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Televisión y cine

Sex Education: diversidad, humor ácido y sexo en la nueva comedia adolescente de Netflix

[Reseña] Gillian Anderson interpreta a una terapeuta sexual en esta serie británica sobre un grupo de adolescentes sedientos de experimentación.

Sex Education

Emma Mackey, Asa Butterfield y Connor Swindells en la primera temporada de Sex Education.

Jon Hall/Netflix

Empecé a ver Sex Education básicamente por dos motivos. El primero fue que la nueva serie de Netflix está protagonizada por Gillian Anderson. Y algunos de los últimos proyectos televisivos de la ex de The X-Files son simplemente imprescindibles. Como su interpretación de una superintendente de policía con problemas para mantener la distancia con el asesino que está persiguiendo en The Fall o su papel de terapeuta de Hannibal Lecter en Hannibal. Que no puedo abstenerme de Anderson, vaya.

Lo segundo que me despertó la curiosidad sobre esta serie británica creada por Laurie Nunn es su premisa. Anderson interpreta en ella a una terapeuta especializada en sexualidad. Su hijo Otis (Asa Butterfield de Ender's Game) es un adolescente virgen de 16 años, pero una especie de savant en materia de sexo a causa de la profesión de su madre. Otis acabará convirtiéndose en un consultor encubierto en sexualidad para sus colegas de Moordale Secondary gracias a su mejor amigo Eric (Ncuti Gatwa) y a la chica misteriosa de la escuela, Maeve (Emma Mackey).

He de decir que la primera temporada de esta serie me ha enganchado por completo y devoré sus ocho episodios en apenas tres días. Mi único comentario negativo es que en realidad me faltó ver más a Anderson y su eternamente bien vestida Jean. Es una madre que anima a su hijo a masturbarse y tiene copias en su consulta de libros titulados State of Vulva y Pillow Talk, que ha coescrito con su ex marido. Lleva un taller para mujeres que se llama "My yoni, myself" (Mi ioni, yo) gracias al cual aprendemos que ioni significa vagina. Y no sólo tiene relaciones con hombres mucho más jóvenes que ella, sino que no tiene ningún interés por salir con nadie de forma seria.

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Otis (Asa Butterfield) y Jean (Gillian Anderson).

Sam Taylor/Netflix

Pero más allá de Jean, Sex Education se centra en realidad en sus personajes adolescentes y las tramas que los rodean. Como los problemas de Otis para disfrutar o siquiera tener cualquier tipo de experiencia sexual. Su atracción hacia Maeve. La relación de Maeve a su vez con el chico más popular de la escuela: el campeón de natación Jackson (Kedar Williams-Stirling). La orientación sexual de Eric (el mejor amigo de Otis empieza siendo abiertamente gay pero se replantea la imagen que proyecta ante la sociedad). La mezquindad del grupo más popular de Moordale Secondary, los temidos Untouchables o Intocables. La ineptitud del hijo del director de la escuela, Adam (Connor Swindells). O la urgencia de la singular Lily (Tanya Reynolds) por encontrar alguien con quien perder la virginidad.

Sex Education es una serie que cumple con todos los requisitos de inclusión y representación a los que se debe aspirar en 2019. Nos presenta a una sociedad británica diversa en cuanto a tono de piel y origen geográfico y socioeconómico. Además de orientación e identidad sexuales. La serie explora la sexualidad entre parejas heterosexuales y homosexuales. Y tampoco ahorra detalles en su exposición de masturbaciones tanto masculinas, como femeninas.

Cada episodio suele empezar con una escena de sexo o situación sexual de algún tipo y que por algún motivo encierra un problema o dilema. Dentro del mismo episodio se busca la resolución para ese conflicto. Pero a pesar de esta estructura la serie no es predecible ni está sometida a una fórmula en absoluto. Ese dilema presentado en forma de introducción de cada nuevo episodio es más una forma estilística que adopta Sex Education que una receta a seguir.

Sex Education cuenta con diálogos afilados y mucho humor inglés lleno de acidez. Te será difícil no reírte a carcajadas de algunas de las salidas de Eric o los comentarios más mordaces de Jean o Maeve. Pero no te confundas, esto no es simplemente una comedia. Sino más bien un drama ligero con el que vas a pasarlo muy bien, al estilo Shameless u Orange Is the New Black. Pero que también te hará pensar.

A pesar de que la serie está ambientada en la actualidad, durante sus primeros minutos vas a tener dudas serias sobre ello. Y es que Sex Education tiene una estética definitivamente retro que se puede ver tanto en la ropa noventera que llevan sus personajes, el tipo de coches que conducen o la decoración vintage de las casas (sobre todo la de Otis y Jean). Otis tiene una colección de vinilos que haría dudar a cualquiera sobre la década en la que vive, pero para cuando saca su teléfono inteligente para responder a un mensaje de texto terminarán todas tus dudas acerca de qué época está representando esta serie.

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Con estas chaquetas tan noventeras que llevan Otis (Asa Butterfield) y Eric (Ncuti Gatwa) es imposible no dudar sobre en qué momento está ambientada Sex Education.

Sam Taylor/Netflix

Y sí, como buena serie británica que se precie, Sex Education es de esos productos audiovisuales que siempre es mejor ver con Shazam encendido para saber cuál es esa canción que suena de Ezra Furman (el músico indie estadounidense hace un cameo en el episodio 7, en el que interpreta al cantante de la banda que toca en el baile de Moordale Secondary), The The o Delta 5, Devo, Grizzly Bear o hasta clásicos de INXS o Dr. Hook.

Luego está el sexo. Que, como no podía ser de otro modo en una serie titulada Sex Education, es abundante, gráfico, diverso y hasta cierto punto educativo. Habrá que ver si esta Sex Education acaba siendo tan polémica como la también británica Skins, de donde surgieron nombres como Hannah Murray de Game of Thrones o Nicolas Hoult que hemos podido ver recientemente en The Favourite

Ese alto contenido sexual en una serie protagonizada por adolescentes nos plantea la pregunta de para quién ha diseñado Netflix este título exactamente. Y es que a pesar de lo mucho que ha gustado la serie, sí que ha habido momentos en los que he deseado que hubiera más personajes adultos. Y sin embargo es posible que haya muchos padres que no les dejen ver este título a sus hijos adolescentes, que son los que tal vez podrían disfrutar más de él. ¿Habrá mucho adolescente robando la cuenta de Netflix de sus padres para ver la serie a escondidas? Me atrevería a vaticinar que sí.

"Queríamos explicar la historia de Otis, un adolescente criado por una madre que es terapeuta sexual. A causa de su educación poco habitual, Otis ha desarrollado un superpoder secreto de conocimiento sexual teórico muy por encima de sus 16 años de edad. Lo que empezó como un concepto interesante para una comedia sobre adolescentes acabó progresando en una oportunidad para lidiar con problemas complicados y de los que no se habla sobre experiencias sexuales, la dolorosa realidad de la pubertad y la necesidad de una educación sexual inclusiva", explica la creadora Laurie Nunn sobre su serie en un comunicado de prensa facilitado por Netflix. "La serie se ha hecho con adolescentes en mente, pero también reconoce que todo el mundo tuvo 16 años alguna vez".

Reproduciendo: Mira esto: Las series de TV que más esperamos
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En todo caso, ya sea por su estética retro, su selección musical, porque tú también estás prendado por Anderson o te gusta el humor inglés, dale una oportunidad a Sex Education. Además es posible que la serie cumpla con el cometido de su título y te dé una lección o dos en materia de educación sexual. Ni que sea por el hecho de que vas a aprender un montón de argot británico sobre términos sexuales.

La primera temporada de Sex Education se estrena en Netflix a nivel global este 11 de enero y tiene 8 episodios.

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