NASA estudia el uso de robots aéreos para explorar Júpiter o Saturno

Científicos de la agencia espacial contemplan utilizar la turbulencia para potenciar estos 'windbots' que estudiarían la atmósfera de los planetas gaseosos.

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Un artista se imagina cómo flota un 'windbot' en la atmósfera de un planeta gaseoso. NASA/JPL-Caltech

Desde enero de 2004, el rover marciano Opportunity de la NASA ha estado recorriendo el Planeta Rojo y enviando imágenes y datos acerca de nuestro planeta vecino. Los científicos de la NASA han contado con una ventaja al ejecutar sus misiones marcianas: terreno -- o sea, un suelo que el vehículo pueda recorrer. Mars es un planeta rocoso, por lo que hay una superficie donde la NASA podía depositar su rover.

Pero, cuando se trata de planetas gaseosos como Saturno y Júpiter, los científicos no cuentan con esa ventaja y por lo tanto, tienen que recurrir a su ingenio. Una manera de explorar estos cuerpos gaseosos es a través de windbots, o robots aéreos, según la NASA.

Los windbots son "una nueva clase de sonda robótica diseñada para mantenerse flotando en la atmósfera de un planeta durante un largo período de tiempo sin contar con alas o con globos aerostáticos", dijo la NASA. Como parte del estudio con un costo de US$10,000, financiado por el programa Conceptos Innovadores y Avanzados de la NASA (NIAC, por sus siglas en inglés), los científicos del programa espacial están buscando desarrollar este nuevo tipo de vehículo, aunque por el momento no existe una misión en la que se le pueda usar.

La idea se centra en que el windbot dependería de la turbulencia en la atmósfera del planeta para mantenerse flotando. No se trataría necesariamente de constantes flujos de viento, sino en las diferencias en la velocidad y la fuerza del viento de los cuales los robots adquirirían su energía. "Es una fuente de energía de la que se puede suplir la sonda", dijo Adrian Stoica, el investigador principal en el estudio de windbots del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA en Pasadena, California. Stoica añadió que una manera en la que los windbots podrían potenciarse a sí mismos es similar a como los relojes se pueden cargar gracias a los movimientos naturales del brazo del usuario.

Stoica también presentó al diente de león como otra posible inspiración para los windbots. "Una semilla de diente de león hace un muy buen trabajo para mantenerse a flote. Rota a medida que cae, creando una elevación, que le permite mantenerse a flote durante un período de tiempo más largo, al ser llevada por el viento. Estamos estudiando este efecto en el diseño de los windbots".

Como un próximo paso, la NASA dijo que los investigadores estarán estudiando los vientos en las nubes de Júpiter para determinar qué clase de vehículo necesitan. "Hay muchas cosas que no sabemos", dijo Stoica. "¿Debe tener un windbot un diámetro de 10 metros o de 100 metros? ¿Cuánta elevación necesitaremoss para que un windbot pueda mantenerse a flote?".

Después de esos, empezarán a construir un modelo que pasará por pruebas de turbulencia. Esto les ayudará en el diseño del vehículo y determinar qué tipo de sensores necesitará el windbot para orientarse y responder a las condiciones de viento que se encuentran a su alrededor.

Stoica dice que si la idea funciona y no representa un costo exorbitante, es posible enviar varios windbots a la atmósfera de un planeta. "Uno puede imaginarse una flotilla de windbots flotando en la atmósfera de Júpiter o Saturno durante largo rato, y enviando información acerca de los patrones climáticos", dijo. "Y, por supuesto, lo que aprendamos sobre las atmósferas de otros planetas enriquece nuestro conocimiento del clima de la Tierra".

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