CNET también está disponible en español.

Ir a español

Don't show this again

Televisión y cine

Protagonista de OITNB reflexiona sobre la política actual en EE.UU.

[Entrevista] Laura Gómez de Orange Is the New Black nos habla de política, inmigración y lo que implica ser una actriz y creadora.

6

Laura Gómez en la sexta temporada de Orange is the New Black.

JoJo Whilden / Netflix

Si eres fan de Orange Is the New Black seguramente le empezaste a tener cariño al personaje de Laura Gómez la primera vez que escuchaste a Blanca hablando por teléfono con Diablo. Y has ido sintiendo más afecto hacia ella después de que Maritza y Flaca obraran una pequeña transformación con su persona. Tras verla combinar el español e inglés en sus conversaciones de una forma difícil de imitar. O al seguir escuchando sus interesantes (y a menudo sexualmente explícitas) conversaciones telefónicas con el tal Diablo.

Hablamos con la dominicana Gómez por teléfono sobre este papel y el retorno de su personaje a la séptima y última temporada de Orange Is the New Black, que se ha estrenado en Netflix este 26 de julio.

Al final de la temporada pasada vimos que entregaban a tu personaje al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de EE.UU. (ICE, por sus siglas en inglés). No esperábamos verla esta temporada...

La serie sigue explorando el tema de inmigración de una manera bastante profunda, lo cual me causa mucha satisfacción. Era una decisión muy importante no ignorar lo que está sucediendo políticamente en el país, bajo esta Administración. Seguimos explorando esa realidad y creo que va a ser bastante satisfactorio. No necesariamente satisfactorio positivamente, sino en términos de la manera en que se está explorando el tema. Es sumamente relevante, una realidad que estamos viviendo. No es algo que estamos contando en ficción y que pasó hace 10 años. Es algo que realmente se está viviendo en tiempo real.

6

Laura Gómez al final de la sexta temporada de OITNB.

Cara Howe / Netflix

No es la primera vez que se hace algo así en Orange Is the New Black. La serie es una comedia, muy dramática, que ha reflexionado sobre otros temas como la privatización de las prisiones...

Lo que pasa es que la realidad que está viviendo no solo este país, sino el mundo ahora mismo, pero específicamente los Estados Unidos con esta Administración, hizo que la séptima temporada tenga unos tonos un poco más oscuros dentro del género drama comedia. La misma realidad política nos obligó a dramatizar bastante lo que está sucediendo. Tal vez cambió un poco el recorrido que hubiera tomado la serie si en estos momentos estuviéramos en una situación diferente o tuviéramos un presidente diferente.

La serie desde su primera temporada me ha parecido una bocanada de aire fresco por tener un reparto femenino tan extenso y diverso. ¿Fue parte del atractivo cuando te propusieron este papel?

Todo fue un regalo y todo fue una sorpresa, para serte honesta. Yo era una actriz desempleada, que estaba audicionando por un rol. Lo único que yo sabía de la serie era que era creada por Jenji Kohan. Lo único que legitimizaba el proyecto, porque obviamente Jenji venía de hacer Weeds. Netflix no era Netflix, apenas había salido House of Cards y no se sabía lo que era esto ni en qué tipo de plataforma se convertiría. No te puedo mentir, no elegí el rol porque hay una variedad diversa de mujeres. Para nada. Eso fue una hermosa sorpresa. A mí me gustó el personaje que yo iba a interpretar pero tampoco decía mucho porque era una especie de caricatura inicialmente.

Ha evolucionado bastante sí...

[Al principio era] una loca que hablaba por el celular con el diablo y quién era el diablo. Yo no sabía lo que era, quién era el diablo. La única guía que el director del episodio del piloto original me dio fue: "Puede ser que tú no estés tan loca como parece". Pero ellos mismos no tenían ni idea, ni yo tenía idea hacia dónde se dirigiría este personaje.

6

Taylor Schilling y Jenji Kohan en el set de la sexta temporada de OITNB.

JoJo Whilden / Netflix

¿Es divertido y gratificante interpretar a alguien así?

Sumamente. Fue un regalo en muchos aspectos: artísticamente, profesionalmente, como persona. Y obviamente este show nos abrió la puerta a muchas de nosotras de muchas maneras. Blanca me dio mucha libertad, como actriz. Poder transformarme de ese modo y simplemente interpretar este personaje, sin ningún tipo de pretenciosidad ni vanidad, al contrario. Desafiando eso. Es como lo más libre que se puede ser como actor. Y que además tuviera una historia de amor tan peculiar. Es una pareja poco convencional. Es parte de lo que los saca del molde, pero que también los humaniza. Aunque no sea la típica historia de amor, la audiencia se queda encantada. Por eso ese final de temporada 6 fue tan extremadamente doloroso. 

Es una buena serie para aprender español. ¿Cuánta libertad tienes para pasar de inglés a español en los diálogos?

Eso está contemplado en el guión. Fíjate que Blanca es la que más habla español. Yo creo que en un principio yo ni siquiera hablo inglés. Todos los diálogos estaban traducidos para que yo hablara en español y poco a poco, según el personaje fue evolucionando e involucrándose más con las latinas, pues la realidad de este país es que los latinos nos vamos de un idioma a otro o hablan spanglish. La libertad sí se nos ha dado para personalizar nuestra forma de hablar. Por ejemplo: Yo soy dominicana y mi personaje es dominicano, y obviamente sé más que los escritores y bueno incluso a veces los traductores, cómo mi personaje va a decir tal cosa. Porque la traducción la hizo alguien neutralmente. Siempre los escritores y Jenji me dieron muchas libertades. Básicamente era mi personaje y yo sé mejor que ellos cómo ella habla. La historia viene de los guionistas y por supuesto, lo que el personaje dice lo determinaban los guionistas, pero era muy democrático el aspecto creativo de cómo mi personaje diría tal cosa.

¿Qué más destacarías de trabajar con Jenji?

Fue un gran privilegio porque es una persona que toma muchos riesgos y que obviamente se ha ido ganando poco a poco su espacio en la industria para seguir haciendo eso. Este show ha sido en cierto modo icónico. Desafió muchos espacios que se tenían contemplados como tabú, como que las mujeres no venden o como que un show con mujeres de color no va a tener éxito. Y el hecho de que ella originalmente utilizara ese personaje de Piper, la trampa para decir: "Bueno sí, es sobre una niña blanca. Ah, perdón, no. No es solamente sobre ella, es sobre todo este universo". Y demostrar que eso funcionaba a mí me pareció sumamente atrevido y lo respeto muchísimo.

Laura Gómez

Laura Gómez.

Erika Morillo

¿En qué más estás trabajando ahora mismo?

Estoy haciendo un corto que voy a desarrollar en la República Dominicana que involucra una historia de amor de dos mujeres y el tema de la religión como elemento divisorio. Soy aliada de la comunidad gay y siento que mi país necesita un empujoncito hacia la modernidad. En esencia decimos que apoyamos a la comunidad gay, que no hay problema con los gays, pero yo sí noto esas pequeñas conductas como pasivo agresivas con ciertas posturas. Ni se diga el hecho de que ahora, por ejemplo, el aborto está penalizado en mi país. Son temas que a mí me interesa mucho explorar.

¿Y también estás trabajando en un largo?

Basado en una obra que escribí que se llama El pasado es un espejismo y es una historia de un matrimonio que está lidiando con una crisis básicamente porque él quiere un hijo y ella no. Para mí es algo sumamente personal porque es autobiográfico y me pasó a mí. Y era mi manera de explorar como mujer en esta sociedad lo que es no cumplir con ciertas normas patriarcales y comenzar a liberarme de esas reglas.

Reproduciendo: Mira esto: La casa de papel 3: Momentos que nos han dejado con ganas...
4:22

¿Los estás haciendo en República Dominicana? ¿O los estás produciendo entre República Dominicana y Estados Unidos?

El cortometraje, que se llama El otro lado del arco iris, tengo completa intención de desarrollarlo en español, en la República. Dominicana. Y el otro se desarrolla entre Santo Domingo y Nueva York. Así que probablemente sea una producción aquí y allá.

Parecen una buena manera de demostrar que hay más roles o modelos de mujer que simplemente uno...

Sí y que la perfección no existe. Yo quiero también hablar sobre ese tema de la presión que tenemos las mujeres de lucir de cierta manera. Yo tengo 39 años y no tengo el menor miedo de cumplir 40 ni de seguir cumpliendo años y no quiero que una industria ni que una sociedad me imponga cómo lucir. Cómo seguir teniendo ese diálogo. Tratando de resistir esas etiquetas que nos quieren poner sobre todo a las mujeres, pero a los hombres también. Los hombres son yo creo tanto víctima del patriarcado como nosotras, de diferentes modos.

Tiene mucho mérito lo que dices que no tener el miedo de cumplir 40 en la profesión en la que estás, porque tengo la sensación de que es todavía más cruel que otras para las mujeres

Sí, esta industria es muy cruel para las mujeres. Yo estoy como Blanca Flores, me estoy subiendo a la mesa y estoy diciendo: "Bring it!" [risas].