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Todo lo que debes saber sobre el avión presidencial de México

Primero se iba a vender, pero como no había comprador, se pensó rifarlo y cualquier ciudadano podría hacerse de un avión. Al final, en la rifa no se otorgará el avión, sino premios en efectivo, mientras que el avión... seguirá guardado porque no se puede vender.

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El avión presidencial mexicano es un Boeing 787-8 de la serie Dreamliner y está valuado en US$130 millones. 

ALEJANDRO MELENDEZ/AFP via Getty Images

El avión presidencial mexicano no se vende, se rifa, pero en la rifa no se otorgará la aeronave como premio, sino dinero en efectivo. Y al final, quién sabe dónde quedó la bolita —o el avión, en este caso.

Una de las primeras acciones del gobierno de Andrés Manuel López Obrador, tras asumir la presidencia de México en diciembre de 2018, fue poner el avión presidencial a la venta, por lo que lo mandó a unos hangares en California, Estados Unidos, en busca de algún comprador.

Luego de más de un año sin lograrlo, el 17 de enero de 2020, el presidente López Obrador propuso organizar una rifa para el avión presidencial. Aunque parecía solo una broma, el 28 de enero el mandatario presentó el diseño del boleto de la Lotería Nacional para rifar el avión, además de una fecha tentativa para realizar la rifa: el famoso 5 de mayo.

El debate no se hizo esperar, pero antes de que acabara, el presidente volvió a rectificar. La mañana del 7 de febrero, López Obrador dijo que se hará la rifa, pero no se entregará el avión a los ganadores, sino premios en efectivo por un total de 20 millones de pesos (alrededor de US$1 millón), en tanto que el avión quedará resguardado por la Secretaría de la Defensa para su posterior venta.

Al final de cuentas, el avión sigue sin venderse, se rifará —pero entre comillas porque el único avión es el de la foto del boleto— sin entregarse, y el gobierno mexicano sigue buscando un comprador.

Esta aeronave, conocida como TP-01 o con el nombre de José María Morelos y Pavón —un héroe de la Independencia de México—, es un Boeing 787-8 de la serie Dreamliner con capacidad para 80 personas y está valuado por la Organización de la Naciones Unidas (ONU) en un precio mínimo de US$130 millones —poco menos de 2,500 millones de pesos mexicanos. 

El avión presidencial se adquirió el 30 de julio de 2012, bajo el gobierno de Felipe Calderón, mediante un esquema de arrendamiento financiero con el Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos (Banobras). El costo total, al momento de la compra, fue de 5,213.5 millones de pesos mexicanos, de los cuales el gobierno federal ha pagado unos 1,622 millones pesos.

Sin embargo, según el portal de noticias local Animal Político, aunque el avión se logre vender en US$150 millones, no sería suficiente para pagar la deuda con Banobras. Durante una comparecencia en el Senado el  9 de abril de 2019, Javier Jiménez Espriú, secretario de Comunicaciones y Transportes, indicó que "con lo que se obtenga solo se dejará de pagar el costo del arrendamiento financiero por su adquisición".

El contrato con Banobras es por quince años, según el reporte de Animal Político, y contempla pagos anuales de 45 millones de pesos en operación y mantenimiento, además se tiene presupuestados hasta 451.4 millones de pesos del arrendamiento. A eso se deben sumar los costos que generó el avión en 2019 por mantenimiento y estancia en el Aeropuerto de Logística de San Bernardino, California, que según López Obrador sumaron 30 millones de pesos, en total.

Los posibles destinos del avión presidencial

Dada la difícil tarea de vender un avión que por dentro está diseñado para uso específico de un mandatario, López Obrador, el día que mencionó la posibilidad de una rifa, también habló de otras posibles opciones para definir el futuro del avión presidencial:

  1. Encontrar un comprador
  2. Realizar un intercambio de bienes con Estados Unidos, en donde a cambio del avión, el país vecino le daría al gobierno mexicano el valor equivalente en equipos médicos, como "ambulancias, tomógrafos, equipos de rayos equis"
  3. Venderlo a una sociedad compuesta por 12 empresas mexicanas
  4. Rentarlo por hora bajo la administración de la Fuerza Aérea Mexicana

De esta manera, aunque se ha hablado mucho al respecto e, incluso, la etiqueta #AviónPresidencial ha sido trending topic en Twitter, la realidad es que la situación es la misma que en diciembre de 2018: se busca un comprador, con el aderezo de que se hará una rifa en la que en realidad no se rifará el famoso avión presidencial.

Reproduciendo: Mira esto: En las oficinas de Twitter la tendencia es relajarse...
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