​¿Por qué no me compraría un reloj inteligente?

Los llamados 'smartwatch' invaden el mercado y las vallas publicitarias y, sin embargo, aún no son del gusto de los usuarios, ni tampoco del mío. Estas son las razones por las cuales no me compraría un reloj inteligente.

¿Comprar o no comprar un 'smartwatch'? He ahí el dilema.

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Aunque algunos relojes inteligentes se han convertido en verdaderas joyas, sigo pensando que son más un adorno que una pieza realmente útil. He probado dispositivos como el Smartwatch 3 de Sony o el avanzado Gear S2 de Samsung, y aunque cada uno te da diferentes opciones, no me terminan de convencer. Ni a mí, ni al 97 por ciento de los usuarios que aún no se decide a comprar uno de estos dispositivos en EE.UU., en donde la penetración es apenas del 3 por ciento, según el último informe de Kantar Worldpanel. Estas son mis razones:

1. No hacen nada que necesites y no haga tu móvil

Aunque un reloj inteligente puede contarte los pasos o medirte las pulsaciones, ¿realmente necesitas eso en tu día a día? La primera opción e incluso en general la monitorización de tus ejercicios puedes realizarla con tu celular y aplicaciones especializadas para ello y, lo segundo, es más un lujo de algo que realmente vayas a utilizar. Si eres un deportista profesional y requieres una medición exhaustiva de tus constantes vitales y de las actividades que realizas, entonces no necesitas ni un Gear S2 ni un Apple Watch, sino que buscarás una pulsera especializada o reloj de una marca como Garmin o Polar, que poseen reconocimientos internacionales por la exactitud de su trabajo.

Recibir notificaciones en tu muñeca o hablarle a tu mano como si fueras un Power Ranger conectando con Zordon está muy bien, pero en la vida real, recibir mensajes y correos en tu mano te estresará -- como a mí -- y al final terminarás por inhabilitar la mayoría de ellas. No vamos a negar que las caras de los relojes son bonitas y te dan un estilo moderno increíble, pero... ¿vale la pena gastarse tanto dinero sólo para eso?

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Algunos dispositivos vienen con una base de carga que puede ser más incómoda que una conexión directa a la corriente.

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2. Debes estar pendiente de recargarlos

No importa cuál reloj inteligente compres, la mayoría de los que te gustan tendrás que recargarlos como mínimo una vez al día, aunque si tienes suerte llegará a dos, todo depende de su uso. No sé tú, pero si ya olvido constantemente recargar el celular, ¿cómo voy a recordar hacerlo con el reloj?

Un problema añadido a esto es que algunos dispositivos no puedes recargarlos directamente con el mismo cable de tu Android, sino que debes llevar a cuestas una base de carga. Es el caso del Gear S2 y también del Apple Watch, aunque no del Smart Watch 3, por ejemplo.

3. Son grandes para tu muñeca

Aunque existen modelos de smartwatch muy bonitos algunos de ellos son tan grandes que podría caérsete la muñeca. Desde luego, esto es una exageración, pero... en serio, ¿qué pensaron los creadores de relojes como el Huawei Watch, el Gear S o el LG Watch Urbane? En este terreno el Gear S2 o el Apple Watch ganan por goleada con un tamaño más proporcional, aunque estoy seguro de que las mujeres siguen teniendo este tipo de problemas con prendas difíciles de adaptar a sus delicadas muñecas.

4. Son más caros que un reloj promedio

¿Alguien recuerda los bonitos y útiles relojes G-shock de Casio? Eran caros pero sumergibles, daban la hora y duraban toda la vida, o al menos eso es lo que solía decirse. Relojes deportivos como este cuestan menos de US$100 y cumplen su función, sin embargo, cuando pensamos en un smartwatch los precios no bajan de los US$250. De hecho, echando un vistazo a las novedades de la temporada encontré que el Pebble Time Steel puede ser el más económico con US$249, mientras que el Gear S2 y el Moto 360 cuestan US$299, el Huawei Watch US$399 y el Apple Watch comienza en ese mismo precio, aunque ya depende más de los elementos que elijas para configurarlo.

Detengamos este análisis por un segundo. ¿Cuánto cuesta tu teléfono móvil? En la mayoría de los casos los celulares cuestan igual o menos que un reloj inteligente ¡y hacen más cosas! Aún y cuando te lo puedas permitir, suena bastante más lógico tener un teléfono con mejores funciones y que también te haga mediciones deportivas, por ejemplo, como el Galaxy S6 o similares, que incorporan monitorización del nivel de la sangre, pulsaciones y es capaz de llevar la cuenta de tus ejercicios a través de S-Health. Mejor invertir en un buen teléfono que en un reloj (digo yo).

5. Pero, ¿para qué quiero un reloj inteligente?

El estudio de Kantar Worldpanel asegura que 27 por ciento de los encuestados en EE.UU. no entiende exactamente para qué necesita un reloj inteligente. Sin embargo, este informe dice que la principal razón por la cual no se adquiere un smartwatch es por su precio, seguido por 33 por ciento que afirma: "Mi teléfono es todo lo que necesito".

Al final no estoy tan loco, al menos entro en una estadística. Por ahora yo también creo que mi teléfono es lo único que necesito, aunque no vamos a negar que los relojes son bonitos y te dan un toque moderno único. Sin embargo, es probable que las empresas aún no hayan dado con esa función determinante que hará que no puedas vivir sin uno de ellos en tu muñeca, así como el SMS inició la era en la que entendiste que tu móvil y tú estaban hechos el uno para el otro.

Y tú, ¿para qué quieres realmente un reloj inteligente?