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Ciencia

Nanobots se pueden comportar como peces para realizar tareas médicas

Los investigadores han desarrollado un nuevo método para controlar a los nanobots dentro del cuerpo humano.

nanobots
Human Paragon

El futuro es impresionante.

Una nueva forma de usar nanorobots ha sido descubierta gracias a la Universidad China de Hong Kong (CUHK) y podría ser una nuevo método para ayudar a los cirujanos a realizar complejas tareas médicas. 

La investigación está dirigida por el profesor Zhang Li del departamento de ingeniería mecánica y automatización de la universidad. Inspirados por las bandadas de pájaros y los cardúmenes, el equipo de Zhang usó el campo magnético para controlar los movimientos de los nanobots e implementar el comportamiento de agrupamiento de las bandadas, cardúmenes y manadas. Los puedes ver en acción en el video de abajo.

Making a microscopic swarm move through a maze

This magnetic ‘microswarm' makes manouvering around a maze look… mostly manageable, despite being made of millions of individual nanoparticles.

Posted by Nature News and Comment on Saturday, August 25, 2018

Los nanobots, que son millones de nanopartículas magnéticas, pueden cambiar su forma dependiendo del ambiente en el que estén interactuando. Pueden extenderse, encogerse, dividirse y fusionarse, todo dentro de su manada. 

"La parte más difícil y creativa de nuestro trabajo es encontrar el método apropiado para realizar una manada reconfigurable en microescala", le dijo Zhang a CNET. 

El método puede ser utilizado por los cirujanos para enviar a los nanobots a los espacios donde es difícil operar, dijeron los investigadores. También se podrían usar para desplegar medicamentos en puntos específicos, para terapias del cáncer y cirugía ocular. 

"En el futuro cercano, proyecto que la técnica de la micromanada magnética puede ofrecer una nueva avenida para la recanalización de la oclusión en los sistemas vasculares, como un derrame", dijo Zhang. 

El equipo ha iniciado las pruebas en animales en colaboración con el hospital Prince of Wales. 

Los hallazgos han sido publicados en Nature Communications.