La Microsoft de Nadella apuesta por una cultura de la innovación

Bajo el liderazgo de Satya Nadella, la gigante de tecnología ha fomentado una cultura de cambio que incluye mayor atención a la experiencia del usuario y un proceso de desarrollo de productos más iterativo.

ie5a5125.jpg
La Microsoft de Satya Nadella quiere ser más creativa, innovadora y abierta. Microsoft

REDMOND, Washington -- En una visita reciente a las oficinas corporativas de Microsoft, hay algo que quedó clarísimo: esta es la empresa de Satya Nadella, la empresa que colabora con Apple, una empresa que quiere ser más moderna, innovadora y estar más enfocada al consumidor.

En julio de 2014,el recién nombrado presidente ejecutivo de Microsoft envió un memo a los empleados estableciendo "atrevidas ambiciones", entre las cuales figuraban unos cambios culturales, algunas de las cuales habían comenzado con Steve Ballmer, pero que han recibido un fuerte impulso bajo el liderazgo de Nadella.

Y, con base en lo que diferentes ejecutivos dijeron frente a este reportero durante una visita de dos días este mes, es un proceso que en la práctica comenzó hace varios meses y que incluye cambios en la forma de pensar y de hacer de la compañía.

"Han habido cambios el último año y medio", dice Peter Lee, vicepresidente corporativo y encargado de Microsoft Research. "Nos han dado más permiso para hacer cosas, pero con ese permiso también vienen más expectativas".

Microsoft Research es el brazo más académico de investigación y desarrollo de ideas dentro de la gigante de software, y refleja bien algunos de los cambios de cultura de Microsoft. Uno de sus principales enfoques en la actualidad es el desarrollo del llamado "Machine Learning", o la capacidad de las máquinas de aprender. "Esa es nuestra mayor área de inversión ahora mismo", dice Lee.

Otras de las áreas de estudio de los 1,100 empleados de Microsoft Research incluyen el desarrollo de interfaces más naturales, el reconocimiento de voz, la visualización de datos e, incluso, proyectos más comúnmente asociados con otra gigante de la tecnología, Google.

Entre ellos están un par de bufandas electrónicas: una que emite luz para ayudar al usuario a regular su ritmo circadiano, y una con paneles para dar masaje y calor que reacciona a las emociones del portador.

Es inevitable comparar esta "nueva" Microsoft con Google, que es famosa por los enloquecidos y vanguardistas proyectos de sus unidades Google X y ATAP. Las mascadas de Microsoft, por ejemplo, recuerdan al Project Jacquard de textiles inteligentes que Google presentó durante su conferencia para desarrolladores I/O este año.

La Microsoft de hoy: ¿Emulación o iteración de Silicon Valley?

Las comparaciones con la cultura de Silicon Valley no terminan ahí.

Desde sus múltiples restaurantes de todo tipo (mexicanos, indios o de carne asada), sus canchas deportivas, sus salas de conferencias con nombres divertidos (las de su unidad de prototipos tienen nombres de elementos, comenzando por el carbono) y un ambiente relajado donde es raro ver corbatas, la Microsoft de hoy intenta comunicar la noción de que es una empresa emprendedora e innovadora. Esta es una empresa que sigue el llamado "growth mindset", la filosofía del libro Mindset de Carol Dweck que invita a los lectores a estar abiertos a los cambios, ser más adaptables y desarrollar y aceptar nuevas ideas.

Una de las iniciativas que van de la mano con esas intenciones es The Garage, un espacio dentro de uno de los 125 edificios que la empresa tiene en esta ciudad donde los empleados pueden crear y desarrollar proyectos personales. Inaugurado en 2009, el espacio -- con todo y una cafetería, grandes ventanas y una colección de máquinas para cortar todo tipo de materiales y hacer grabados con láser -- ha sido impulsado fuertemente por Nadella, quien tomó las riendas de Microsoft en febrero de 2014. Sirve para desarrollar ideas como distintos apps o bases para sostener una laptop, algunas de las cuales se puede convertir en productos reales con el logotipo de la empresa.

ie5a5946.jpg
The Garage es un espacio donde los empleados de Microsoft puede ejecutar sus propias ideas de productos. Microsoft

"Es parte de la cultura del cambio, donde hemos puesto mucha más energía hacia la creación de ideas", dice Anne Legato, la comunicadora en jefe de The Garage. Entre las cosas que organiza el centro es un hackatón desde hace dos años. En su segunda edición, logró reunir 19,000 participantes. Nadella no sólo grabó un video de introducción al centro para motivar la participación de los empleados, sino que es activo promotor de los hackatones. La idea: promover la cultura emprendedora, reconocer la innovación a pequeña escala, la exploración y la experimentación, dice Legato.

Para mostrar ideas más avanzadas y futuristas está el Microsoft Envisioning Center, un lugar que la compañía usa para presumirle sus conceptos de entretenimiento, trabajo, hogar y transporte a clientes y visitantes.

El sitio está lleno de pantallas táctiles - algunas tan grandes como una pared - donde un guía puede mover imágenes de un lado a otro o comunicarse con una "abuela" remota para leerle un cuento interactivo a unos niños imaginarios, con proyecciones en la habitación incluidas. La cocina conceptual, por ejemplo, sugiere recetas con sólo mostrarle un ingrediente. Como propuesta, recuerda las ideas crudas y poco desarrolladas de algunas atracciones "futuristas" de Disneylandia.

Una nueva actitud hacia la innovación y experimentación

A mayor escala, la nueva cultura de innovación y experimentación de Microsoft es más contundente en su Advanced Prototyping Center (APC, o Centro de Prototipos Avanzados), donde la empresa desarrolla los prototipos de las ideas generadas por los equipos de Xbox, Surface y HoloLens. El centro se expandió de 5,000 pies cuadrados a 25,000 pies cuadrados y de 6 a 35 personas, y fue parte de una remodelación que costó US$43 millones (que incluyó todo el edificio, no solamente la unidad). Su misión es hacer todas las versiones y pruebas necesarias para definir y pulir el diseño del hardware de la empresa, sean unas gafas holográficas o la cubierta del teclado de una computadora híbrida.

Para ello, la empresa ha puesto a disposición del equipo múltiples impresoras 3D que cuestan US$300,000, máquinas que pueden cortar, grabar o modelar varios tipos de materiales como manganeso o aluminio y un grupo multidisciplinario de profesionales, expertos en ergonomía, sonido, colores, fibras, telas y metales.

Por ejemplo, el centro tiene un escáner de cabezas que usa 36 cámaras para hacer una imagen tridimensional y crear una reproducción exacta para probar la comodidad y ajuste de gafas y audífonos. También, cuenta con uno de los cuartos más silenciosos del mundo donde los sonidos no rebotan y que se usa para probar el clic de las teclas de un teclado o la calidad de una llamada de Skype.

Por ejemplo, el APC ha desarrollado todo tipo de ideas para la emisión de imágenes holográficas desde pantallas y proyectores, conocimientos que seguramente se implementarán en el desarrollo final de las gafas HoloLens. La misión del centro es poner a prueba todas las posibilidades de un producto y ayudar a refinar el diseño hasta sus últimas consecuencias. "Trabajamos con las cosas que van a salir en un año", dice John Haley, el encargado del centro.

ie5a5365.jpg
Un miembro de Microsoft Research muestra sus conceptos de bufandas inteligentes, que recuerdan al Project Jacquard de Google. Microsoft.

Entre las metas expresadas por varios ejecutivos de Microsoft durante la visita está la de un diseño y proceso de desarrollo de productos más enfocado en el usuario o, como le dicen los entendidos, un diseño "más centrado en el humano (human-centric, en inglés). Estos principios hacen eco de la filosofía del "pensamiento de diseño" (design thinking), una metodología impulsada por la firma de diseño IDEO y la Universidad de Stanford. Parte de esta filosofía, además del toque humano, se refleja en la idea de hacer la cantidad necesaria de prototipos, poner a prueba los diseños e "iterar" lo más rápidamente posible.

"Si esperamos demasiado, la tecnología habrá avanzado", dice Ralf Groene, el jefe de diseño industria de dispositivos de Microsoft. La meta actual de la empresa, dice, es "expresar en su forma más pura cuál será el beneficio humano sin preocuparnos en el proceso o en el costo".

Esta actitud también se refleja en la creación de un puesto en abril de 2014 para una directora general de experiencia del usuario como parte de una reestructuración organizacional impulsada por Nadella para crear una cultura empresarial más ágil. Julie Larson, veterana de 22 años que ha pasado por múltiples departamentos de la empresa, es la nueva Chief Experience Officer for Applications and Software (algo así como directora general de experiencias de aplicaciones y software).

Su puesto, dice, refleja el cambio en la cultura y forma de hacer ingeniería en la compañía desde la llegada de Nadella, que se traduce en concentrarse más en las expectativas del usuario. "Estar disponibles donde sea que nuestros clientes nos necesiten", dice Larson. Nada expresa mejor esa actitud que la apertura a la colaboración con Apple -- que llevó el software de Office a las iPads, por ejemplo -- y las cualidades multiplataforma de Windows 10, como lo son la función Continuum o las nuevas aplicaciones universales del sistema operativo.

El departamento que encabeza Larson, por ejemplo, ha trabajado estrechamente con empresas como Google para crear aplicaciones para Android. Su papel también se extiende a la colaboración entre divisiones de Microsoft.

Porque ésa es la Microsoft que quiere Nadella: más innovadora, más colaborativa, más enfocada en el usuario. Si Windows 10, HoloLens y la nueva Surface Book son ejemplos, ya hemos comenzado a ver los resultados de esta nueva cultura. Por lo menos una cosa queda clara: la Microsoft de hoy no es la Microsoft de ayer, y eso es, como mínimo, lo que la empresa quiere comunicar hacia dentro y hacia fuera.

Close
Drag