Resumen semanal de 'Game of Thrones': Episodio 10 de la sexta temporada

Las mejores citas, los momentos más emotivos y la mayor sorpresa en el último episodio de la sexta temporada de la serie de HBO.

Juego de tronos concluyó su sexta temporada, la primera sin un libro de George R.R. Martin en el que apoyarse por completo, con un episodio especialmente largo y repleto de momentos que no defraudaron. Te lo contamos todo y, como siempre, quedas advertido si todavía no has visto este episodio y tienes aversión a los spoilers.

Quién murió: No nos alcanzan los dedos para contarlos a todos. Loras Tyrell, Margaery Tyrell, su padre y todos los asistentes al juicio de Loras y el que tenía que ser también el juicio de Cersei. Nos alegramos de que el Gorrión Supremo acabara ardiendo en llamas verdes pero lamentamos la muerte de Margaery, su manipulación del Gorrión nos había hecho pensar que la Tyrell saldría mejor parada de esta situación. Naturalmente ser enemiga de Cersei Lannister nunca es una buena idea y la rubia demostró que no tiene ningún tipo de contemplaciones y cumplirá a toda costa sus deseos de venganza sin importarle quién haya en su camino. La Lannister se encargó de que el Gran Septo de Baelor y todos sus asistentes salieran ardiendo gracias a las reservas de wildfire que hay bajo la ciudad del Desembarco del Rey.

Otra de sus víctimas, aunque ésta no intencionada, fue su hijo Tommen que después de ver la destrucción causada por su madre e intuir la muerte de Margaery, decidió tirarse por una ventana. Cersei no pudo evitarlo por estar demasiado ocupada maltratando a la septa de la secta del Gorrión Supremo que la torturó la temporada pasada. Nos quedamos con el discurso que le echó a la septa, pura filosofía de vida sin remordimientos marca Lannister: "Confiesa. Confiesa que te gustó pegarme, hacerme pasar hambre, asustarme y humillarme. No lo hiciste porque te importara mi expiación. Lo hiciste porque te gustó. Lo entiendo. Yo también hago cosas porque me hacen sentir bien. Bebo porque me gusta. Maté a mi marido porque me gustó hacerlo. Follo con mi hermano (...). Te dije que mi cara sería lo último que vieras al morir, ¿Te acuerdas?".

Nivel de violencia: Mucho más controlado que el de la semana pasada. Aunque fuera difícil ver al ejército de niños vagabundos, que antes controlaba Varys y ahora responde al secuaz de Cersei, encargándose de asesinar sin demasiada compasión al Gran Maestre y a Lancel Lannister.

Mayor sorpresa: La temporada más feminista de Game of Thrones incluyó otra venganza femenina, ésta completamente imprevista, cuando Arya Stark consiguió asesinar a los hijos de Walder Frey y dárselos para desayunar a su padre. La pequeña de los Stark se quitó entonces una de las muchas caras que intuimos que utilizará esta asesina profesional y le dijo a Frey quién era y por qué lo iba a matar. Arya había intentado seducir antes a Jaime, imaginamos que con el mismo objetivo sangriento. Por suerte para él, el guerrero sólo parece tener ojos para su hermana (y Brienne claro).

La mayor sorpresa del episodio en realidad, a no ser por todas esas teorías de los fans que llevaban apuntando hacia ella desde hacía años, fue descubrir (vía práctico flashback surgido de la mente de Bran Stark) que Jon Snow no es el hijo bastardo de Ned Stark sino el hijo que tuvo su hermana, Lyanna, con (lo más probable) Rhaegar Targaryen, el hermano mayor de Daenerys. Lo cual convierte a Jon en primo de los hermanos Stark. Y, de acabar de confirmarse del todo lo de Rhaegar, lo hace sobrino de Dany y de hecho el heredero legítimo del trono de hierro...

Momento más emotivo: Esa conversación entre Jon y Sansa en la que ella le dice que sí que lo considera un Stark y él que deben confiar el uno en el otro a partir de ese momento. Jon le pregunta a Sansa si confía en Littlefinger y ella responde con un sabio: "Sólo un tonto confiaría en él". Una lección que su padre aprendió demasiado tarde. Los hermanos terminan su encuentro con una tímida sonrisa porque finalmente ha llegado el invierno.

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Daenerys zarpando hacia Westeros sin Daario, pero con Missandei y Tyrion.

Foto de HBO

En el otro momento tierno del episodio Daario le explica a Daenerys que su flota está lista para zarpar hacia el Desembarco del Rey y ella le dice que él no va a irse con ella a Westeros, debe quedarse en Meereen asegurando el orden. Si quiere gobernar en Westeros, Dany tendrá que hacer alianzas y la mejor forma de aliarse con alguien es un matrimonio. A Daario no le importa ser simplemente el amante de ella: "No quiero una corona. Te quiero a ti. Te amo. Te haré feliz y lo sabes. Llévame contigo. Déjame luchar por ti".

Pero Dany se resiste a los encantos del guerrero y él se da cuenta de que ha sido Tyrion quien le ha aconsejado que haga tal cosa. "Me apiado de los señores de Westeros. No saben lo que les espera", termina él, refiriéndose a la furia y valentía de Khaleesi.

Mejor cita del episodio: Hubo muchas. Nos quedamos con el momento en el que Sam llegó a la Citadel preparado para convertirse en un maestre. El maestre de recepción no acababa de estar seguro de dejarlo pasar, puesto que la situación de Sam era de lo más anómala. A lo que él respondió con un: "Sí, supongo que la vida es anómala". Por suerte Sam acabó pudiendo acceder a la biblioteca y maravillarse con todo el conocimiento que hay a su disposición.

Aunque en realidad la mejor cita del episodio haya sido para esa niña que roba escenas e interpreta a Lady Mormont. Cuando algunos de los señores del norte no están seguros sobre si apoyar a Jon Snow y su ejército formado a base de guerreros del Pueblo Libre, la pequeña de los Mormont se levanta, empieza a repartir culpas y acaba con un: "No me importa si es un bastardo. Hay sangre Stark corriendo por sus venas. Es mi rey desde este día hasta el último". Y la cosa termina con gritos de: "El rey del Norte", que recuerdan demasiado la proclamación de Robb Stark como el rey del Norte hace algunas temporadas. Por suerte, Sansa se da cuenta de la mirada que Littlefinger le echa a Jon, a quien ha empezado a ver como un impedimento entre él y su sueño de verse en el Trono de Hierro (con o sin Sansa a su lado en realidad). Esperemos que la pelirroja sepa escoger bien con quién se alía porque a veces parece que los encantos de Littlefinger consiguen confundirla un poco.

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A Cersei le sientan bien los tonos metálicos del Trono de Hierro.

Foto de HBO

Quién avanzó en su lucha por el poder: Cersei Lannister, que acaba sentada en el Trono de Hierro, confirmando una vez más el giro hacia los personajes femeninos fuertes de esta temporada en la serie. Daenerys zarpando hacia Westeros. El rey del Norte con una línea sanguínea bastante más interesante de lo que teníamos confirmado hasta el momento.

Qué podemos esperar la próxima temporada: La gran guerra entre las reinas Daenerys y Cersei (de quien Jaime podría no seguir ciegamente enamorado después de ver el fruto de su destrucción en el Desembarco del Rey). Hay que tener en cuenta que Khaleesi cuenta con los apoyos de los Greyjoy, los Tyrell que han sobrevivido, una flota enorme, un ejército de dothraki que intuimos que van a marearse bastante, sus tres dragones y dos de los mejores consultores políticos y estrategas en los que podemos pensar: Varys y Tyrion.

Posiblemente también veremos la guerra entre el rey del norte y los caminantes blancos. Tal vez incluso podemos esperar el reencuentro entre Sansa y Arya.

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