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Ciencia

Piel artificial cambia de color como camaleón, gracias a unas nanomáquinas

Investigadores modelan el diseño con base en animales que pueden cambiar su color debido a los cromatóforos en su piel.

Chameleon

Los camaleones cambian de color, según lo que les rodea. 

Marka/Getty Images

Científicos de la Universidad de Cambridge están usando nanomáquinas, o robots extremadamente pequeños, para crear piel artificial que cambia de color al contacto con la luz. Los investigadores piensan que la piel podría usarse para crear camuflaje activo o imágenes dinámicas.

El material consiste en pequeñas partículas de oro recubiertas de una cubierta de polímero que luego se exprimen en gotas microscópicas de agua en aceite, según la investigación publicada en días recientes en la Advanced Optical Materials. Cuando se exponen al calor o la luz, las partículas se unen y el color de la piel artificial cambia.

Los científicos modelaron el diseño de la piel a partir de animales como los camaleones y las sepias, que pueden cambiar de color debido a los cromatóforos que se encuentran en su piel. El color está determinado por cuán cerca —o lejos— están las partículas. Si las nanopartículas se separan, se muestran rojas. Si están agrupadas, lucen de color azul oscuro. Por ahora, dado que los investigadores solo han desarrollado una sola capa, la piel solo puede cambiar a un solo color. Agregar más capas podría hacer que la piel sea más dinámica.

"Cargar las nanopartículas en las microgotas nos permite controlar la forma y el tamaño de los grupos, lo que nos proporciona cambios de color dramáticos", dijo Andrew Salmon, coautor del estudio, en un comunicado

La idea de probar esta técnica surgió de otros estudios de su mismo grupo de investigación sobre las interacciones de la luz con las nanopartículas, que generalmente están hechas de oro, nos dijo el investigador en un correo electrónico.

"Recientemente desarrollamos unas nanopartículas de oro que pueden unirse de forma reversible y luego separarse de nuevo. Descubrimos que estas estaban cambiando de color mucho más de lo que esperábamos. Resulta que cuando las partículas se unen se sombrean entre sí y terminan absorbiendo mucho menos luz que cuando se separan", dijo Salmon. "Así es como ciertos animales cambian de color: las sepias, por ejemplo, tienen células de la piel que hacen esto. Nos dimos cuenta de que al poner las partículas en estructuras similares a las células (gotas de agua) podríamos mejorar ese efecto.

Salmon dice que esas microgotas son aproximadamente del ancho de un cabello humano. Dentro de estas, las nanopartículas tienen 14 nanómetros de diámetro. Como referencia, una doble hélice de ADN tiene 2 nanómetros de diámetro.