de este año, los gigantes tecnológicos han estado a la defensiva. Zuckerberg, después de que el año pasado dijo que la sensación de que las noticias falsas habían afectado las elecciones era "bastante loca", inició 2017 publicando un manifiesto de casi 6,000 palabras sobre el nuevo rol de Facebook en el mundo. Lo combinó con una gira nacional que, según dijo, estaba destinada a descubrir cómo viven los estadounidenses fuera de su burbuja tecnológica en San Francisco. Y, durante esta gira, fue fotografiado y documentado en cada uno de sus pasos. El viaje incluso tuvo su propia imagen.     

vr-mark-zuckerberg

Zuckerberg recibió duras críticas por realizar una gira virtual a la devastación provocada por los huracanes en Puerto Rico.

Facebook

Google, por su parte, también ha tratado de hacer las paces con la ciudades normales y la vida offline, así como con el corazón de la gente. En octubre, el presidente ejecutivo, Sundar Pichai, viajó a Pittsburgh para presentar un nuevo programa llamado "Crece con Google", con el objetivo de capacitar a las personas sobre la "naturaleza cambiante del trabajo". Es un gran cambio que Google y los otros gigantes tecnológicos quieran tener influencia en otros terrenos con su software y su tecnología automatizada. Parte del programa incluye sesiones presentadas por Google en las que sus empleados viajan por todo el país, enseñando a las personas cómo usar las herramientas de empleo de Google. La gira comenzó en noviembre pasado en Indianápolis. En total, Google destinó US$1,000 millones de dólares a esta iniciativa relacionadas con el impulso del trabajo en todo el mundo.

En la medida en que las compañías de Silicon Valley se convierten en los emporios más poderosos del mundo, sus acciones tienen consecuencias imprevistas. En Silicon Valley se celebra la "disrupción". Representa el implacable y despiadado impulso por rehacer las industrias para que, a los ojos de los empresarios, sean más rápidas, más inteligentes y más eficientes.

"Esa noción de disrupción suena interesante", dice Bob O'Donnell, analista de Technalysis Research. "Pero cuando se trata de la vida cotidiana de las personas, eso no es necesariamente lo que quieren", si eso significa perder sus trabajos o acceder a información violenta.

Y eso es algo que los gigantes tecnológicos deben tomar muy en serio a partir de ahora.