Lo último que vio el Messenger antes de chocar con Mercurio

La sonda no tripulada culminó su misión hacia Mercurio, en donde al llegar se desplomó y finalizó su intenso trayecto con una explosión.

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La última foto enviada por el Messenger antes de estrellarse con Mercurio. NASA/Johns Hopkins University Applied Physics Laboratory/Carnegie Institution of Washington

La misión a Mercurio con la sonda no tripulada Messenger llegó a su fin este jueves cuando la nave entró a la superficie del planeta a una velocidad de 8,750 mph (14,082 kph), desplomándose después de utilizar el resto de su combustible para posicionarse en su tracción gravitatoria y tomar las últimas fotografías de su intenso viaje.

La última imagen transmitida a la Tierra por la sonda es de la superficie del cráter Jokai, de 58 millas de ancho (93 kilómetros). En su caída el Messenger habría creado su propio pequeño cráter, que se estima tiene un diámetro de cerca de 50 pies (15.24 metros).

"Llegando con una explosión que afectó la superficie de Mercurio, estamos celebrando la misión del Messenger como algo más que exitosa", dijo John Grunsfeld, administrador asociado del Directorio de Misiones Científicas de la NASA en Washington. "La misión del Messenger seguirá proporcionando a los científicos una gran cantidad de resultados para comenzar la siguiente fase - el análisis de los datos interesantes que ya están en los archivos, y que ayudarán a desentrañar los misterios de Mercurio".

El impacto de la sonda se produjo en la cara oculta de Mercurio, por lo que los científicos de la NASA no pudieron observarlo directamente. En lugar de ello, lo confirmaron poco después de que la nave no reapareciera desde detrás del planeta a la hora esperada. El departamento NASA Deep Space Network Radio Science confirmó de manera independiente la pérdida de la señal del Messenger.

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Una de las últimas imágenes de Messenger el día antes del impacto. Muestra una región de 115 km al sur del cráter Mansart. NASA/Johns Hopkins University Applied Physics Laboratory/Carnegie Institution of Washington

Entre los descubrimientos más importantes de la sonda se incluyen la composición de la superficie de Mercurio; su historia geológica; sus depósitos de hielo polar; y que su campo magnético está desplazado del centro del planeta.

Messenger fue lanzada en agosto de 2004 y llegó a Mercurio en 2011. En principio el objetivo era culminar una misión de un año, pero la sonda se quedó orbitando el planeta, lo que le permitió a la NASA continuar recopilando información sobre éste hasta que finalmente se estrelló este jueves, finalizando más de una década de trabajo continuo.

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