Pew: 'En el futuro todo estará conectado a Internet'

Un nuevo informe del centro de investigación descubrió que los expertos piensan que la conectividad entre las cosas y la gente será algo positivo para nuestra calidad de vida.

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Foto de Crédito: CNET
Nuestro mundo cambió desde que se inventó Internet hace 25 años, y la forma en que lo usamos cambiará aún más de aquí a 2025.

Cómo nos impacta Internet y los objetos que se conectan - o conectarán - a esta red informática es el enfoque de un nuevo informe publicado el miércoles por el centro de investigación Pew. El proyecto sobre el "Internet de las cosas" (Internet of Things) halló que el impacto será principalmente gracias a los sensores – como Bluetooth – que permiten a una persona conectarse a un dispositivo - o una máquina a otra máquina - para que se transfiera cierta información. Esto afectará nuestros cuerpos, nuestros hogares, nuestras comunidades, los servicios que recibimos y nuestro medio ambiente.

“[Este informe] incluye provocativas respuestas de quienes contestaron esta encuesta sobre la evolución de la informática de vestir y el Internet de las cosas”, escribieron los autores Janna Anderson y Lee Raine.

Pew solicitó la opinión de 1,606 expertos entre el 25 de noviembre de 2013 y el 13 de enero de 2014. Según el centro, escogieron expertos que trabajan o tienen suficiente conocimiento de la tecnología para ofrecer una perspectiva significativa a una sola pregunta: “¿Para 2025, con mil millones de dispositivos, artefactos y accesorios conectados, qué tipo de efecto tendrá el Internet de las cosas sobre la vida cotidiana del público?”.

Los expertos son científicos, empresarios, periodistas, autores, tecnólogos, oficiales del gobierno, abogados y pioneros en la industria y sus respuestas reflejan sus opiniones y no las de sus empleadores, explicaron Anderson y Raine.

Según Pew, el 83 por ciento de los expertos que respondieron estuvieron de acuerdo con que el Internet de las cosas tendrá un gran impacto de aquí a 2025. “Ellos dicen que las oportunidades y los retos que resulten de una conectividad más amplificada van a influenciar a casi todos y en casi todas partes”, dijeron los investigadores.

Uno de los expertos, el ingeniero de Ericsson Joel Halpern, contestó que los sensores de los dispositivos pequeños harán posible que se puede compartir más información verificada de una manera eficiente entre la gente y los cosas. Ejemplos como éste ya existen en los monitores de ritmo cardíacos, medidores de actividad física y hasta los termostatos inteligentes como los de la empresa Nest.

“A la gente que se mueve por ciertos ambientes le será más fácil buscar información, objetos, gente y situaciones de interés”, dijo Halpern. “Esto resultará en un uso más eficaz de los recursos”.

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Sin embargo, Halpern y otros también reconocieron los retos y problemas de esta tecnología, principalmente en cómo afecta la privacidad, la distribución equitativa de recursos y los fraudes.

“Las mentiras socialmente aceptables de antes serán más difíciles o casi imposibles porque estarás constantemente acechado y bajo monitoreo a través de Internet”, dijo Pamela Wright, presidente de innovación para los Archivos Nacionales de EE.UU. “‘Oye, tú dijiste que te fuiste de fin de semana, pero tu cama reporta que dormisteis bien por ocho horas el sábado por la noche. Y lo confirmó tu botella de vino.’ Sabremos mucho más sobre nuestra sociedad con base en datos estadísticos que surgen de los dispositivos de la informática de vestir y del Internet de las cosas”.

Sin embargo, según Pew, a pesar de la utilidad de los monitores cardíacos y los sensores, los expertos consideran que tendrá más impacto la forma en que los dispositivos se comunican entre ellos mismos, de máquina a máquina. Y ya tenemos ejemplos. Google es una de las compañías a la vanguardia con la tecnología que conecta una máquina a otra como en el Google Self-Driving Car, el auto autónomo que un día se comunicará con todos los otros automóviles en las carreteras a través de sensores.

“El mayor impacto no será en la informática de vestir, sino en el mundo físico que está conectado a Internet. Cuando el mundo se vuelve más inteligente, todas las cosas como la transportación, la infraestructura, la logística, la salud pública, etc., mejorarán”, dijo Rob Atkinson, presidente de la Fundación de Informática e Innovación. “No creo que habrá dificultades sociales, sólo políticas, ya que habrán personas que se opondrán a estas tecnologías”.

Es posible que los sindicatos estén en contra de que las máquinas reemplacen a sus trabajadores, pero tal vez no tienen de que preocuparse. Algunos expertos - los menos - creen que el progreso será lento por la falta de un ecosistema estandarizado y por los temas de seguridad y de privacidad.

Pero, a pesar de la resistencia, hay esperanzas de que el Internet de las cosas incluya objetos más allá de lo cotidiano. 

"No solamente usaremos computadores en nuestros bolsillos (como nuestros teléfonos). La computación estará alrededor de nosotros", dijo Danah Boyd, una investigadora de Microsoft, quien añadió: "Creo que estamos todavía muy lejos del control mental de las cosas, pero habrá un prototipo básico para 2025 y ojalá sea tecnología para parapléjicos".