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Ciencia

Esta piel electrónica se estira y se cura sola

Inspirándose en la medusa, investigadores de Singapur han desarrollado una piel electrónica sensible al tacto que podría ayudar a los humanos a interactuar con las máquinas.

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National University of Singapore.

La medusa, una criatura transparente y gelatinosa que flota por los océanos, no parece tener los atributos de una musa.

Pero no le digas esto a los científicos de la Universidad Nacional de Singapur. De hechos, los investigadores fueron inspirados por estos humildes invertebrados para crear su más reciente invención: una piel electrónica que se cura sola, se puede estirar y es sensible al tacto. Esta piel electrónica se puede emplear para desarrollar robots con textura suave y varias interfaces de comunicación entre los humanos y las máquinas. 

"Nos preguntamos cómo podíamos crear material artificial que imitara la resistencia al agua de las medusas y a la vez ser sensibles al tacto", dijo Benjamin Tee, el director principal del estudio, en un comunicado de prensa

Los detalles de la invención de Tee fueron publicadas en la revista Nature Electronics. A la piel electrónica también se le conoce por las siglas GLASSES. 

Al mezclar plástico elástico con un líquido iónico rico en flúor para resultar en una especie de gel, Tee y su equipo de investigación crearon una piel transparente que es capaz de autosanarse y de operar en ambiente mojados, algo que geles previos, como los hidrogeles utilizados en la ingeniería de tejidos, no podían hacer. 

"Lo que diferencia a nuestro material es que puede retener su forma tanto en ambientes mojados como secos. Funciona bien tanto en agua de mar como ambientes ácidos y alcalinos", dijo Tee.

Si la piel se corta o rasga, el equipo demostró que puede recuperar la conducción eléctrica en cuestión de minutos, y volver a adherirse en cuestión de días.

El material también tiene capacidad de conducción, lo que significa que puede responder al tacto, al estiramiento y a la distensión. Estas fuerzas cambian las propiedades eléctricas de la piel y al medir estos cambios, la piel puede convertirse en una forma viable de crear sensores que responden al tacto. 

Jugando Snake en la piel electrónica GLASSES. 

Universidad Nacional de Singapur 

Los investigadores sugieren que esto podría facilitar nuevos métodos de interacción con robots de textura suave, un campo emergente de la robótica que se centra en construir robots de materiales más maleables que el metal sólido. Los investigadores demostraron la sensibilidad al tacto de GLASSES con el clásico juego móvil Snake. 

Una piel que se autocura podría tener efectos positivos en el medio ambiente al anular la necesidad de requerir de repuestos. Si no estamos reciclando nuestros dispositivos electrónicos, entonces los estamos tirando, lo que producen más de 40 millones de toneladas de desechos cada año. Y Tee ve una oportunidad en ello.

"Esperamos crear un futuro en el que los dispositivos electrónicos hechos de materiales inteligentes puedan realizar funciones de autorreparación para diminuir la cantidad de desperdicios electrónicos en el mundo", dijo.