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Industria de la tecnología

Foxconn, la gran amiga de Apple, compra Belkin por US$866 millones

La adquisición también abarca las marcas Linksys, Wemo y Phyn, las tres dependientes de la fabricante de periféricos Belkin International.

Sarah Tew/CNET

Foxconn (FIT) sacó la cartera y se hizo de cuatro marcas por el precio de una. 

La empresa china de manufactura comprará Belkin International, una empresa especializada en la fabricación de routers, baterías externas, bases de carga y cables. La adquisición está valorada en US$866 millones y Foxconn pagará en efectivo, dijo Belkin en un comunicado.

La adquisición de Belkin International incluye cuatro submarcas: Belkin, Linksys, Wemo y Phyn, estas dos últimas las más desconocidas del grupo — Wemo fabrica productos para la automatización del hogar, y Phyn se especializa en productos para filtrar agua. 

"FIT está emocionada de adquirir Belkin y su capacidad en el mercado de productos premium para el consumidor", dijo en el comunicado Sidney Lu, presidente ejecutivo de Foxconn. "Integrando las capacidades y soluciones de Belkin en FIT, esperamos enriquecer nuestra cartera de productos premium y acelerar nuestra penetración en el hogar inteligente". 

Belkin dijo que sus cuatro divisiones seguirán operando normalmente, solo que ahora serán parte del paraguas de FIT y bajo la dirección de Chet Pipkin, presidente ejecutivo de Belkin. Pipkin se unirá al equipo administrativo de FIT. 

Sin embargo, la adquisición aún necesita recibir la luz verde del Comité de Inversión Extranjera (CFIUS) de los Estados Unidos, de acuerdo con The Financial Times. Belkin, al ser una empresa estadounidense, necesita la aprobación de la CFIUS y la administración del presidente Donald Trump no pondría las cosas tan sencillas. El propio Trump habría bloqueado la fusión entre la empresa china Broadcom y la norteamericana Qualcomm por "preocupaciones de seguridad nacional". 

La buena noticia para Foxconn es que ya anunció la construcción de una fábrica en Wisconsin que representa una inversión de US$10,000 millones, una cifra lo suficientemente grande que pinta un panorama para Foxconn más positivo que el de Broadcom. 

La adquisición es una movida interesante para Foxconn, que busca diversificar sus ingresos y aminorar su dependencia de Apple, su principal cliente. Según reportes, alrededor de la mitad de los ingresos de Foxconn son por fabricar productos para Apple — y si a Apple le va mal, a Foxconn también. Tras el retraso del iPhone 8 en 2017, Foxconn vio afectados sus ingresos en el tercer trimestre del año pasado hasta el punto de reportar su mayor disminución de ganancias desde 2008.