La telepresencia podría restaurar la movilidad de los discapacitados

Una interfaz cerebro-ordenador empleada junto a robots de telepresencia podría algún día ayudar a que los minusválidos recuperen un poco de independencia.

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Un usuario discapacitado controla un robot desde su cama en un hospital que está a más de 200 km de distancia. Alain Herzog/EPFL

Quizá no podrás lavar tu ropa o hacer tus compras del súper, pero este proyecto que involucra tecnología actual de telepresencia podría ayudar a que las personas que sufren de movilidad limitada puedan moverse por medio de un avatar robótico.

Un equipo de investigadores del Instituto Federal de Tecnología de Suiza de la Defitech Foundation Chair in Brain-Machine Interface ubicado en Lausana, Suiza, está trabajando en una interfaz cerebro-ordenador que podría usar los pensamientos de las personas minusválidas para controlar robots de telepresencia desde la comodidad de su hogar.

"Hemos estado desarrollando interfaces cebero-ordenador para personas que sufren de distintas discapacidades motoras para que puedan traducir sus intenciones mentales en comandos para sus robots", explicó el líder de proyecto, José del R. Millán.

El proyecto, que lleva un año, ha estado probando la interfaz con nueve personas discapacitadas y sanas que están en Italia, Alemania y Suiza. Primero, el usuario tiene que entrenar para comunicarse con el robot. Para que el robot gire a la derecha o a la izquierda, debe pensar en un modo específico. Estas señales cerebrales son recibidas por un gorro no invasivo con electrodos.

Después de entrenar para aprender a usar el gorro, los usuarios pueden controlar el robot de telepresencia que se encuentra en el laboratorio de Suiza en tiempo real, mientras ellos se encuentran en casa e incluso desde otros países.

El robot, que aún está en etapas iniciales de desarrollo, consiste en una computadora con una estructura que tiene ruedas. Tiene una cámara que permite que el usuario vea el ambiente que rodea al robot, además de una pantalla que muestra el rostro del usuario por medio de Skype, permitiéndole tener conversaciones con la gente que se encuentra junto al robot.

Por otra parte, el robot tiene sensores para detectar la proximidad de los objetos en el cuarto, permitiéndole evitar choques, sin tener que estar siempre dependiendo del usuario.

Hasta el momento, el laboratorio ha reportado un éxito del 100 por ciento.

Los usuarios fueron capaces de dirigir a los robots de cuarto en cuarto desde el primer intento, indicó Millán. "Pero después comparamos su desempeño con otras 10 personas sin discapacidades motoras y nos percatamos de que su desempeño es esencialmente el mismo".

Cada uno de los usuarios discapacitados fueron capaces de controlar fácilmente el robot de telepresencia con menos de 10 días de entrenamiento.

El proyecto, que es parte del proyecto Tools for Brain-Computer Interface fundado por la Comisión Europea, aún está en la fase de prueba y aún no está disponible para los usuarios. El equipo espera que la tecnología esté disponible para el público, pero aún hay ciertos retos que deben resolver.

"Nos gustaría ver esta tecnología en el sitio del usuario, y no confinada al laboratorio", indicó Millán. "Para que esto ocurra, las compañías de seguros tendrían que ayudar a financiar estas tecnologías", agregó.