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Ni Brasil ni Argentina, la alegría latinoamericana en Rusia la pone México

Los equipos sudamericanos quedaron en deuda en sus presentaciones. Solo el Tri ha sido capaz de despertar admiración por su juego ante Alemania.

Poland v Mexico: International Friendly

Un equipo técnico y solidario

NurPhoto

La selección albiceleste juega deprimida y depende de un milagro para seguir en Rusia. La canarinha, por su parte, ha sufrido más de lo esperado. Cuando se creía que Rusia 2018 era un torneo para Messi o Neymar, apareció Hirving Lozano, un humilde luchador de una liga sin mucho glamour: la Eredivisie

Realmente lo de México es un logro coral. El técnico, Juan Carlos Osorio, desde el banquillo, supo descifrar a los germanos; Lozano mostró su calidad individual con el regate a Ozil y el disparo al portero y luego todo el equipo mantuvo a raya a los europeos con relevos oportunos. 

¿Por qué México ha enamorado a los fanáticos latinoamericanos? Primero por la solidaridad automática. Tendemos a asociarnos con los más débiles, y antes del partido entre los dirigidos por Osorio y los actuales campeones del mundo, se entendía quien era el David y quien el Goliat. 

Después, porque el fútbol de la selección tricolor fue alegre y atrevido. Si algo es valorado por el fanático latino es la calidad técnica y México respondió con toques rápidos y desmarques inteligentes. 

En el primer tiempo, Lozano, Héctor Herrera, Héctor Moreno y Carlos Vela pusieron en aprietos a Manuel Neuer. Con un poquito más de calma, podrían haber conseguido una goleada histórica. 

Y como buen equipo latinoamericano, claro está, necesitaba su dosis de sufrimiento, pero allí estaba el portero Guillermo Ochoa para volar de palo a palo ante los remates de Toni Kroos o Joshua Kimmich. 

El orgullo, el buen toque y la sorpresa mexicana contrasta con la imagen que dejan los suramericanos en primera ronda, sobre todo la de Argentina, que fue goleada por Croacia.

El empate de Brasil ante Suiza y la victoria in extremis ante Costa Rica dan una idea de las penurias de la selección brasileña, un equipo que de la manera como clasificó, debería pasear en Rusia 2018, pero sucede todo lo contrario, no encuentra su identidad.

¿Nos hemos olvidado de Uruguay? No, por supuesto que no. La celeste fue uno de los primeros equipos en clasificar a octavos, sin embargo tampoco lo ha hecho con brillo. Apenas pudo vencer a Marruecos en el descuento y a Arabia Saudita con un regalo del portero a Luis Suárez.

De todas formas, absolutamente nadie le exige a Uruguay que sea atractivo a la vista. Desde su apodo, "La garra", se sabe que lo de ellos es arañar puntos de cualquier forma. 

A México, además, le ha tocado sacar la cara por su Confederación. Panamá fue goleada con facilidad por Bélgica y Costa Rica ya despidió de Rusia, después de perder hoy y en el debut ante Serbia

Una de las razones por las que México agradó es la idiosincracia de su técnico, que no se casa con un esquema táctico sino que cambia dependiendo de sus rivales. Le beneficia, además, que ningún jugador tiene el cartel de Messi o Neymar,

Dicho de otra manera, no hay una obligación individual en el Tri que pese. Es un equipo y como equipo todos están obligados a apoyarse y mejorar al otro. Buen ejemplo de esto fue el desempeño de Javier "Chicharito" Hernández contra Alemania. Alejado del área, pivoteó en el mediocampo y descargó en los volantes que llegaban por los costados. Todo eso fue un caos para el rival. 

México, de todas formas, deberá demostrar ante Corea del Sur que lo suyo no fue un golpe de suerte, sino que fue el principio de un sueño que puede sobrevivir a la maldición de la siguiente ronda.