CNET también está disponible en español.

Ir a español

Don't show this again

Cultura tecnológica

Galaxy's Edge: La expansión de Disneylandia despega a velocidad de la luz

Pudimos conocer Galaxy's Edge en el parque de Disney en California y así es el mundo de la galaxia muy, muy lejana.

ANAHEIM, California -- De niño, en los años 70 y 80, me metí de fondo en el mundo en miniatura de los juguetes de La guerra de las galaxias. Mi favorito, y el de muchos, era la réplica de la nave más famosa del universo: la Millennium Falcon.

Hoy, más de 40 años después del estreno de la primera película de Star Wars en 1977, me volví a meter de nuevo en la famosa nave, pero ahora de cuerpo entero, en una réplica que mide más de 30 metros de largo, la primera vez que se construye la Millennium Falcon 100 por ciento a tamaño natural.

rh51144b.jpg

George Lucas, Billy Dee Williams, Mark Hamill, Bob Iger y Harrison Ford en la inauguración oficial de Galaxy's Edge el 29 de mayo de 2019.

Richard Harbaugh/Disney

The Walt Disney Company inauguró este 29 de mayo Galaxy's Edge, una inmensa zona en su parque Disneyland dedicada totalmente al universo de las películas de Star Wars. En la corta inauguración oficial la noche del miércoles estuvieron presentes Bob Iger, presidente ejecutivo de The Walt Disney Company, el creador de Star Wars George Lucas y los actores Billy Dee Williams (Lando Calrissian), Mark Hamill (Luke Skywalker) y Harrison Ford (Han Solo).

Galaxy's Edge abre el 31 de mayo en Disneyland en Anaheim, California, y el 29 de agosto en Disney's Hollywood Studios, que es parte de Disney World, en Orlando, Florida. Los interesados en visitar la expansión en California entre el 31 de mayo y el 23 de junio tienen que hacer una reservación en Disneyland.com, pero una vez hecha se puede entrar con la entrada regular.

Según la empresa, Galaxy's Edge es la mayor expansión en la historia de Disneylandia, parque inaugurado en 1955. Se calcula que su costo alcanzó los US$1,000 millones, según varios reportes. La expansión en California mide 5.6 hectáreas.

La sección de Star Wars en ambos parques -- en California y Florida -- representa el planeta Batuu. El sitio oficial de Star Wars describe a Batuu como "un puesto remoto en el borde de la galaxia que alguna vez fue una encrucijada en los días anteriores a la velocidad de la luz". El sitio explica que este mundo fue abandonado con la llegada de los viajes hiperespaciales y que ahora es un refugio para "los que quieren salirse de la norma y un próspero puerto para contrabandistas, comerciantes clandestinos y aventureros que viajan entre la frontera y el espacio inexplorado".

The Walt Disney Company compró Lucasfilm en 2012 y desde 2014 desarrolla la idea de lo que en un principio se conocía como Star Wars Land, anunciada por Bob Iger, presidente ejecutivo de la empresa de Mickey Mouse, el 15 de agosto de 2015. La empresa dice que unas 6,700 personas estuvieron involucradas en el desarrollo y construcción de este proyecto.

La experiencia Galaxy's Edge

Galaxy's Edge contará con dos juegos: Millennium Falcon: Smugglers Run, una simulación de un viaje en la nave que hizo famosa Han Solo y que resucitó en la trilogía que comenzó con Episode VII: The Force Awakens (2015), que estará disponible desde el 31 de mayo; y Star Wars: Rise of the Resistance, que abrirá después este mismo año y que Disney describe como "la atracción más ambiciosa, inmersiva y avanzada jamás imaginada" la cual reproduce una batalla entre la Primera Orden (los malos) y la Resistencia (los buenos).

La experiencia de Millennium Falcon: Smugglers Run es muy similar a un juego anterior de Star Wars en el parque que se llamaba Star Tours. 

La historia que cuenta el juego es, a grandes rasgos, que Chewbacca le presta la nave a un contrabandista que vive en Batuu que se llama Hondo Ohnaka y quien esta buscando una tripulación para hacerse de un botín.

Primero recorres la Millennium Falcon por dentro hasta a una habitación donde el propio Ohnaka te explica la misión y te recluta. Después llegas al famoso salón del ajedrez, que es donde Luke y Chewbacca jugaban el juego con hologramas de monstruos; aquí los asistentes se pueden tomar fotos. Después entras en la cabina de la nave y juegas uno de tres papeles: piloto, ingeniero o artillero. Según tu puesto tienes varias tareas, pero en realidad estas surten poco efecto en el juego (el piloto puede mover la nave hacia arriba y abajo o hacia los lados, pero estos movimientos apenas se notan). Durante el juego ves una pantalla a través de la cabina del Millennium Falcon; viajas por varios planetas y hay caídas repentinas (ojo, no es una montaña rusa; los asientos simplemente se mueven al ritmo de la acción en la pantalla). Las gráficas no son muy realistas y se parecen más a las de un videojuego que una película. En síntesis, sin la experiencia de ver y entrar a la nave de tamaño natural, que es impresionante, el juego es un poco decepcionante.

El resto de la expansión ofrece un enorme número de tiendas y restaurantes, entre los que destacan Savi's Worksop, una tienda donde puedes armar tu propio sable de luz, y Droid Depot, donde puedes crear un robot a tu gusto (la empresa dice que hay más de 280,000 combinaciones posibles) -- además de una tienda de "antigüedades" llamada Dok-Ondar's Den of Antiquities, donde es posible comprar un peluche exótico en Creature Stall y un "bazaar" de ropa . 

En cuanto a comer y beber, en Oga's Cantina puedes pedir bebidas exóticas como la leche verde que bebió Luke Skywalker en Episode VIII: The Last Jedi y la leche azul en el Milk Stand (la leche en la película viene de criaturas llamadas sirenas de thala; la azul es la leche de Bantha de Episode I: A New Hope), entre muchas otras, además de restaurantes que cocinan todo tipo de "rarezas" inspiradas en las historias de Star Wars.

Pero, la comida que pude probar no tiene nada especial en términos culinarios: un pan pita con una salchicha de cerdo y ensalada rusa y unas palomitas de maíz con sabores dulces y picantes a la que le hace falta sabor (se hubiera beneficiado de un poco de salsa Valentina). La bebida azul es un smoothie helado y dulce, un poco empalagoso que está hecho de frutas tropicales. Los parques de Disney han mejorado mucho sus ofertas de comida y bebida -- hace unos años eran deleznables -- pero nadie vendrá por la experiencia gastronómica, ni tampoco espero que reciban una estrella Michelín. Sin embargo, en esta oferta los conceptos detrás de esta comida son creativos y añaden algo a la experiencia completa de La guerra de las galaxias.

A pesar de que la sección de Star Wars no está aún 100 por ciento terminada (falta uno de los juegos principales), los expertos de Disney hicieron un buen trabajo en recrear ese universo al mismo tiempo de introducir a los fans a un planeta nuevo controlado por la Primera Orden. Una de las novedades de Galaxy's Edge es que se puede interactuar mucho con el espacio físico a través de un app, como traducir los letreros en jeroglíficos galácticos que pululan en el parque. También, Disney colocó bocinas ambientales ocultas para, por ejemplo, poder escuchar el paso de las naves sobre la cabeza.

Carrie Beck, vicepresidenta de desarrollo animación y series de acción de Lucasfilm, dijo en un panel que los creadores de Galaxy's Edge inventaron la historia de cada uno de los personajes que habitan la expansión, incluyendo los vendedores de las tiendas. "La meta fue crear algo que la gente ama y que lo vieran como el escenario de su historia personal", explica. "Lo que es realmente emocionante es que [los personajes] reaccionan a ti como si estuvieras en Star Wars".

La estética del mundo Star Wars

Una de las claves en la creación del mundo de Star Wars es el concepto de "futuro usado" que George Lucas acuñó para reflejar un universo que estaba diseñado para vivirse como una realidad, y no como una fantasía. La estética de todas las películas de Star Wars -- incluso las malas -- incluyen mucho óxido, y edificios y androides hechos de partes dispares. Incluso las armas de los rebeldes son casi hechas a mano, y no se diga de los cables y los botones diversos que hallas en naves como la Millennium Falcon, descrita a lo largo de la saga como "chatarra". Disney ha logrado incorporar este aspecto en el Batuu de Galaxy's Edge, que incluso antes de su apertura ya muestra botes de basura oxidados y macetas para plantas hechas de partes de naves. Incluso el horno del restaurante Ronto Roasters usa uno de los motores de los speedsters que Anakin Skywalker corre en Episode I: The Phantom Menace. Este look viejo y usado será una gran ventaja para Disney, que no tendrá que gastar tanto en mantenimiento para que este escenario cuasi-cinematográfico se vea nuevo y reluciente.

La creación de Galaxy's Edge fue en gran parte una colaboración entre los expertos de Lucasfilm y de Disney Imagineering.

Doug Chiang, vicepresidente y director creativo ejecutivo de Star Wars en Lucasfilm, quien se unió a los proyectos de George Lucas en 1995, dijo en un panel antes de la inauguración que l diseñaron Galaxy's Edge como "un lugar nuevo con la identidad de Star Wars". Como parte de ese proceso, el equipo creativo del proyecto visitó ciudades como Estambul y Marrakech, en las que se inspiraron para crear un ambiente oriental de bazares y capas de historia, al que sumaron la estética de Star Wars que incluye domos, esferas y capiteles. Chiang explica que normalmente sacan hasta el 90 por ciento de la inspiración de algo existente para luego sumar "ese 10 por ciento que lo convierte en Star Wars".

Algo interesante es que la empresa optó por no usar las palabras Star Wars en ninguna parte de Galaxy's Edge, porque los creadores quieren que sea obvio que los asistentes están dentro del mundo de La guerra de las galaxias sin indicarlo.

En Galaxy's Edge se luce la capacidad de Disney de convertir una idea en entretenimiento puro. De una esquina desolada en Disneyland, un parque de más de 64 años de antigüedad, nació una esquina tecnológicamente avanzada basada en una serie de películas que comenzaron en 1977. Un paraíso para los fans de la saga en donde anticipo que habrá largas colas por los próximos años.

Porque, si le hubiera dicho al niño que fui en los años 80 del siglo pasado que algún día estaría dentro de mi nave espacial favorita, nunca lo hubiera creído. Ahora es posible en California y, pronto, en Florida, dos lugares que se unen de un plumazo a la galaxia más lejana del universo.

Reproduciendo: Mira esto: Visita con nosotros Galaxy's Edge, la expansión de Star...
4:01