Los primeros en llegar al futuro: Ralph de la Vega

[Comentario] CNET cumple 20 años y veinte líderes de la industria se unieron a la celebración compartiendo su perspectiva sobre el pasado y el futuro de la tecnología. Ralph de la Vega, de AT&T, compartió sus ideas en español.

Nota del editor: CNET, nuestro sitio hermano, celebra hoy suvigésimo aniversario y como parte de las celebraciones convocaron a 20 líderes de la industria de la tecnología para compartir sus ideas del pasado y el futuro del sector. Uno de ellos fue el cubanoRalph de la Vega, presidente ejecutivo de AT&T Mobile & Business Solutions, quien también compartió sus ideas con CNET en Español en nuestro idioma. Este es su ensayo paraCNET 20.


¡Felicidades a CNET por su vigésimo aniversario destacando lo más notorio de nuestra industria! Durante las últimas dos décadas, CNET ha seguido las noticias de una industria en rápida evolución, lo que me ha llevado a reflexionar sobre algunos momentos clave.

Durante los últimos 20 años, he tenido el privilegio de participar en algunos de los cambios más significativos en la industria de las telecomunicaciones: el surgimiento de las redes de servicio móvil, la comercialización de Internet, el despliegue de redes para líneas de banda ancha fijas y móviles, la adopción masiva de smartphones y, ahora, el Internet de las Cosas.

Ralph de la Vega, presidente ejecutivo de AT&T Mobile & Business Solutions.Foto de CNET

Durante mi experiencia liderando empresas a nivel nacional e internacional, que utilizaban tanto tecnología fija como móvil, he presenciado muchos cambios. He visto redes fijas pasar de análogas a digitales, y luego a ser totalmente IP (Protocolo de Internet); y he visto redes de servicio móvil pasar de 1G a 2G, y de 2G y 3G a 4G. A lo largo del camino hemos celebrado logros muy importantes. Permítanme compartir con ustedes algunas historias que destacan estos momentos.

El video de Madonna que desencadenó el lanzamiento del 3G en toda Latinoamérica

Cuando administraba la división de servicios móviles en 11 países de Latinoamérica, teníamos redes análogas, redes iDEN, redes GSM y redes CDMA, porque cada país funcionaba como una entidad independiente con diferentes estructuras.

A medida que unificábamos nuestras operaciones en la región, se hizo evidente que necesitábamos unificar la tecnología en todos nuestros países. Elegimos CDMA por una serie de motivos que eran apropiados para la región en aquel momento. De hecho, fuimos una de las primeras compañías en utilizar CDMA EV-DO (Evolution - Data Optimized), una tecnología móvil de banda ancha 3G. Lanzamos 3G en Caracas, Venezuela, incluso antes de que algunas compañías telefónicas lo hicieran en EE.UU.

Recuerdo perfectamente el día que, atravesando las calles de Caracas en una camioneta vimos un video de Madonna en la pantalla de una laptop gracias a una transmisión continua e inalámbrica con EV-DO. Esta experiencia me abrió los ojos al hecho de que la red 3G y la banda ancha móvil iban a ser increíblemente importantes, y que debíamos ser los primeros en llegar al futuro. El video de Madonna me ayudó a visualizar un futuro con banda ancha móvil omnipresente, por lo que empezamos a cambiar todas nuestras operaciones en Latinoamérica a la tecnología CDMA y 3G. Como les explicaré a continuación, ese acontecimiento jugaría un papel fundamental en el despliegue de 3G en los Estados Unidos.

Los primeros en llegar al futuro

Uno de los cambios más significativos en la evolución de la tecnología fue el cambio de 2G a 3G. El cambio de tecnología análoga a digital fue grande. El cambio de 1G a 2G fue importante. Pero el cambio de 2G a 3G fue realmente impactante. Las compañías que no hicieron el cambio en este momento crucial sufrieron consecuencias significativas.

Me enfrenté a uno de esos momentos cruciales en mi siguiente puesto como Chief Operating Officer en Cingular Wireless en EE.UU. Justo cuando empecé a trabajar en Cingular en 2004, me involucré en la fusión de Cingular Wireless con AT&T Wireless, la cual pasó a la historia al haber requerido la mayor transacción en efectivo en la historia de EE.UU. hasta esa fecha.

El motivo por el que la fusión era tan importante es que era la primera vez en la historia del sector de los servicios móviles en que dos redes nacionales similares convergían y se fusionaban en una. Era uno de los mayores proyectos llevados a cabo hasta la fecha, y nuestro reto era lograrlo en tiempo récord.

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Cuando empecé a trabajar en el proyecto los ingenieros me dijeron que, para poder lograr la integración en el plazo establecido, debíamos fusionar ambas redes como 2G primero, y luego hacer el cambio a 3G. Según ellos, era demasiado complicado hacer las dos cosas al mismo tiempo. Sin embargo, eso significaba que tendríamos que esperar dos años o más para tener una red 3G a nivel nacional.

Mi respuesta a los ingenieros fue la siguiente: teníamos que encontrar la manera de hacer las dos cosas a la vez. He visto el futuro y es 3G, les dije, al recordar el video de Madonna que vi en una laptop desde un auto que recorría las calles de Caracas. Insistí en que encontraran la manera de hacer ambas cosas: integrar las redes 2G en una red 2G a nivel nacional y, simultáneamente, generar una base para tener una red 3G a nivel nacional. Trabajamos con Qualcomm para desarrollar conjuntos de chips nuevos, de manera que la tecnología que habíamos elegido usar en EE.UU., GSM HSDPA (High Speed Downlink Packet Access), pudiera funcionar con EDGE. Como resultado, fuimos los primeros en implementar 3G HSDPA a gran escala en el mundo con fines comerciales.

El impacto que tuvo un video en Caracas fue inmenso: vi el futuro y pude reaccionar a tiempo para aprovechar la mayor fusión en la historia de EE.UU. en aquel entonces y ser los primeros en implementar 3G HSDPA.

El lanzamiento del iPhone y la revolución de los 'smartphones'

Ser los primeros en llegar a 3G fue crucial para el siguiente gran avance: el lanzamiento del iPhone y el inicio de la revolución de los smartphones.

Creo que si bien lanzamos el iPhone con Apple en 2G, Steve Jobs sabía desde un principio que el teléfono funcionaría mejor con 3G. Sospecho que él quería asegurarse de que la operadora que había elegido tuviera una red 3G basada en los estándares mundiales. Eso nos llevó a acelerar la implementación de 3G y a obtener la cuenta del iPhone, que a su vez generó una de las mayores revoluciones en toda la industria al dispararse el uso de datos móviles.

Probablemente fui una de las primeras personas en ver el iPhone. De hecho, cuando Steve Jobs me invitó a verlo, me hizo firmar un acuerdo de confidencialidad en el acto, en el que me comprometía a no revelar nada sobre el teléfono a nadie, ni a mi presidente, ni a mi junta directiva, ni siquiera a mi esposa.

Cuando vi el iPhone por primera vez supe inmediatamente que sería un equipo revolucionario. Era un prodigio de diseño, tecnología y software, todo en un solo equipo. No me cabía la menor duda de que la combinación de un equipo musical con pantalla multitáctil, un teléfono móvil revolucionario y un equipo de comunicaciones por Internet en un solo aparato iba a cambiar las reglas del juego.

Y así fue. Al utilizar un teclado basado en software, el iPhone inició la importante tendencia de reemplazar las funciones de hardware con software. Esta tendencia continúa en la actualidad, a medida en que las redes y equipos se basan cada vez más en software.

Cuando Steve me mostró el prototipo del iPhone, mi primera pregunta fue "¿Y dónde está el puntero?". Hasta ese momento, los smartphones que tenían pantalla táctil necesitaban un puntero para usarlo con precisión. Nunca olvidaré su respuesta. Steve movió su dedo índice y dijo: "Este es el puntero".

El iPhone fue revolucionario por muchos motivos, y el no tener un puntero era solo uno de ellos. También demostró que los smartphones no tenían que tener teclados físicos. Y que, con los correos de voz visuales, los mensajes grabados no tenían que escucharse en el orden en que se recibían.

Todo eso significaba que, para que pudiéramos trabajar con Apple y lleváramos el iPhone al mercado, teníamos que rediseñar nuestros sistemas y procesos a fin de que trabajaran con las revolucionarias características de este equipo. En otras palabras, teníamos que olvidar todo lo que habíamos aprendido sobre los smartphones y reaprender nuevos paradigmas.

El iPhone abrió el camino a la revolución de los smartphones y a la revolución de los datos móviles. Desde 2007, el uso de datos móviles en nuestra red se ha incrementado en un increíble 100,000 por ciento, y los smartphones se han convertido en los controles remotos de nuestras vidas.

Llegar a la tecnología 3G y al lanzamiento del iPhone en nuestra red fue crucial para nosotros y nos llevó a la revolución de los smartphones y de los datos.

La próxima gran ola de crecimiento: IoT

Tomamos las mismas lecciones que habíamos aprendido con la tecnología 3G y las aplicamos a la tecnología 4G; ahora las estamos aplicando a Internet de las Cosas (IoT) que, en mi opinión, es uno de los próximos grandes avances.

IoT trae una nueva ola de innovación y oportunidades a la industria por la cantidad de cosas que pueden conectarse potencialmente al Internet: unas 50,000 millones en 2020, según los analistas.

La nueva ola se ve impulsada por una combinación de equipos inteligentes, datos móviles, conexión con los servicios en la nube y software avanzado. Esta convergencia está creando una plataforma de innovación que está cambiando la forma en que las personas viven, trabajan, aprenden y juegan. También permite que las empresas se reinventen a sí mismas mediante el uso de datos de funcionamiento en tiempo real.

Y lo más emocionante de esta nueva ola es la colaboración que se necesita para afrontarla. La tecnología actual es demasiado compleja para que ningún miembro del ecosistema pueda, por sí solo, proveer soluciones totalmente innovadoras. La colaboración entre los operadores, fabricantes, desarrolladores de software y todos los participantes de la industria es esencial.

Por supuesto, este tipo de colaboración no es algo nuevo. Trabajamos con Qualcomm, Samsung y LG para el lanzamiento de los primeros teléfonos HSDPA. Y, por supuesto, colaboramos con Apple para el lanzamiento del iPhone. Lo que quiero resaltar es que, actualmente, nuestro espacio de colaboración es mucho mayor debido a la gama de equipos que ya conectamos a nuestra red.

Utilicemos como ejemplo un auto conectado. Inicialmente la industria era un poco escéptica con respecto a la necesidad de conectar los autos. Creo que la pregunta ya ha sido contestada en gran parte, sólo con la información en tiempo real que el auto conectado le provee al fabricante. Es una gran ventaja, no sólo para los fabricantes que obtienen datos sobre el funcionamiento de los autos en tiempo real, sino también para los clientes que ahora pueden actualizar el software en sus autos en lugar de tener que ir a una estación de servicio para actualizar los mapas, por ejemplo. Ahora pueden actualizarse por señal remota, mediante conexión móvil.

Actualmente trabajamos con la mayoría de los fabricantes de autos más importantes para que sus nuevos modelos estén conectados. También colaboramos con desarrolladores de software, fabricantes de equipos y programadores, para nombrar sólo a algunos.

La colaboración con otros miembros del ecosistema nos permite tener una visión más amplia de lo que se puede lograr con esta nueva plataforma de innovación. Aún recuerdo el momento en que Elon Musk, CEO de Tesla Motors, invitó a Randall Stephenson y a algunos de nosotros a visitar su fábrica y a probar uno de los nuevos autos Tesla. La experiencia fue increíble. Una vez sentado en el auto, lo primero que llamó mi atención fue la pantalla de 17 pulgadas. Al poner el pie en el acelerador sentí la aceleración silenciosa pero superrápida, similar a las redes 4G que conectarán los autos Tesla. Fue una excelente visión de cómo serían los autos del futuro, y no sólo incluían el elemento eléctrico sino que también iban a estar, sin ninguna duda, conectados. Tal y como con mi experiencia en Caracas, la visita a Tesla me convenció de que la revolución de los autos conectados estaba a punto de suceder y de que teníamos que ser los primeros en llegar al futuro, una vez más.

En el umbral de una nueva sociedad conectada

Me considero afortunado de haber podido ser parte de varios momentos importantes del desarrollo tecnológico que ha generado cambios profundos en la manera en que vivimos y trabajamos.

Han sido 20 increíbles años de desarrollo, pero lo que es aun más increíble es que el ritmo de la innovación se incrementa rápidamente. No puedo esperar a ver lo que traerán los próximos 20 años.

Es evidente que nos encontramos en el umbral de una nueva sociedad, una sociedad conectada y motivada por la innovación en la manera en que los servicios se proporcionan y se consumen. Una sociedad conectada en la que el potencial humano pueda ampliarse, la eficacia empresarial pueda incrementarse y en donde el mundo sea más sostenible. Es un mundo emocionante, pero tenemos que hacerlo con un alto grado de seguridad, respetar la privacidad de las personas y de tal manera que todos estos servicios sean muy sencillos de usar.

Los próximos 20 años serán incluso más increíbles que los últimos 20: abróchense los cinturones de seguridad y disfruten del viaje (en su auto conectado).

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