CNET también está disponible en español.

Ir a español

Don't show this again

OPINIÓN

¿Estás listo para vivir tu vida digital en tres dimensiones?

[Opinión] Los esfuerzos de Google, Facebook, Microsoft y Apple para impulsar la realidad aumentada cambiarán nuestra experiencia digital, que hasta ahora ha dependido y vivido en pantallas que nos muestran sólo dos dimensiones.

Kendra Clayton/Microsoft
Close
Drag
Autoplay: SI Autoplay: NO


Minority Report, la película de Steven Spielberg con Tom Cruise, se estrenó en 2002. Si viste el filme, quizá fue la primera vez que estuviste expuesto a lo que hoy se conoce como realidad aumentada: la interacción entre un espacio físico y real con imágenes digitales.

En la cinta, el personaje de Cruise usa una pantalla virtual para analizar los casos criminales que tiene que investigar (o los que están por suceder, que es la clave de la trama). Con unos guantes especiales, logra moverlos en el espacio frente a él, eligiendo lo que quiere ver con la facilidad que ahora nos toma cambiar las cosas en la pantalla de un iPad.

Quizá te parezca que esta noción del futuro está lejos, y es posible que estés en lo correcto. Los ejemplos actuales de realidad aumentada -- considerando que Pokémon Go es uno de ellos -- no pasan de mostrar imágenes planas sobreimpuestas sobre lo que la cámara de tu teléfono tiene en frente: un Pikachu en la sala de estar de tu casa, por ejemplo, que en lugar de aparecer sobre una mesa o silla, emerge en un pilar, o sea, un objeto digital se superpone sobre el espacio físico sin tener un real conocimiento o "conciencia" de los parámetros de ese lugar real.

Hay otros ejemplos mucho más sofisticados, como lo que es capaz de hacer la tecnología de las gafas HoloLens de Microsoft, que tuve la oportunidad de probar hace unos meses. Las HoloLens actualmente cuestan unos US$3,000 y están enfocadas a usos industriales, pero logran mostrar lo que podemos esperar de la realidad aumentada en el futuro cercano. Aquí puedes leer mi experiencia con las HoloLens.


Es común confundir realidad aumentada con realidad virtual. La segunda se refiere a experiencias totalmente inmersivas, en donde tienes los ojos completamente cubiertos por unas gafas que no te dejan ver el espacio físico que tienes frente a ti. Hay varios esfuerzos concretos para la realidad virtual, sobre todo en hardware (las Oculus Rift de Facebook, las PlayStation VR de Sony o las Vive de HTC son tres ejemplos). Además de videojuegos, la realidad virtual se está promoviendo como una experiencia social que permitirá que varias personas estén juntas en espacios digitales, usando estas gafas.

Pero este año, las conferencias para desarrolladores de Google y de Facebook han puesto un énfasis importante en la realidad aumentada, recordándonos que sus aplicaciones van desde los filtros de orejas de perrito que se hicieron famosos en Snapchat hasta la capacidad de presenciar cómo se vería una prenda sobre un maniquí de nuestro tamaño, o el uso que se le puede dar en un salón de clases para que todos los alumnos aprecien un planeta o una escultura al mismo tiempo, viéndolos a través de un teléfono con la tecnología Tango de Google.


Incluso se ha rumorado que Apple tiene serias intenciones de entrar al mundo de la realidad aumentada, ya sea con gafas o con tecnología específica en sus teléfonos iPhone. Tras años de impulsar la realidad virtual, esta se ha quedado un poco estancada en el entretenimiento -- juegos, cine, experiencias sociales -- mientras que de unos meses para acá las gigantes de la industria están pasando su atención al potencial de la realidad aumentada.

Sin embargo, a pesar de esos ejemplos, para muchos la realidad aumentada no deja de ser un truco visual, y cuesta trabajo imaginar que su futuro se parece al de Minority Report. Pero estamos perdiendo algo de vista: al usar nuestros teléfonos en el espacio físico, haciendo fotos durante nuestras vacaciones, midiendo el tamaño de una casa, monitorizando las condiciones del clima o estimando las dimensiones de una mesa, también estamos compartiendo toda esta información con Google, Apple, Microsoft y Facebook.

Con todos esos datos, las gigantes de la tecnología finalmente podrán romper la tiranía de las dos dimensiones a las que las pantallas -- de nuestro celular, televisor, auto -- nos han encadenado desde hace décadas, para finalmente ofrecernos una visión digital del mundo en tres dimensiones .Con toda esa información, las gigantes de la industria pueden ofrecernos una imagen mucho más completa del mundo físico, y darnos muchos más servicios, información y herramientas digitales para sobreimponer en esa realidad-- incluyendo publicidad.

Actualmente, Google es capaz de medir el tráfico que hay en una ciudad usando la información que le llega desde los teléfonos que están varados en ese tráfico. Cuando los teléfonos puedan también recopilar información visual, sabremos no sólo que hay un accidente, sino también cuántos autos estuvieron involucrados, y de qué marca o color son. Sabremos con exactitud no sólo la velocidad a la que se mueven los vehículos, sino cuántos carros toman cada salida, cuánto dura cada semáforo y a qué distancia está cada auto, que es información necesaria para hacer los vehículos autónomos una realidad. Todo eso gracias a que ahora nuestros teléfonos tendrán la capacidad de captar información visual en tres dimensiones.

El proyecto Tango de Google busca los sensores y cámaras necesarios en tu celular para poder lograr esto: no solo poder sobreimponer una imagen digital sobre el espacio físico que tienes enfrente, sino también recopilar toda la información que hay en ese espacio físico para crear un mapa preciso del ambiente.

O sea, para ofrecerte una imagen digital en tres dimensiones del mundo -- en otras palabras, una copia digital (con todos sus detalles) del mundo, con la que se puede hacer muchas más cosas que con una versión plana en dos dimensiones como la que se nos ha ofrecido hasta ahora.

Si la tecnología de la realidad aumentada marcha por el camino que están trazando empresas como Microsoft, Google y Facebook, nuestros hijos tendrán la oportunidad de interactuar con imágenes holográficas que reconozcan las dimensiones del espacio, cual Tom Cruise en Minority Report. Y, al igual que en esa películas, los anunciantes y los gobiernos también tendrán una interacción en tres dimensiones con los usuarios.

Los usuarios del futuro verán el mundo a través de gafas, lentes o proyectores. Romperán las cadenas que los tienen atados a sus pantallas bidimensionales y podrán usar lo que tienen frente a ellos -- ya sea un salón de clases, un parque, una tienda o un edificio -- para ver proyectada en la realidad toda la información que necesitan. Y las gigantes de tecnología le sacarán a eso un enorme provecho.

Close
Drag
Autoplay: SI Autoplay: NO