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Ciencia

NASA encuentra hielo en la superficie de la Luna

Esta es evidencia definitiva de que nuestro satélite, que es frío y oscuro, tiene hielo de agua en sus dos polos.

moonvisualization
Captura de video por Amanda Kooser/CNET

Es definitivo: hay hielo en la Luna. 

Los científicos han creído desde hace mucho tiempo que el hielo de agua podría existir en los rincones más recónditos de los polos de la Luna y esta creencia finalmente fue confirmada en un artículo publicado el 20 de agosto en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences.

Los polos lunares no están expuestos a la luz del Sol, lo que les hace ser muy oscuros y extremadamente fríos, a una temperatura muy por debajo del punto de congelación. De hecho, las temperaturas dentro de estas áreas excedían los -260 grados Fahrenheit. En el pasado, los científicos han encontrado evidencia indirecta de que el polo sur de la Luna podría albergar hielo en la superficie, pero existía la posibilidad de que estas observaciones se debieran a otra clase de fenómenos. 

Para demostrar que existe hielo en los polos, los científicos utilizaron datos del Moon Mineralogy Mapper, M3, de la NASA que se lanzó en 2008 a bordo de la nave Chandrayaan-1. M3 es un espectrómetro de imagen, lo que significa que tiene la capacidad de medir las longitudes de onda de la luz. Esto le da a los científicos una forma de determinar la composición de los materiales. M3 ya ayudó a descubrir agua en la Luna en 2009.

Al estudiar las propiedades reflexivas y la manera en que las moléculas absorben la luz, M3 fue capaz de determinar con certeza que el hielo existe en los polos de la Luna, con una distribución más amplia en el polo sur, gracias a la presencia de más regiones que se encuentran en la sombra. 

Esta detección es importante para las futuras misiones lunares; el hielo está suficientemente cerca de la superficie que quizá sea hasta posible que las expediciones futuras lo utilicen como un recurso. 

La investigación fue realizada por científicos de la Universidad de Hawai y la Universidad de Brown en asociación con el Centro de Investigación Ames de la NASA