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Internet

Las redes sociales son una mina de oro para los detectives que destapan estafas

¿Qué tan pulcro es tu 'feed' de Facebook? Investigadores han creado una herramienta que ayuda a rastrear más fácilmente aquella información que tal vez quieras mantener en privado.

Jaap Arriens, NurPhoto via Getty Images

Los detectives están incursionando en las redes sociales para ayudar a esclarecer investigaciones.

Dan Kitwood, Getty Images

Una jinete que presentó una demanda por compensación laboral en Baltimore pensó que le había tomado el pelo a todo el mundo. La mujer dijo en su alegato que estaba lastimada y no podía seguir montando a caballo, y en la corte, ejecutó un número convincente.

Pero en línea, la historia era diferente. Esto fue en 2002, cuando los tableros de mensajes comunitarios hacían las funciones de redes sociales. Ahí, el investigador privado Scott Catron encontró que ella había revelado detalles clave de su vida privada, incluyendo cuándo y en dónde sería la próxima vez que montaría a caballo.

El caso de la mujer rápidamente se derrumbó. No obtuvo nada en el juicio, y la compañía aseguradora que había demandado se ahorró más de US$200,000.

Avancemos en el tiempo hasta el día de hoy, y la cantidad de información sobre nuestras vidas que está esparcida en redes sociales como Facebook, Instagram y Twitter es aun mayor. Esa explosión de información personal en línea animó a Catron y su colega, el también investigador privado Michael Petrie, a crear Social Detection, un motor de búsqueda que ejecuta búsquedas profundas en redes sociales y sitios como Craigslist para los casos que están investigando.

"No teníamos eso antes de que surgiera Internet, pero una vez que está aquí, lo asumimos", dijo Petrie. "Sabíamos que era una tendencia emergente".

Nuestras vidas, que son cada vez más públicas, van dejando un rastro de evidencia para los investigadores. Los policías e investigadores privados ya no tienen que andar siguiendo gente en el mundo real tanto como solían antes. Ahora sólo tienen que abrir Facebook. En octubre se reportó que los departamentos policiales de Oakland, California, y de Baltimore estaban usando datos de Facebook, Twitter e Instagram para rastrear a manifestantes a través de un programa de monitorización de terceros.

Social Detection es una de esas herramientas. Catron y Petrie construyeron el programa luego de haber pasado más de 20 años investigando fraudes de seguros con prolongados periodos de vigilancia y complicados disfraces.

Habían hecho búsquedas en la red ya antes, pero eso había requerido una organización meticulosa y revisar infinidad de páginas y actualizaciones para encontrar agujas digitales en un pajar.

El dúo necesitaba hacer búsquedas en redes sociales que fueran más allá de simplemente escribir un nombre en el motor de búsqueda de Facebook.

Cualquier investigador promedio realiza entre 10 y 15 búsquedas de una persona, a lo largo y ancho de varias redes sociales y Google para poder obtener cualquier resultado que valga la pena, dijeron Catron y Petrie. Ellos esperan reducir esa búsqueda a solamente una.

Demasiada información

La gente sigue socavando sus propias invenciones millonarias al compartir demasiado en las redes sociales. Los investigadores estiman que Social Detection le ha ahorrado a las compañías de seguros casi US$7 millones en casos de fraude desde el lanzamiento de su versión beta en abril de 2015.

"Todo el mundo desea ser visto o escuchado en línea", dijo Petrie. "No se les ocurre pensar que los van a descubrir".

Social Detection ha sido capaz de atrapar a gente intentando ocultarse bajo cuentas falsas que usan seudónimos o apodos como sus nombres deletreados al revés.

La herramienta funciona al conectar "los puntos digitales", dijo Catron, utilizando información disponible en el archivo del demandante. Estos datos suelen incluir nombre, número de teléfono y dirección postal. De ahí, los investigadores tienen acceso a los nombres de familiares y posibles amigos, gracias a registros públicos.

Scott Catron y Michael Petrie crearon Social Detection, un motor de búsqueda que se centra en las redes sociales para encontrar evidencias de fraude.

Cortesía de Social Detection

Incluso en caso de encontrar un nombre falso, si el perfil está vinculado a familiares del demandante y si las fotos concuerdan, los investigadores que usen Social Detection pueden sacar sus conclusiones, dijo Catron.

Con frecuencia son los familiares y amigos quienes, sin darse cuenta, ayudan a exponer las mentiras, dijo Catron. La herramienta también ayuda a investigadores a analizar las actualizaciones de amigos y familiares.

En un caso de compensación laboral, un hombre alegaba que apenas podía caminar unos 20 pasos debido a una herida... y aun así estaba corriendo medios maratones en Chicago.

El hombre mantenía un perfil bajo en las redes sociales, usando su segundo nombre para ingresar en las cuentas, y no incluía fotos. Pero un video sobre el maratón subido por un desconocido en el que la esposa del hombre puso un comentario lo mostraba corriendo al fondo.

"No saben lo que está allá afuera. Es decir, no lo puedes controlar", dijo Petrie. "Si comentas o das 'me gusta' o haces lo que sea en una página pública, en esencia serás descubierto".

El equipo espera poner Social Detection a disposición de otros mediante un modelo de suscripción, con un costo de entre US$200 y US$1,000 mensuales, pero exclusivamente para casos de fraudes a aseguradoras. Catron y Petrie esperan que pronto pudiera ser usado para ayudar a recién graduados universitarios y gente buscando trabajo a limpiar sus propias metidas de pata en redes sociales antes de que alguien más las encuentre.

Examen de conciencia social

Los fantasmas de las redes sociales pueden con frecuencia perseguir y arruinar a la gente cuando menos se lo esperan. Si lo dudas, pregunta a Miss Teen USA, a quien le estalló un escándalo en la cara sólo minutos después de haberse alzado con la corona en julio, gracias a que usuarios de Twiter encontraron tuits en los que usaba términos racistas que databan de 2013 y 2014.

Social Detection tiene su propio motor de búsqueda, que analiza datos de Twitter y Facebook que a veces Google omite.

Dana Cubbin/Denim Graphics

Haciendo uso de Social Detection, me puse a buscar a ver si encontraba algunos esqueletos en mi propio armario. He mantenido una presencia en redes sociales bastante pulcra, pero también soy parte de una desafortunada generación de gente que creó un perfil de Facebook aún siendo un adolescente. Así que, en efecto, si miras hacia atrás te encontrarás bastante material digno de sonrojarse.

Cuando entré en la universidad, y luego cuando me gradué, me di a la tarea de borrar la mayoría de bromas y locuras de mis años de preparatoria que había colgado en Facebook, pero Social Detection encontró algunos materiales curiosos de los que me había olvidado por completo.

Como esta cuenta de Instagram que creé en 2012 para probar el app para Android un día después de haber estado disponible en el sistema operativo de Google. La única foto que subí era una imagen de prueba sacada de mi anuario de mi primer año de universidad. No logró ni un solo "me gusta". Este descubrimiento no es que vaya a costarme el trabajo, pero sí me recordó un fantasma del que me había olvidado completamente.

Desde entonces, edité la cuenta para reflejar que ahora uso una cuenta de Instagram distinta. Espero que los dos seguidores que tenía en esa cuenta se pasen a la actual.

La herramienta no es perfecta. Me tomó bastante trabajo encontrar información en cuentas sociales que había revisado exhaustivamente antes, como mi perfil de Facebook, y se necesitaría de experimentados investigadores de la red como Catron y Petrie para encontrar oscuros vínculos conmigo, como un video de YouTube aleatorio del que ni siquiera sabía que yo formaba parte.

"Hay tanta información allá afuera que se pasa por alto", dijo Petrie. "Entonces, ¿la quieres encontrar toda, o sólo quieres encontrar una parte?"