Samsung prevendrá que cargues un Galaxy Note 7 en EE.UU. a través del software

Para forzar que más gente devuelva su dispositivo, Samsung forzará que los Note 7 no se puedan cargar a más de 60 por ciento a través de una actualización de software.

Josh Miller

La mayoría de los usuarios del Galaxy Note 7 en Estados Unidos han devuelto su teléfono. Pero para aquellos que aún no lo hacen, Samsung comenzará a limitar la capacidad de carga del teléfono.

El viernes, Samsung dijo que el 85 por ciento de los teléfonos Galaxy Note 7 en Estados Unidos han sido reemplazados, ya sea con un reembolso o intercambiándolos por otro smartphone, siendo que "la mayoría de los participantes optaron por recibir otro teléfono Samsung". La empresa no dio información acerca del número de teléfonos que se han devuelto alrededor del mundo.

Para aquellos que han conservado su teléfono en EE.UU., Samsung dijo que actualizará su software en los próximos días para limitar la capacidad de carga del teléfono a 60 por ciento. También emitirá un recordatorio cada vez que el usuario recargue, reinicie o encienda el teléfono.

"Seguimos enfocados en recolectar todos los teléfonos Galaxy Note 7 que quedan en el mercado", dijo la empresa a través de un comunicado en su página Web.

Incluso cuando se la ha advertido a la gente que deje de usar sus celulares, algunos fanáticos no han querido soltar sus Note 7. En otros mercados, además de limitar la capacidad de carga a través del software, Samsung ha tomado medidas más drásticas para forzar a la gente a apagar sus dispositivos. Este mismo viernes, la empresa dijo que se había unido a un grupo de operadoras en Nueva Zelanda para cortar el acceso a sus redes a los clientes que aún estén usando el Note 7.

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Samsung no ha llegado tan lejos en Estados Unidos y otros grandes mercados.

Se esperaba que el Note 7, que llegó al mercado a mediados de agosto, iba a solidificar el liderazgo de Samsung en el mercado de los teléfonos móviles después de los buenos resultados que dio el Galaxy S7. La empresa había apenas comenzado a recuperar su lustre después de tropezar el año anterior con productos que dejaron mucho qué desear.

Y luego llegaron los problemas con las baterías, que resultaron en que algunos dispositivos del Note 7 se sobrecalentaran e incendiaran. Samsung emitió un llamado al retiro mundial del dispositivo del mercado en septiembre. Pero, luego empezaron a surgir reportes de que se incendiaron algunas unidades de reemplazo. Eso resultó en que Samsung emitiera un segundo llamado al retiro mundial del dispositivo a mediados de octubre y a, subsecuentemente, detener de forma permanente la producción del teléfono. Ahora la empresa está ofreciendo US$100 a los que se compraron un Note 7 para cambiar el dispositivo por otro teléfono Samsung.

Samsung ha dicho que el retiro del Note 7 le costará a la empresa US$5,000 millones a lo largo de los próximos trimestres. La empresa emitió el viernes un llamado al retiro de 2.8 millones de lavadoras que presentan un riesgo de lesiones. Ambos incidentes han despertado dudas sobre los procesos de control de calidad de producto que realiza Samsung y han manchado su reputación.