Gafas Gear VR ya no funcionarán con el atribulado Galaxy Note 7

Debido al cese definitivo en ventas del Note 7, Oculus está desplegando una notificación en las gafas para avisar que el teléfono ya no se puede usar.

Sarah Tew/CNET

Nota del editor: El 11 de octubre Samsung anunció la suspensión definitiva de la fabricación y venta del Galaxy Note 7 por los continuos problemas de la batería del dispositivo, incluso en las unidades de reemplazo. Las operadoras y tiendas en Estados Unidos han cancelado el programa de reemplazo y han dejado de vender el dispositivo. Si ya posees un Note 7, deja de usarlo. Las operadoras y tiendas en EE.UU. están ofreciendo canjear tu Note 7 por otro teléfono diferente.

Las esquirlas del retiro definitivo del Galaxy Note 7 llegaron ya a las gafas Gear VR de Samsung y Oculus.

De acuerdo con Ars Technica y Android Central, Oculus está mostrando un aviso en las gafas, informando que a partir de este martes, las Gear VR ya no se pueden usar con el teléfono Galaxy Note 7, dado que dicho teléfono, tanto la versión inicial como la unidad reemplazo, pueden explotar y ser un peligro para sus usuarios.

"La seguridad de los usuarios es la principal prioridad de Oculus. Oculus está quitando el soporte del Note 7 en todos los dispositivos de la plataforma Oculus. Hasta nuevo aviso, el Note 7 no es compatible con las gafas Gear VR. Para más información relacionada al Note 7, por favor contacta directamente a Samsung", se lee en la notificación.

Desde hace poco más de un mes que el Note 7 llegó a tiendas, hasta ahora, no se conocen reportes oficiales de una unidad del Note 7 explotando dentro de las gafas Gear VR; algo que debe agradecer Samsung al sólo imaginar lo trágico que sería una explosión del Note 7 tan cerca del rostro -- y en especial de los ojos -- del usuario.

Los dueños de unas gafas Gear VR pueden estar tranquilos, pues sus gafas aún funcionan con los dispositivos Galaxy S5, en adelante, según Ars Technica.

Samsung comenzó esta semana el retiro oficial y permanente del teléfono, tras poco más de un mes de que comenzaron los reportes de unidades de dicho teléfono explotando sin razón aparente. El culpable es la batería, dijo Samsung; tras recoger 2.5 millones de unidades y entregar una unidad reemplazo para usuarios que no aplicaron por un reembolso o cambio por otro modelo de Samsung, los reportes acosaron a las unidades reemplazo, desencadenando el cese de ventas oficial y definitivo este martes.

De acuerdo con analistas citados por Bloomberg, el primer retiro, el despliegue de reemplazos y el cese definitivo de ventas, le costará a Samsung alrededor de US$5,000 millones, además de un posible daño a la marca sudcoreana.

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