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Mitos y realidades sobre la vacuna de la gripe o influenza

Te explicamos los mitos y leyendas alrededor de la vacuna contra la influenza o 'flu shot'.

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La vacuna contra la gripe es imprescindible.

Getty Images

Cada año, entre octubre y abril, llega la temporada de la gripe y con esta muchas de sus víctimas. Padecer de gripe es terrible: a nadie le gusta andar con los músculos adoloridos, alta temperatura y malestar estomacal. Afortunadamente, los avances en las vacunas han permitido a los científicos desarrollar nuevas vacunas contra la gripe cada año y, por si te lo estabas preguntando, son bastante efectivas. Sin embargo, muchas personas aún evitan vacunarse contra la gripe debido a conceptos erróneos comunes que se riegan como la pólvora. Es por eso que te explicamos algunos de estos mitos que probablemente hayas escuchado y te diremos por qué no son ciertos.

¿Quién debería y quién no debería vacunarse contra la gripe?

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC por sus siglas en inglés) recomienda que todas las personas mayores de seis meses de edad se pongan la vacuna contra la gripe, especialmente las personas con mayor riesgo, como los ancianos, los niños menores de dos años, las personas embarazadas y cualquier persona con afecciones crónicas.

Existen diferentes tipos de vacunas contra la gripe que han sido aprobadas para diferentes edades, por lo que el médico que administra la vacuna elegirá la adecuada para cada caso. Por ejemplo, la llamada vacuna recombinante es únicamente aprobada para personas mayores de 18 años.

Ahora sí, veamos algunos de estos mitos que rodean la vacuna contra la gripe o influenza y que hacen que muchas personas se rehúsen a ponérsela.

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Afortunadamente, es seguro vacunar a los niños contra la gripe.

Getty Images

1. Me puse una vacuna el año pasado, así que no necesito otra

La vacuna contra la gripe es básicamente la misma todos los años, ¿cierto? Bueno, en realidad no lo es. La vicepresidenta ejecutiva de farmacia y operaciones minoristas de las farmacias Rite Aid, Jocelyn Konrad, dijo a CNET que las personas deben asegurarse de recibir una nueva vacuna contra la gripe todos los años: "Debido a que los virus de la gripe evolucionan tan rápido, se lanzan nuevas vacunas cada año para combatir la mayoría de los virus comunes de la gripe que se esperan durante la próxima temporada. Es posible que la vacuna de la temporada pasada no te proteja de los virus de este año".

La respuesta inmune del cuerpo a la vacunación disminuye con el tiempo, por lo que una vacunación anual es tu mejor defensa contra la gripe. A pesar de que sientas que la última temporada de gripe pasó ayer, asegúrate de ir a tu farmacia cada año para renovar tu vacuna.

2. La vacuna contra la gripe me dio gripe

Este es otro mito que hace que las personas eviten hacerse la vacuna contra la gripe, pero tampoco es cierto.

"Algunas personas informan tener reacciones leves a la vacuna contra la gripe, como fiebre y dolores, que se confunden con la gripe", dijo Konrad a CNET, "pero esos síntomas no son realmente la gripe".

La CDC explica aquí el porqué. Las vacunas contra la gripe se hacen de dos maneras: 

  • Con virus inactivos (muertos) que no son infecciosos o 
  • Con un gen de un virus de la gripe, y no un virus completo 

Las vacunas inactivas contra la gripe no son infecciosas, y las vacunas de un solo gen producen una respuesta inmune pero no son lo suficientemente fuertes como para causar una infección.

Por lo tanto, incluso si te sientes levemente adolorido después de una vacuna contra la gripe, eso es años luz mejor que pasar días en la cama inmóvil porque contrajiste la gripe de verdad.

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A pesar de lo que muchos creen, la vacuna de la gripe no te va a provocar gripe.

Picture alliance / Getty images

3. La vacuna me hizo más susceptible a otras enfermedades respiratorias

Un estudio de 2012 sugirió que las personas que reciben una vacuna contra la influenza tienen un mayor riesgo de contraer otras enfermedades con síntomas como secreción nasal y dolor de garganta. Mucha gente escuchó sobre el hallazgo preliminar, y se corrió la voz como reguero de pólvora de que esa conexión era definitivamente cierta. A los investigadores se les solicitó profundizar sobre esta relación y numerosos estudios hechos desde entonces han probado que no es cierta.

La CDC deja en claro que los profesionales médicos no están seguros de por qué el estudio de 2012 sugirió esos resultados, pero que no es algo de lo que uno deba preocuparse, y que no debería disuadirte de vacunarte contra la gripe.

4. Si contraigo influenza, eso me hará inmune

Algunas personas podrían pensar que si un compañero de casa está enfermo, probablemente lo contraerán de todos modos, y el virus hará un mejor trabajo al hacer que sea inmune la próxima vez que se presente la gripe.

La CDC dice que eso es una pésima decisión. Contraer la gripe conlleva riesgos de deshidratación, hospitalización y otras complicaciones de salud, incluso si eres una persona relativamente sana antes de enfermarte. Es mucho mejor recibir la vacuna con anticipación que esperar lo que crees que es inevitable.

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A nadie le gusta estar enfermo ¿o sí?

Getty Images

5. Estoy saludable, así que no necesito una vacuna

Admito que esta es una excusa que a veces me encuentro usando. Soy joven y, en general, estoy en buenas condiciones de salud, así que incluso si tengo gripe, solo me sentiré mal por un día, ¿no? 

Pues resulta que no es así. La CDC dice que incluso los niños y adultos saludables pueden correr el riesgo de hospitalización o complicaciones graves por un brote de gripe. Es una de esas cosas que crees que nunca te sucederá... hasta que te sucede, así que hazme caso y vacúnate contra la gripe para evitar esta horrible posibilidad.

6. La vacuna contra la gripe ni siquiera funciona

Puede ser difícil creer en el poder de la vacuna, especialmente cuando tú o alguien que conoces se ha enfermado después de recibir la vacuna.

Si bien la efectividad varía de una estación a otra, durante los momentos en que la vacuna ha coincidido con el virus, la CDC dice que la vacuna contra la influenza sí reduce el riesgo de tener que ir al doctor en un 40 a 50 por ciento.

Aparte, no es solo la gripe, la vacuna funciona muy bien para reducir las hospitalizaciones por temas relacionados con la gripe. En años recientes, la vacuna redujo las posibilidades de que los niños terminaran en la unidad de terapia intensiva en 74 por ciento y esa cifra fue de 40 por ciento entre los adultos.

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Muchas farmacias en EE.UU. te darán una vacuna contra la gripe por una pequeña tarifa.

Portland Press Herald/Getty Images

7. Ya estamos muy entrados en la época de la gripe

Por lo general, al menos en el Hemisferio Norte, la época de gripe o influenza ocurre a fines de octubre y principios de noviembre. Si, por alguna razón, te encuentras demasiado ocupado para ir al consultorio del médico para recibir una vacuna contra la gripe hasta bien entrado noviembre, es fácil olvidarte de la vacuna hasta el próximo año. Puedes pensar que la temporada de gripe casi ha terminado, por lo que no tendría sentido ponerte una vacuna en este momento.

Aunque los CDC recomiendan vacunarte contra la gripe antes de finales de octubre, la temporada de gripe a veces puede durar hasta abril del año siguiente. Entonces, si estás a punto de disfrutar tu cena de Navidad pensando que es demasiado tarde para una vacuna, será mejor que recibas una tarde que no recibirla en absoluto.


La información contenida en este artículo es solo para fines educativos e informativos y no pretende ser un consejo médico o de salud. Siempre debes consultar con un médico u otro proveedor de salud calificado con respecto a cualquier pregunta que puedas tener sobre una afección médica o un tema de salud.

Con la colaboración de Laura Martínez.