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Tu próximo teléfono podría tener conexión USB tipo C (y eso es bueno)

Estos poderosos y reversibles puertos de carga son una maravilla, y están llegando a cada vez más teléfonos. Te contamos todo lo que necesitas saber sobre la fiebre de teléfonos con USB tipo C.

Sarah Tew/CNET

Un cambio pequeñito pero estupendo está teniendo lugar en el reino de los teléfonos. El USB tipo C, o USB-C es un nuevo protocolo para el puerto de carga que los fabricantes de teléfonos están adoptando por legiones. Puedes conocer más al respecto aquí, pero lo importante es que el protocolo USB para teléfonos, tabletas, laptops y accesorios está cambiando a mejor.

Reversible e intercambiable

Lo de "USB-C" básicamente describe la forma de la conexión. Si utilizas un teléfono Android, por ejemplo, la forma del conector del estándar anterior es USB-B y el de forma plana en tu computadora se llama USB-A. El puerto Lightning de Apple es totalmente exclusivo y no funcionará con USB-C, a pesar de tener formas similares.

El USB-C es reversible, lo que significa que, a diferencia de la entrada micro-USB que usaste en tu teléfono anterior (con una forma USB-B), puedes introducir un cable USB-C de cualquier forma; ambos lados están "hacia arriba". Ya no tienes que pelearte ni maldecir en voz baja cuando tengas problemas conectándolo.

Dado que el USB-C tendrá un impacto en todo el espectro de los electrónicos, tu teléfono con USB-C pronto podrá compartir cables de carga con otros dispositivos. Un incentivo extra.

Las mejores funciones llegan poco a poco

Los puertos para el USB-C también aceptan el estándar USB 3.1, y aquí es donde la cosa se pone un poquito complicada. Además de cargar tu teléfono, USB 3.1 podrá transferir rápidamente datos y videos a través del cable. También puedes cargar otros dispositivos usando la reserva de batería de tu teléfono.

Pero los teléfonos con cargador USB-C no ofrecerán automáticamente las hábiles funciones del USB 3.1 (¡snif!). Actualmente, los teléfonos están adoptando principalmente el tipo de entrada, pero no los otros beneficios. El resto de funciones del USB 3.1 llegarán con el tiempo, pero si tu teléfono ya tiene el conector USB-C, estará preparado para sacar ventaja cuando otros protocolos entren en juego.

El teléfono Pixel de Google usa una conexión USB tipo C para cargar otro dispositivo.

Captura de pantalla por Jessica Dolcourt/CNET

Para poder aprovechar toda la riqueza del USB 3.1 que puede ofrecer el USB-C, el sistema operativo realmente marca la diferencia. El software tiene que estar codificado para funcionar con todas esas funciones extra además de la carga de energía de siempre. Android 7.0 Nougat ofrece soporte para USB-C 3.1 (lo mismo que 6.0 Marshmallow), pero incluso en ese caso, los fabricantes de dispositivos tienen que decidir incorporarlo para que su hardware lo pueda comenzar a utilizar.

Los dos nuevos teléfonos insignia de Google, el Pixel y el Pixel XL, usan Android Nougat para dar cabida al USB-C. Cuando conectas el cable al teléfono y luego a tu laptop u otro dispositivo, aparece un menú de software desplegable que te permite elegir el tipo de conexión que quieras tener: por ejemplo, para recargar el teléfono o si quieres usar el cable para cargar otro dispositivo.

Más cables, más problemas

Si cambias a USB-C, tendrás que recordar empacar y llevar contigo tu nuevo cable o hacer acopio de algunos extra de reserva. El cambio también supone que atravesarás por un periodo fuera de lo común durante el cual es posible que tus dispositivos usen diferentes cables. Es un dolor de cabeza ordenar todo eso mentalmente, y un inconveniente real si vas a tener que comprar un montón de adaptadores para asegurarte de que tu nuevo teléfono aún pueda conectarse a tu vieja laptop.

Tal vez necesites estos adaptadores: USB-C a USB-C, USB-C a USB-B y USB-C a USB-A. Muchos de estos cables extra no vendrán incluidos con tu teléfono cuando lo adquieras.

Primero llegará a los insignia

Tomará algo de tiempo que lleguemos ahí, pero el USB-C es el futuro. Ya desde 2015 comenzó a aparecer en varios dispositivos, y estará presente en casi cualquier teléfono, principal o secundario (excluyendo a los iPhones). Los teléfonos insignia en general tomaron la delantera, pero no encontrarás un USB-C en el Samsung Galaxy S7 o el S7 Edge (aunque sí debutó en el ahora difunto y propenso a incendios Galaxy Note 7).

Manténte alerta porque, conforme las partes bajen de precio con el paso del tiempo, dispositivos básicos o de media gama también comenzarán a ofrecer USB-C. Dado que las PCs también usan este tipo de conexión, "deberíamos ver una bajada de precios lo suficientemente rápida como para hacerlo viable en todo el portafolio (de los fabricantes de teléfonos)", dijo Carolina Milanesi, jefa de investigación y cabeza de negocio en EE.UU. de Kantar Worldpanel.

Muy pronto, te veremos haciendo acopio de cables USB tipo C.

Dong Ngo/CNET

Lista de verificación de dueños de dispositivos con USB-C

Cuando tu nuevo teléfono (que no sea un iPhone) venga con USB-C, recuerda esto:

  • Consigue suficientes cables para usar tanto en casa como en el trabajo.
  • Haz inventario de cualquier cable adaptador que necesites comprar (por ejemplo, para conectar la laptop y el teléfono).
  • Anticipa que el teléfono tal vez aún no ofrezca soporte del estándar USB 3.1 (pero igual averígualo).
  • Compra solamente cables que tengan el logotipo USB; esto te garantizará que sean seguros y confiables.

Este artículo se publicó originalmente el 26 de julio de 2015. La última actualización se realizó el 26 de octubre de 2016.