CNET también está disponible en español.

Ir a español

Don't show this again

Ciencia

La NASA quiere desarrollar trajes espaciales que se reparan solos

La agencia espacial está financiando proyectos que parecen salidos de novelas de ciencia ficción, como un vehículo que recoge energía de la atmósfera de Venus para luego transmitirla a un 'lander' apostado sobre la superficie.

lightsail

Este es el velero ELaNa XI CubeSat LightSail, una misión de demostración lanzada en 2015. El desarrollo de la tecnología de veleros espaciales que usan energía solar para viajar por el espacio es uno de los conceptos que ha recibido financiación de la NASA. 

The Planetary Society

Vehículos robóticos que envían energía desde la superficie de Venus, minisondas inspiradas en arañas, un traje espacial que se repara solo y el minado de los polos de la Luna son proyectos que la NASA ha aprobado para que se sigan desarrollando. 

Aunque muchos de los proyectos seleccionados para el programa NASA Innovative Advanced Concepts (NIAC) parecen salidos de las páginas de novelas de ciencia ficción, hay una gran posibilidad de que se vuelvan realidad en la próxima década. El programa NIAC ofrece montos de hasta US$500,000 para desarrollar tecnologías revolucionarias a favor de los viajes espaciales de la humanidad y misiones de exploración cósmica. 

En la ronda para 2019, el NIAC ha seleccionado 12 proyectos que obtendrán una suma de US$125,000 (conocidos como fase 1) y seis proyectos que obtendrán un monto de US$500,000 (conocidos como fase 2). Los proyectos de la fase 1 son exploratorios y tienen una duración de nueve meses; les permitirá a los investigadores desarrollar más sus ideas. Los proyectos de la fase 2 concede un período de dos años a los expertos para realizar avances en su tecnología y detallar cómo podrían hacer que sus ideas se vuelvan realidad. 

venuslander

Estas estaciones flotantes emitirían energía a un lander en Venus, según un proyecto de la NASA. 

NASA/JPL-Caltech

El concepto del vehículo de Venus consiste en una "arquitectura de vehículo doble" que es una nave flotante que capta energía de la atmósfera de Venus y luego desciende hacia la superficie de ese planeta para enviar esa energía al vehículo que está ahí (lander). La idea podría extender el período de tiempo de las misiones en Venus al abastecer al lander de una fuente constante de energía en un ambiente particularmente inhóspito para los visitantes terrestres.

Otro proyecto implica ingenieros de la universidad Texas A&M trabajando en una nueva especie de traje espacial que lleva por nombre SmartSuit. El traje estaría diseñado para mejorar el movimiento y las capacidades de quien lo usa, pero también contendría una serie de tecnologías de robótica blanda, sensores y piel que se cura por sí sola y que además sirve como pantalla. 

Uno de los conceptos más interesantes se inspira en la clase de arañas que disparan seda al aire para aprovechar una corriente de viento. El proyecto propone miles de microsondas que trabajarían juntas, que pesarían 50 miligramos cada una y que flotarían bajo una cinta de unos 200 metros de largo. Desplegar estas microsondas en la atmósfera en futuras misiones planetarias le ayudaría a los investigadores a obtener una mejor idea de cómo están constituidos los planetas y cómo se originaron. 

Además de estos proyectos, hay otros 15 que apuestan a volverse realidad, incluyendo estaciones de minado en la Luna, detectores de neutrino, veleros y sondas nucleares para la exploración del espacio profundo.

Es una variedad de conceptos de ciencia ficción con gran potencial. Por supuesto, el objetivo del NIAC es colocar los cimientos para el futuro de las tecnologías y siempre existe la posibilidad de que las sondas de araña y las innovadoras naves en Venus se queden en ideas inteligentes y logren convertirse en una realidad tangible. Muchos proyectos seguirán siendo sueño —o quizá alimento para la ciencia ficción.

Si quieres conocer más de estos proyectos, visita el blog del Laboratorio de Propulsión a Reacción de la NASA.