¿Pueden los microbios sobrevivir en el espacio dentro del cuerpo humano?

Una nueva miniserie grabada en la Estación Espacial Internacional se centra en cómo los microbios que viven en el cuerpo humano sobreviven a la ingravidez.

La Pequeña Nube de Magallanes (izquierda) y bacterias (derecha).NASA

Los seres humanos nos consideramos individuos y estamos orgullosos de serlos, pero en realidad albergamos miles de millones de microbios, que hacen mucho por nosotros a cambio de vivir en nuestro cuerpo.

Según la Sociedad de Microbiología de Estados Unidos, las bacterias superan la cantidad de células en el cuerpo humano en una proporción de 10 a 1, y son responsables de mucho de lo que sucede en nuestro organismo. Esta colección de organismos microscópicos se llama microbioma.

Por ejemplo, no sólo ayudan a mantener la salud del sistema digestivo de muchas formas, sino que también puede influir en qué tipo de alimentos comemos. El microbioma puede ser un factor en enfermedades como la diabetes, la artritis reumatoide y la esclerosis múltiple, y afecciones como el autismo, pero también nos protege contra otras enfermedades y bacterias dañinas, nos ayuda a digerir los alimentos e incluso puede influir sobre nuestro estado de ánimo. Los microbios que habitan en nuestro cuerpo son en extremo importantes y todavía estamos tratando de entender cómo y por qué.

Lo que sabemos es que cuando la NASA envíe astronautas a Marte, esos billones de microbios los acompañarán, de manera que es importante evaluar cómo una permanencia a largo plazo en la ingravidez del espacio los afectará.

Estas investigaciones son parte de una misión de un año a bordo de la Estación Espacial Internacional. Los astronautas Scott Kelly, de la NASA, y Majail Korniyenko, de la agencia espacial rusa Roscosmos, pasan en este momento un año en el espacio como parte de un estudio de viabilidad para el viaje a Marte, en que los astronautas pasarán al menos un año en el espacio..

Uno de los mayores problemas es la falta de alimentos frescos. Nuestro cuerpo repone la masa de microbios al consumir frutas y vegetales frescos, y probióticos como el yogurt. Pero los astronautas no tendrán mucho de esto a la mano en el espacio (parte de la razón por la que la NASA investiga cómo crecen las plantas en la Estación Espacial), y la agencia espacial estadounidense está estudiando las consecuencias de esta falta de microbios en Kelly y Korniyenko, quienes llegaron a la Estación Espacial en marzo de 2015 y regresarán a la Tierra en la primavera de 2016.

Para ello, toman muestras periódicas a los dos hombres: sangre, saliva, material gastrointestinal, sudor, muestras corporales, de equipos y del agua potable. Todo esto ayudará a determinar cómo no sólo la dieta, sino la falta de gravedad y el estrés, afectan a los microbios.

Esto pudiera ayudar al equipo médico de la NASA a buscar medidas para prevenir la pérdida de microbios en el cuerpo, lo que a su vez pudiera llevar a una reducción en la función metabólica e infecciones de microbios dañinos. El estudio de cómo los cambios en la flora microbiana afecta a los portadores en el espacio humano también pudiera ayudar a determinar cómo esos cambios funcionan en la Tierra, y cómo pueden mitigarse.