Reseña de 'Batman v Superman: Dawn of Justice'

[Reseña sin 'spoilers'] Demasiado solemne, con una historia muy desordenada y un exceso de bombo y platillo, 'Batman v Superman' te deja con ganas de ver menos, no más.

Warner Bros
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Clark Kent/Superman (Henry Cavill), Lex Luthor (Jesse Eisenberg) y Bruce Wayne/Batman (Ben Affleck) en 'Batman v Superman: Dawn of Justice'.

Foto de Warner Bros

Tambores, tambores y más tambores... y mucha solemnidad.

De eso, en Batman v Superman: Dawn of Justice, hay mucho.

Comienza la película: pum, pum, pum pum. Batman camina por un campo abierto de yerba crecida: pum, pum, pum, pum. Superman tiene una conversación imaginaria con su padre adoptivo: pum, pum, pum, pum.

Pero, a pesar de tanto bombo y platillo, la película te deja un tanto mareado de tanto tamborazo por su guión desordenado, actuaciones irregulares, excesiva seriedad y escenas de acción que dependen en exceso de los efectos especiales.

Para no andar con rodeos, en la batalla más importante -- la histriónica -- el Batman de Ben Affleck sale perdiendo. Tras la enorme expectativa alrededor de su fichaje como el próximo Caballero de la Noche, el evidente esfuerzo de Affleck palidece ante cualquier comparación con la oscura e imponente figura creada por Christian Bale de la mano de Christopher Nolan en las más recientes cintas de Batman.

Porque, a fin de cuentas, Batman v Superman es la segunda película del nuevo Superman protagonizado por un excelente Henry Cavill que pone en alto el personaje que hizo famoso en la gran pantalla Christopher Reeve (el director de Man of Steel, Zack Snyder, dirige también Batman v Superman). Y en cuanto a la actuación, Jesse Eisenberg logra sacudirse a su Mark Zuckerberg para brindar un Lex Luthor que si bien no alcanza el nivel del Guasón de Heath Ledger, es un malévolo que será recordado con cariño gracias a sus tics nerviosos y creíble psicopatía.

La historia (pum, pum, pum, pum) tiene serios problemas, porque Warner Bros. decidió que era buena idea tratar de alcanzar al mundo cinemático de Marvel, que le lleva mucho terreno recorrido. Una de las decisiones más raras es que mientras por un lado nos muestran la historia de origen ("origin story", como le dicen en inglés) de Batman -- el conocido asesinato de sus padres y su accidente en una cueva llena de murciélagos -- decidieron obviar la de Superman.

Uno de los imanes más poderosos de los avances, por ejemplo, fue la presencia de la Mujer Maravilla. Pero en el intento de meter tantas cosas -- tantas explicaciones, motivos, hilos narrativos -- me dejaron con muchas ganas de ver más de la amazona. Aunque hay fuertes sugerencias de que veremos más de ella -- y otros superdotados -- en el futuro, no sé si tendré fuerza para ver la siguiente cinta, por lo que más bien parece una oportunidad desperdiciada de introducirla mejor.

Y mientras que, como muestran en los traílers, Superman es odiado por supuestamente creerse un dios, este es el personaje que resulta mejor ilustrado y más humanizado de toda la cinta. Batman, por su parte, no pasa de ser un tipo obsesivo que ha perdido todo el carisma y sentido del humor que incluso el Hombre Murciélago protagonizado por Bale dejaba ver de vez en cuando. En esta versión del Batman incluso el mismísimo Alfred -- el ser más leal del planeta -- parece no tener una especial apreciación por su jefe.

Porque incluso las luchas, que son la mayor razón para ver estas cintas, son excesivas. Pasamos de los golpes a las explosiones nucleares demasiado pronto -- y no sobra preguntarse cómo un mortal como Batman puede no solo luchar con un ser sobrenatural como Superman, sino sobrevivir situaciones inverosímiles, incluso para una cinta de este tipo.

Por momentos sentí que estaba en una terapia de grupo de superhéroes que tiene mucho que probarle al mundo. Por eso tanta seriedad, supongo. Pero yo no quiero películas de acción que haya que descubrir como una cebolla -- con capas y capas de complejidad (pum, pum, pum, pum). No quiero tener que trabajar tanto para entender a estos personajes, pues.

Y es que incluso los seres más extraordinarios de la galaxia resultan un poco más digeribles con un poco de humanidad, carisma y sentido del humor. Porque, no hay por qué tomarse tan en serio (pum, pum, pum, pum) -- y mucho menos dentro del mundo de los cómics.

Batman v Superman: Dawn of Justice se estrena el viernes, 25 de marzo en Estados Unidos y otros países alrededor del mundo.

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