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Cultura tecnológica

'Luzia' de Cirque du Soleil muestra un México diferente y un tanto inesperado

[Reseña con algunos 'spoilers'] La famosa compañía global de circo presenta un espectáculo inspirado en la cultura mexicana que combina imágenes conocidas con otras muy sorprendentes e inesperadas, incluso para los mexicanos.

Laurence Labat, Cirque du Soleil
Reproduciendo: Mira esto: La tecnología que da vida a 'Luzia' de Cirque du Soleil
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El espectáculo Luzia de Cirque du Soleil.

Laurence Labat, Cirque du Soleil

A fin de cuentas, muchas veces todo depende de las expectativas.

Me esperaba entrar a un escenario multicolor -- o rosa mexicano --, con un mariachi descomunal de 70 piezas vestido en trajes luminosos, sombreros gigantes colgados del techo y una versión electrónica del "Huapango de Monacayo" sonando a todo lo alto mientras fuegos artificiales y confeti multicolor que emanaba de una piñata gigante con forma de burrito bañaban los sentidos de los espectadores. Ah, y también me imaginaba unos acróbatas.

Lo que encontré en Luzia, la nueva producción de Cirque du Soleil inspirada en México, fue mucho más sutil y, definitivamente, no confirmó mis sospechas. Esperaba clichés y recibí una serie de discretas señales y claves del México de ayer y hoy, algunas tan misteriosas que me tomó tiempo descifrarlas.

Porque, a pesar de los luchadores, organilleros, jaguares, cenotes, mariposas monarca, papel picado, corazones sangrantes de hojalata, futbolistas, actores de telenovela y marimbas, Luzia es una producción llena de sorpresas, referencias oscuras y, sobre todo, el tipo de acrobacias y arte de escena que han hecho famosa a esta compañía de circo canadiense en todo el mundo.

Conoce la tecnología detrás de Luzia de Cirque du Soleil

Algo que hay que tener muy claro: desde el principio, Cirque du Soleil anuncia que Luzia es una mirada de México desde la perspectiva de un viajero. Definitivamente, no es como los mexicanos nos vemos a nosotros mismos, pero tampoco queda claro qué tipo de extranjero es el que nos está viendo -- por lo menos, no es uno lleno de prejuicios. De hecho, el espectáculo comienza emulando un despegue de avión y el personaje principal es, literalmente, un visitante que cae del cielo.

Reproduciendo: Mira esto: La tecnología que da vida a 'Luzia' de Cirque du Soleil
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Esa persona no es Luzia (de hecho, aunque hay muchas mujeres en el escenario, no queda claro si alguna de ellas es Luzia), sino un patiño que le da un tono jocoso al show y que, hasta cierto punto, unifica la narrativa. Se supone que estamos viendo uno de sus sueños, pero por momentos podría también ser una alucinación -- de las buenas.

No hay que olvidar que esto es un circo y que más allá de una aparente historia -- realmente, no hay mucha -- lo más importante es disfrutar de las acrobacias, piruetas y estrafalarios talentos de los participantes. Hay un contorsionista magnífico, un hombre fuerte que se balancea a alturas descomunales, un grupo que vuela de un columpio a otro desafiando la gravedad, mujeres que giran dentro de aros inmensos, dos chicos que dominan el balón de fútbol como extraterrestres, entre otros actos maravillosos más.


También, el agua juega un papel muy importante, en particular una cortina de agua controlada por computadora que el circo utiliza en varios de los segmentos. Luce especialmente en una escena en la que se usa para crear figuras -- ballenas, peces, flores -- con los chorros de agua que caen desde el techo. Hay que verlo para apreciarlo bien.

Todo ello cumple con la promesa de alta calidad y originalidad de Cirque du Soleil. Y, si te lo estabas preguntando: sí, Luzia es muy recomendable y llena esas altas expectativas.

Pero, volvamos al tema mexicano. Como dije al principio, esperaba un festival de estereotipos tipo Disney (como en Los tres amigos), pero eso no existe en Luzia. Los creadores me sorprendieron con detalles como un organillero y dos marimbas y músicos vestidos de pachucos. La música, que incluye opereta, tonos de banda y de ranchera, funciona muy bien gracias a la banda y la cantante en vivo y nunca cae en obviedades (como sería, por ejemplo, alguien cantando "El rey").

Me llamaron la atención, también, algunas de las decisiones: en una escena con agua, un hombre hace piruetas en el aire colgado de una cuerda y juega con una alberca perfectamente redonda en el piso. Mientas hace eso, un jaguar tamaño natural (una marioneta manejada por tres personas) rodea el escenario. Obviamente, la referencia es a Yucatán y los mayas (la piscina redonda representa un cenote), pero es tan sutil y elegante que a muchos les pasará de noche; pero, aun si eso pasa, se puede disfrutar porque el acto en sí es espectacular.

Supongo que esa fue la apuesta de los creadores: hacer un espectáculo de circo muy bueno con referencias mexicanas que, si se le escapan al observador, no diluyen el efecto del espectáculo circense.

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Laurence Labat, Cirque du Soleil

Por ejemplo, en una hermosa secuencia que usa el escenario giratorio, los productores colocan temporalmente un círculo de "árboles". En una segunda vista, me di cuenta que esos no eran árboles, sino la flor de maguey que estoy seguro que incluso muchos mexicanos no reconocerían. ¿Por qué? Porque los campesinos que cultivan maguey para pulque hacen un esfuerzo diario en evitar que les salga esa flor. Cuando la flor crece, la planta muere, y por eso es raro verla en los plantíos de maguey.

Más obvio y esperado fue un enorme cono de papel picado que cuelga desde el techo, o las piruetas de un acróbata vestido de luchador. Pero, por cada ocasión que Luzia se acercó a los clichés de la cultura mexicana, también hubo momentos en los que ofrecieron escenas alucinantes que podrían haber salido directamente de una de las películas que Buñuel hizo en México.

Me hallé por momentos luchando para entender por qué los creadores se habían interesado por esos aspectos de México en lugar de otros, pero supongo que es imposible meter todo -- y darle gusto a todos. Estoy a la espera de lo que se dirá en México si algún día se estrena esta obra en el país.

Porque, mientras agradecí enormemente las sutilezas y mensajes velados, confieso también que me quedé con ganas de ver más. Creo que todos los mexicanos tenemos un pequeño nacionalista dentro, y amamos enormemente las imágenes que definen nuestra cultura, de las cuales faltaron muchas.

Quizá eso simplemente significa que, algún día, Cirque du Soleil hará Luzia 2 basada en algún poema de Octavio Paz, en un mito zapoteca o en en el venado mágico de los huicholes. Yo, sin duda, pagaría por ver esto último.