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Ciencia

Científicos decodifican los poderes curativos genéticos del gran tiburón blanco

Ahora sabemos más sobre cómo estos animales se curan tan rápidamente y, potencialmente, logran evitar el cáncer.

South Africa, Extreme Close-Up Great White Shark With Jaw Wide Open At Surface Birds Flying, Gray Sky Carcharodon Carcharias
Jody Watt

Los tiburones nos han dado mucho.

Gracias a esas criaturas marinas tenemos la película Jaws (Tiburón); la mejor obra maestra cinematográfica en vuelo de todos los tiempos (The Meg, protagonizada por Jason Statham) y ... bueno hasta "Baby Shark".

Ahora, gracias a la ciencia, tenemos también los secretos de sus genes.

Un equipo de investigación internacional formado por científicos del Centro de Investigación de Tiburones de la Fundación Save Our Seas de Nova Southeastern University (NSU), el Instituto de Investigación Guy Harvey (GHRI), la Facultad de Medicina Veterinaria de la Universidad de Cornell y el Acuario de la Bahía de Monterey han descifrado en detalle el genoma del gran blanco tiburón. Como resultado, han descubierto algunos datos sumamente interesantes.

Pero primero el genoma mismo. El genoma del gran tiburón blanco contiene una vez y media la cantidad de información en comparación con un genoma humano (tienen 41 pares de cromosomas, mientras que los humanos tienen 23). Los tiburones también presentan una serie de cambios genéticos que hablan del éxito del tiburón desde una perspectiva evolutiva.

Por ejemplo, relativamente hablando, los grandes tiburones blancos son mejores que los humanos en no tener cáncer. Debido a su tamaño y vida útil (los grandes tiburones blancos pueden vivir hasta 70 años) los científicos se sorprendieron de la resistencia de los grandes tiburones blancos contra el cáncer. Esto tiene que ver en parte con la estabilidad del genoma del gran tiburón blanco. En pocas palabras: el gran tiburón blanco tiene adaptaciones genéticas que ayudan a preservar el genoma.

Los tiburones también son conocidos por sus habilidades regenerativas, pues se ha encontrado que los grandes tiburones blancos sanan extremadamente rápido. La clave de su éxito en esta área también se puede encontrar en sus genes.

"Encontramos una selección positiva y enriquecimientos en el contenido de genes que involucran varios genes relacionados con algunas de las vías más fundamentales en la curación de heridas, incluso en un gen clave de coagulación de la sangre", dijo Michael Stanhope, de la Facultad Universitaria de Medicina Veterinaria de Cornell. "Estas adaptaciones que involucran genes de cicatrización de heridas pueden subyacer a la capacidad de los tiburones para curarse eficientemente incluso de heridas grandes".

Existe un potencial para que los científicos utilicen estos hallazgos y apliquen los aprendizajes a posibles medicamentos contra el cáncer en el futuro.