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Cultura tecnológica

Honduras echa mano de la tecnología para combatir el crimen

Un nuevo centro para llamadas de emergencia y vigilancia a través de cámaras HD en las calles de Tegucigalpa y San Pedro Sula pone a los pandilleros del país en alerta.

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El centro del Sistema 911 en Honduras cumplió un año en agosto de 2017. Desde allí se vigila la capital mediante 1,300 cámaras HD con un zoom de hasta un kilometro. 

Claudia Cruz/CNET

TEGUCIGALPA, Honduras -- El Centro Penal de San Pedro Sula, ubicado en la segunda ciudad más grande de Honduras, cerró el mes pasado, después de que sus últimos 941 presos fueron trasladados a otras cárceles del país.

El primer desplazamiento de un total de 3,600 presos a lugares como el Pozo, una nueva cárcel de máxima seguridad en el departamento de Santa Bárbara, se inició en marzo con el operativo "Arpía", un esfuerzo del gobierno hondureño para desmantelar la criminalidad en el presidio de San Pedro Sula, la ciudad industrial y segunda más importante del país.

"Antes, los capos del narcotráfico se apoderaban de las pandillas, y cuando agarrábamos a los criminales, los metíamos en el mismo lugar. Desde las cárceles se organizaban muchos crímenes", recuerda el periodista Marcos Rodríguez, de la emisora radial HRN, desde la redacción en esta ciudad.

La planificación de Arpía tomó meses, y para lograr con éxito el traslado de reos y aumentar la seguridad en todo el país, el gobierno adoptó el uso de nuevas tecnologías, muchas de éstas centralizadas en el nuevo Sistema Nacional de Emergencias, conocido como Sistema 911.

CNET en Español visitó las instalaciones de Sistema 911 en Tegucigalpa en agosto, el mes del primer aniversario de la apertura del centro. Allí, en el Sistema 911 se reciben las llamadas de auxilio del público, se transmiten los videos de las cámaras de vigilancia, se rastrean los incidentes según las zonas y desde ahí se despachan los servicios de emergencia, tanto policías, como bomberos y ambulancias.

Vimos cómo las autoridades emplean unas 1,300 cámaras HD y programas de geolocalización para identificar zonas de altos índices de delincuencia y así vigilar las calles de la capital. En todo el país hay más de 3,000 cámaras instaladas, incluyendo la ciudad de San Pedro Sula, donde gracias al uso de estas cámaras, que tienen un zoom de un kilómetro, las autoridades recopilaron pruebas para mostrar que los presos ahí seguían abusando de la ciudadanía hondureña a pesar de estar tras las rejas.

En su primer año, el Sistema 911 funcionó con un presupuesto de más de US$4 millones, dinero que proviene de un decreto de 2011 que separa recursos de la Tesorería General de la República para combatir la delincuencia y el crimen organizado. Juan Carlos Degrandez, el subdirector del Sistema 911 donde se reciben las llamadas de auxilio del público, confirmó que "todos los gastos del Sistema 911 vienen de un fondo nacional. Nada de dinero externo".

El problema de la seguridad en Honduras

Honduras no siempre tuvo la mala fama de ser uno de los países más violentos del mundo. En 2005 se registraron 46.7 homicidios por cada 100,000 habitantes, según la ONU. En comparación, ese mismo año El Salvador tuvo una tasa de 63.5 asesinatos (por 100,000 habitantes) y Venezuela, de 37.22. No obstante, el índice de homicidios en Honduras se disparó a 93.21 por cada100,000 residentes en 2011, lo que resultó en su designación como el país con más asesinatos per capita en el mundo por la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos (CIA, por sus siglas en inglés). Con eso, rebasó con creces a El Salvador (72.2 asesinatos) y Venezuela (47.91).

Sin embargo, para 2015, El Salvador volvió a rebasar a Honduras con 108.64 asesinatos por cada 100,000 personas, mientras que la cifra en Honduras cayó a 63.75 y la tasa en Venezuela subió a 57.15.

Las cifras del Observatorio Nacional de la Violencia del Instituto Universitario en Democracia, Paz y Seguridad (IUDPAS) en Honduras son más conservadoras. IUDPAS calcula que en 2005 murieron solo 37 personas por cada 100,000 habitantes por homicidios en el país y 85.6 en el 2011. Sin embargo, IUDPAS proyecta que para 2017, los homicidios caerán a 49.8 por cada 100,000 habitantes, una cifra no vista desde 2008 en los récords del instituto.

Adriana Beltrán, una experta en seguridad ciudadana en Centroamérica de la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA, por sus siglas en inglés), explica que aunque haya disminuido la tasa de homicidios en Honduras, todavía existen otros problemas que azotan a los ciudadanos, incluyendo extorsión, violencia de género y violencia contra los niños. "Sí, en parte las cifras de homicidios se han reducido", dice Beltrán. "Pero hay comunidades donde aún son sumamente altas".

* Comparativo en la tasa de homicidios entre 2005 y 2015

País 2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014 2015
Belice 28.59 31.64 32.51 33.64 61.8 40.11 37.67 43.06 28.76 34.4 n/d
Costa Rica 7.89 8.15 8.44 11.56 11.7 11.59 10.3 8.74 8.73 10.03 11.77
El Salvador 63.53 65.82 58.42 52.95 72.77 66.03 72.19 42.72 41.27 64.2 108.64
Guatemala n/d 43.62 41.9 44.6 45.07 40.46 37.75 33.54 33.48 31.21 n/d
Honduras 46.68 44.5 50.3 61.37 71.51 83.1 93.21 92.71 81.93 74.56 63.75
México 9.04 9.38 7.84 12.18 16.95 21.71 22.61 21.27 18.64 15.96 16.35
Nicaragua 13.55 13.25 12.93 13.16 14.15 13.68 12.71 11.49 n/d n/d n/d
Panamá 10.97 10.98 12.91 18.69 22.98 20.96 20.61 17.47 17.42 14.69 11.38
Estados Unidos 5.65 5.79 5.68 5.41 5.01 4.75 4.69 4.72 4.52 4.43 4.88
Colombia 39.47 36.77 34.76 33.21 34.03 32.7 34.05 31.29 32.57 27.92 26.5
Venezuela 37.22 45.03 47.54 51.89 48.97 45.11 47.91 53.83 n/d 62 57.15
Jamaica 62.51 49.79 58.57 59.58 61.66 52.79 41.16 39.78 43.27 36.11 43.21

Fuente: Oficina de estadísticas internacionales de homicidios de la ONU. * Por cada 100,000 habitantes.

Operación Arpía: primera gran prueba del Sistema 911

El hacer a la población hondureña y a los turistas sentirse más seguros fue lo que llevó al cierre de la prisión en San Pedro Sula y el traslado de los reos a cárceles de mayor seguridad. Por esta razón, la operación Arpía -- la primera de su tipo en un mundo más tecnológico -- llamó tanto la atención en Honduras. 

La cárcel de San Pedro Sula fue edificada hace seis décadas para 800 reclusos. Antes de Arpía, el presidio estaba a 450 por ciento de su capacidad. Con tantos internos -- algunos de ellos entre los criminales más peligrosos de Honduras -- el presidio de San Pedro Sula se parecía más a una pequeña ciudad que a una prisión.

Operación Arpía se planificó en secreto entre el 27 de diciembre de 2016 hasta el 15 de marzo de 2017, cuenta Degrandez, del Sistema 911.

Durante ese tiempo, las cámaras HD del Sistema del 911 pudieron grabar -- desde la calle con su zoom -- el intercambio de armas, dinero, y el uso de celulares por los convictos en la penitenciaría. Eso les dio las pruebas al gobierno sobre la actividad criminal dentro de la cárcel, y le ayudó a crear un plan de traslado de los reos al Pozo y otras cárceles nuevas, como El Porvernir, en el departamento de Francisco Morazán. 

"Se confiscaron un total de 33,000 proyectiles, celulares, granadas y armas AR-15", nos dijo Degrandez mientras mostraba el video de la primera Operación Arpía en marzo, cuando se comenzaron a demoler las bandas de pandillas en la cárcel, incluyendo la MS-13 y la Pandilla 18. Degrandez agregó que después de eso "el índice de homicidios disminuyó inmediatamente en San Pedro Sula".

La tecnología al rescate

El éxito de Operación Arpía se dio en parte gracias a las cámaras de marcas como Sony y Bosch, que además de tener una resolución 1080p, usan una lente que les permite hacer zoom de hasta un kilometro sin perder su definición. Esas imágenes se reprodujeron en una pared compuesta de monitores HD de marca Mitsubishi en tiempo real. En San Pedro Sula tienen 16 de estas pantallas, y 24 en Tegucigalpa.

El triunfo de Arpía en San Pedro Sula hizo que el gobierno federal aumentara su inversión en Sistema 911. Ahora éste funciona en todo el país y sus operaciones están centralizadas. En un día tranquilo, el Sistema 911 recibe entre 6,000 y 7,000 llamadas de emergencia. En los fines de semana recibe 10,000. El software que utilizan para gestionar el diluvio de llamadas es de terceros y el subdirector no pudo compartir más detalles por temas de confidencialidad.

El 911 mantiene un registro de cada llamada que se recibe para analizar esta información en un programa que usa un mapa de calor para identificar las zonas y las horas de mayores delitos y delincuencia. Este programa puede filtrar entre crímenes de asaltos/robos, accidentes de tránsito, homicidios, y secuestros, entre otros, y cuando hay más incidentes en una zona, el mapa cambia al color rojo. Degrandez dice que se utiliza la inteligencia artificial para analizar estos datos, en algunos casos con software de código abierto, pero que "también hemos desarrollado nuestros algoritmos para procesamiento e interpretación de la data, para luego generar reportes inteligentes".

El resultado es que pueden tener patrulleros despachados a estas zonas para arrestar a los delincuentes lo más pronto posible y para lograr esto se apoyan en las cámaras HD, que pueden seguir a los sospechosos por las calles.

"Toda esta vigilancia disuade a los criminales, por eso intentamos seguir desarrollando nuevas tecnologías y estrategias con este fin", dijo Degrandez, quien añade que ha aumentado la recuperación de vehículos robados en un 30 por ciento. "Pero hay mucho más por hacer".

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El Sistema 911 – donde se reciben todas las llamadas de auxilio para la policía, la ambulancia y los bomberos – utiliza inteligencia artificial para predecir las ocurrencias de delitos.

Claudia Cruz/CNET

Más allá de la tecnología

A pesar de los avances logrados gracias a la tecnología para combatir el crimen en Honduras, el problema de la inseguridad no se resolverá únicamente con más cámaras en las calles. 

Beltrán, la experta de WOLA, opina que el uso de la tecnología o las evidencias forenses en principio deberían "contribuir a mejorar el nivel de las investigaciones". Debido a la vigilancia en video, dice, ahora es menos peligroso para los testigos porque el video puede funcionar como una prueba frente a la corte en vez de depender de su testimonio. Sin embargo, afirma, la vigilancia en video no es lo único que reducirá el crimen.

"La tecnología es solo un elemento que debe de ir acompañado de otros recursos de personal, dinero y reformas internas", dice Beltrán. Estas reformas internas incluyen "la depuración policial, un enfoque en la eliminación de la corrupción e impunidad policial y política" además de "cómo se investigan y desmantelan las redes criminales".

En Honduras, la capacitación de las fuerzas de seguridad locales son administradas por EE.UU. y Colombia y, en fechas recientes, el gobierno hondureño firmó un acuerdo reciente de entrenamiento e intercambio de información con Ecuador. Según Degrandez, muchos oficiales de la fuerza policiaca hondureña son nuevos y todos, afirma, han sido investigados exhaustivamente a nivel personal. (Recientemente fueron despedidos más de 5,000 policías, según datos de la Comisión Especial de la Policía Nacional).

Además de Tegucigalpa, donde se espera pasar de un 65 por ciento a un 100 por ciento de cobertura de la ciudad en diciembre, las cámaras de vigilancia se van a extender a otras zonas del país, específicamente a ciudades como Copán, Tela, Gracia y las islas de la Bahía, en donde se busca incentivar el turismo. El Sistema 911 anunció en abril que recibirá también un donativo del gobierno de Corea del Sur de equipos valorados en US$5.5 millones y 250 cámaras adicionales para mejorar la seguridad en algunas de estas ciudades.

Beltrán se siente optimista, pero quiere ver que se pongan en marcha más procesos para que las instituciones hagan un mejor trabajo protegiendo los derechos humanos de los hondureños. Eso, afirma, "depende de la actitud del Estado [...] y tiene aún una tarea pendiente".