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Ciencia

NASA retrasa lanzamiento del sucesor del telescopio Hubble hasta 2020

El James Webb es el telescopio espacial más potente de la historia, pero sigue teniendo problemas en salir de la Tierra. Su lanzamiento se ha retrasado una vez más.

NASA ha estado planeando un nuevo y poderoso telescopio que puede observar a través del universo y quizás echarle un vistazo al inicio de los tiempos. Pero el lanzamiento del telescopio espacial James Webb (JWST, por sus siglas en inglés) podría retrasarse un par de años más. 

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El espejo del telescopio espacial James Webb pasa por pruebas criogénicas. 

NASA/Ball Aerospace

La NASA dijo esta semana que necesita más tiempo para probar este observatorio espacial de US$8,000 millones, retrasando el lanzamiento hasta mayo de 2020. El anterior plan era lanzarlo en la primavera de 2019.

"Webb es el proyecto de mayor prioridad para la Dirección de Misiones Científicas, y el proyecto espacial internacional en la historia de Estados Unidos", dijo Robert Lightfoot, administrador de la NASA, en un comunicado. "Todo el equipo de vuelo del observatorio está completo. Sin embargo, todos los temas que se han sacado a la luz sobre el elemento de la nave espacial nos está llevando a tomar los pasos necesarios para reenfocar nuestros esfuerzos para completar la misión de este ambicioso y complejo observatorio". 

Representantes de la NASA le dijeron a los reporteros durante una llamada el martes que los problemas técnicos han surgido a lo largo del año pasado, lo que ha retrasado el lanzamiento del telescopio. Estos problemas tienen que ver con un transductor del sistema de propulsión, lo que condujo a otros problemas. 

"Las tareas están llevando más tiempo en completarse y se han cometido algunos errores", dijo Thomas Zurbuchen, administrador asociado para la Dirección de las Misiones Científicas de la NASA. 

El telescopio se debe doblar al estilo origami mientras va abordo del cohete Ariane 5, y luego se debe desplegar en el espacio después de su lanzamiento. Los ingenieros de James Webb han descubierto que existe una posibilidad de que se rasgue el complejo parasol del telescopio, que está hecho de materiales delgados y tiene las dimensiones de una cancha de tenis. 

James Webb es el sucesor del telescopio espacial Hubble, que se lanzó en 1990. Hubble ha cambiado la forma en que vemos el universo al observar los misterios de la materia negra y analizar las atmósferas de exoplanetas que se encuentran más allá de nuestro Sistema Solar, entre otras hazañas. Cuando se lanzó Hubble, aún no habíamos avistado el primer exoplaneta. 

El telescopio James Webb es mucho más grande y potente que Hubble: tiene seis veces más el área de superficie de captura de luz en su espejo principal. Esto le permitiría al nuevo telescopio ver el espacio a más profundidad y observar más hacia el pasado que cualquier otro instrumento que le precedió. A diferencia de Hubble, James Webb se encargará de observar en la longitud de onda infrarroja.