La última entrega de 'The Hobbit': el eje que une a toda la saga

Con 'The Hobbit: The battle of the five armies', Peter Jackson cierra su nueva trilogía con mucha acción, efectos y guiños que finalmente conectan historias con la saga de 'The Lord of The Rings'.

'The Hobbit: The Battle of Five Armies' Cortesía de Warner Bros. Pictures

En un punto de las 2 horas 20 minutos durante The Hobbit: The Battle of the Five Armies (la más corta de la trilogía de Peter Jackson basada en el libro de J. R. R. Tolkien), el rey de los enanos, Thorin, una vez que ha recuperado la montaña donde habitaba Smaug (vamos, esto no es un spoiler, todos sabíamos que hacia allá llegaría eventualmente la trama), pierde el contacto con la realidad y la cordura al verse rodeado de tantas riquezas, de tantos tesoros y de tanto oro que considera traicionar o dejar a su suerte a todo ser en la Tierra Media con tal de disfrutar, él solito, de su botín.

The Hobbit: The Battle of the Five Armies se estrena en Estados Unidos el 17 de diciembre.

En cierta medida, lo mismo se podría decir de Peter Jackson, quien tras la más que notable trilogía de The Lord of the Rings, decidió continuar con su recreación fílmica del universo literario de Tolkien tomando como siguiente proyecto The Hobbit.

Y quizás Jackson quiere tanto The Hobbit y el mundo de Tolkien que no escatimó en traicionar al propio autor y a los espectadores por su megalomanía de querer contar tantas cosas como pudiera de un solo libro.

Sí, es obvio que ha habido mucho oro... es decir, mucho dinero en la recaudación en taquilla de The Hobbit, pero quizás el tesoro con el que más se obsesionó Jackson fue con el de sus nuevas herramientas y juguetes: novedosos y más elaborados efectos especiales, de motion capture, 3D, el high frame ratio, etc.

Afortunadamente para Jackson, para sus fans y los fans de la saga de Tolkien, la historia tenía que cerrar en esta tercera entrega, y esto significaba que finalmente las tramas llegarían a un desenlace. Que los efectos y secuencias de acción servirían como vehículo de la trama para ir cerrando la aventura de Bilbo que hemos acompañado.

Al final de The Hobbit, the desolation of Smaug, el dragón ha dejado Erebor y se dirige a destruir la flotante aldea humana.

A partir de este punto, donde arranca esta tercera parte, la cinta no pierde un claro rumbo e intención. No pierde demasiado tiempo en contemplaciones o secuencias de mero lucimiento de efectos sino se concentra en lo que hace avanzar la trama.

Las varias líneas de historias que confluyen hacia la batalla final en Erebor se reparten adecuadamente el tiempo de la primera hora y media de película para ir construyendo un momentum de acción y dramático que será sostenido en una larga secuencia final de batalla. Hay tiempo para guiños a las películas previas y a la trilogía de The Lord of The Rings, a información y datos específicos e importantes de personajes que sabemos existirán/existieron en la otra saga, y que ahora entendemos lo intrincado y complejo de la red que los une (Legolas, Gandalf, Thairel, el propio Bilbo).

Cortesía de Warner Bros. Pictures

En esta película se condensa la complejidad de la historia para sus protagonistas. Y en esto nos referimos a un amplio abanico de protagonistas, que van del protagónico Bilbo, a los enanos, a los elfos, a los humanos, a los magos y a los orcos.

Es en esta tercera parte donde además de mostrarnos reflexiones más oscuras e introspectivas de varios de estos personajes centrales de la saga (hobbies, humanos, elfos y enanos), la historia ofrece ricos y diversos puntos de conexión con la saga de The Lord of The Rings, la 'continuación' tanto literaria como cinematográfica de The Hobbit. Algo que muchos fans agradecerán y que para quienes hayan visto la trilogía previa de Jackson, invitará a un juego de reconocimiento de historias y conexiones.

Una parte de mí no olvida ni supera lo difícil que fue estar sentado por horas viendo las entregas previas de The Hobbit, donde no sucedía absolutamente nada (salvo la aplicación o uso de algún nuevo juguete visual-digital-tecnológico de Jackson), y el tiempo parecía alargarse eternamente. Sin embargo hay que reconocerle que en esta última entrega hace las cosas bien. En el terreno del Blockbuster de presupuesto millonario y vanguardia tecnológica a su servicio. En el entendido de que esto debía ser una aventura, una experiencia entretenida y atractiva. Y ahora, a comparación de las otras veces, sí lo es.

La película se estrena en 2D, 3D, 2D con HFR (High Frame Ratio, la proyección a 48cps en lugar de los tradicionales 24fps), 3D con HFR, IMAX, IMAX 3D y IMAX 3D con HFR.

Close
Drag