¿Puede la NASA sembrar un jardín en Marte?

¿Qué se necesita para poder cultivar plantas en el Planeta Rojo? Ya contamos con esta tecnología y la cinta 'The Martian' no está muy lejos de la realidad.

El astronauta Mark Watney cosecha papas en la cinta 'The Martian'.

Foto de 20th Century Fox

Antes de que los humanos se embarquen en un viaje a Marte, tal y como lo planea la NASA para la década del 2030, hay mucho trabajo por hacer, como desarrollar y probar un cohete que pueda llevar a una tripulación al Planeta Rojo y estudiar los efectos en el cuerpo humano de vivir en el espacio durante largos períodos de tiempo.

Esto se debe a que va a ser un largo viaje. Le llevó al rover Curiosity más de ocho meses para llegar a Marte desde la Tierra. La NASA está tratando de disminuir ese período a seis meses, pero aún así, eso significa que se tiene que viajar por espacio durante un año sin tener acceso a comida fresca. Esto a menos, claro, que la NASA encuentre una forma de sembrar plantas, no sólo en las condiciones de tránsito de microgravedad, sino también en el mismo Planeta Rojo.

Es aquí donde Bruce Bugbee, el director del Departamento de Plantas, Suelos y Clima de la Utah State University, sale a relucir.

"Tengo una larga relación con la NASA para ayudarles a desarrollar sistemas de soporte de vida biológica en el espacio. Y eso incluye a Marte, incluye vivir en la estación espacial, también incluye vivir en la Luna. Es cualquier lugar en el que la meta es ser tan independiente de la Tierra como sea posible", dijo en una entrevista. "Han sido más de 30 años en los que he trabajado con la NASA para desarrollar estos sistemas. Y entonces sale [la película The Martian] y se convierte en un tema candente porque [el protagonista] Mark Watney en el libro y la película siembra papas en Marte".

Bugbee y su equipo de investigadores han estado sembrando plantas principalmente en habitaciones con base en la tierra. (El trabajo de Bugbee también incluye la lechuga que ha sido cultivada y consumida en el espacio). Entre las recámaras de cultivo en la Tierra y los cuartos de cultivo en la Estación Espacial Internacional (ISS, por sus siglas en inglés), Bugbee cree que es muy posible que las plantas crezcan en el espacio y en Marte con la ayuda de la tecnología actual.

Las recámaras de cultivo en la Tierra son sistemas cerrados, como enormes neveras, en donde las plantas se cultivan de forma hidropónica. No se les suministra luz natural. La humedad, la temperatura y los niveles de dióxido de carbono son controlados para simular el ambiente abordo de la ISS.

De hecho, Bugbee afirma que la microgravedad es una de sus menores preocupaciones.

"Cuando se contempla un viaje espacial, todo el mundo piensa acerca de la escasez de la gravedad y el efecto que puede tener esto", dijo. "Pero, en la medida de nuestro conocimiento, en base a muchos años de estudio, la escasez de gravedad no afecta a las plantas. De hecho, pensamos que quizá crezcan mejor porque la gravedad no las jala".

En un ambiente cerrado de microgravedad, el estrés que experimentan las plantas es mínimo. No tienen que luchar contra la gravedad para poder crecer. No hay viento, por lo que las plantas no tienen que invertir energía para ensanchar sus tallos. Tampoco hay radiación perjudicial y la temperatura siempre está a niveles óptimos y constantes.

Esta lechuga fue cultivada en la Estación Espacial Internacional.

Foto de NASA

Pero, cuando se trata de la misión a Marte, hay otros factores que se deben tomar en cuenta. Cualquier astronauta que vaya al Planeta Rojo debe pasar varios meses allí. Esto requiere de una larga y detallada planeación, que incluye el cultivo de un jardín de vegetales.

El cultivar plantas en Marte puede ser muy distinto a cultivar plantas en la microgravedad. Pero, en general, según Bugbee, la cinta The Martian acertó en sus aseveraciones.

"Puedo ser quisquilloso y decir que algo no es exactamente correcto. Pero, el concepto es correcto. Él puede cultivar papas como lo hizo, y lo puede hacer a partir de desperdicios reciclados [el excremento humano]. Y es posible vivir allí por un largo tiempo. Por lo que todos los conceptos son correctos", dijo Bugbee.

Pero esos detalles "quisquillosos" pueden ser cruciales en una situación de la vida real.

El mayor problema, dijo, es que Martes está a 1.5 veces más lejos del Sol que la Tierra, y sólo obtiene el 60 por ciento de la luz solar. Esto significa que las plantas en Marte pueden tener una tasa de crecimiento del 60 por ciento en comparación con las plantas que crecen en la Tierra, aun cuando estén expuestas a toda la luz de Marte. El lugar que estaba habitando Watney estaba diseñado para bloquear la radiación, lo que puede disminuir aun más los niveles de luz.

"¿Cómo puede obtener suficiente luz para sus plantas? Él no profundizó sobre este tema. Pero las plantas necesitan de mucha luz", dijo Bugbee. "Usualmente usamos muchos paneles solares y muchas luces eléctricas. Unas de las cosas en las que estamos trabajando es en la fibra óptica: enormes espejos y fibra óptica para atraer la luz y así cultivar las plantas".

El otro problema es el suelo. Aunque en teoría es posible cultivar plantas en suelo marciano, sencillamente no es la manera en como se haría.

"Se trata mayormente de óxidos de hierro. El hierro hace que las cosas se vuelvan rojas, como exiladas. Por lo que sería difícil usar la tierra, como lo hizo el personaje en la película, y ponerle excremento humano a las plantas y que éstas produzcan papas como por arte de magia", dijo.

El concepto de la NASA para un jardín de vegetales en Marte.

Foto de NASA

"Normalmente tendrías que cultivar las plantas en hidropónica. Para que de esta manera tengas un medio líquido, y, en principio, no se utilizaría el suelo marciano. Pero, una vez que acondicionemos el suelo, de la misma en la que acondicionas el suelo para un jardín en la Tierra, y así puedes cultivar plantas".

Pero, dentro del mundo de la ciencia ficción, es de entenderse que algunos pequeños detalles no hayan dado con el clavo.

"Tienes que saltarte de algunas cosas, por eso es que digo que es algo tonto de mí ser quisquilloso con los pequeños detalles. Aun así, son importantes, es importante decir cuán cercano a la realidad son los hechos presentados en la cinta. Todo el mundo quiere saber", dijo Bugbee.

Detalles aparte, al científico le fascinó la película.

"Animaría a todos a ver la película y leer el libro. Creo que son maravillosos e inspiran la imaginación. Espero que esto aliente a los jóvenes a seguir con nuestro trabajo".