Google casi compra Tesla por US$6,000 millones en 2013

En unas sorpresivas revelaciones publicadas en un libro, el presidente ejecutivo de Tesla, Elon Musk, y la cabeza de Google, Larry Page, alcanzaron un acuerdo verbal hace dos años. Pero el trato no se concretó — para bien o para mal.

El Model S 70D de Tesla. Tesla

Si hubieses visitado la fábrica Tesla Motors en Fremont, California, en 2013, te hubieras encontrado con un triste escenario.

La mayor parte de la enorme instalación -- que abrió originalmente como un proyecto conjunto entre Toyota y General Motors en los años ochenta -- estaba completamente vacía, y la producción se había suspendido debido a la baja demanda por los autos eléctricos de Tesla. Tesla misma, de hecho, andaba mal. Ahora, de acuerdo con nuevos detalles revelados en el libro Elon Musk: Tesla, SpaceX, and the Quest for a Fantastic Future (que se traduciría como Elon Musk: Tesla, SpaceX y la búsqueda de un futuro fantástico), escrito por Ashlee Vance, de la agencia de noticias Bloomberg, sabemos cuán cerca estuvo la fabricante de autos eléctricos de ser vendida.

Musk, el presidente ejecutivo de Tesla, empezó a tomar audaces pasos para rescatar la compañía, de acuerdo con Vance. Musk empezó a convertir a los miembros de cada división de la compañía en vendedores. Su tarea era llamar a las personas que habían hecho una reservación para el sedán Model S, completar las ventas y recolectar los pagos.

En marzo de 2013, Musk tomó un paso aún más fascinante: llamó al presidente ejecutivo de Google, Larry Page. Según Vance, quien cita a fuentes anónimas, Musk quería US$6,000 millones por Tesla, con la promesa de otros US$5,000 millones en capital para mantener el crecimiento de la empresa. (Actualmente, Tesla tiene una valorización de mercado de unos US$25,000 millones). Musk también quería una garantía de que él seguiría involucrado en la compañía y que ésta existiera como una empresa automotriz unificada.

Musk y Page tuvieron un acuerdo verbal y se iniciaron las negociaciones, según Vance. Sin embargo, poco después las cosas cambiaron. Las ventas empezaron a aumentar, y Tesla empezó a recibir ganancias -- y el trato se suspendió.

En medio de rumores de un auto Apple en desarrollo y el trabajo de Google en sus carros autónomos, es fascinante pensar cómo sería Tesla bajo el mando de Google. No obstante, Tesla se mantiene como una empresa independiente con mucho éxito -- claro está, si le perdonas los constantes retrasos en el Model X y Model 3.

Tesla se rehusó a comentar sobre el tema. Google no respondió inmediatamente a una solicitud de entrevista.

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