CNET también está disponible en español.

Ir a español

Don't show this again

guía de compras navideñas
Ciencia

Este material delgado y flexible convierte tu piel en una pantalla OLED

Científicos japoneses incorporan tecnología OLED a un material muy flexible para que lleves una 'pantalla de vestir' en tu piel como si fuera un tatuaje.

Esta piel flexible contiene OLEDs que pueden usarse para monitorizar la salud.

University of Tokyo/Science Advances

No estamos todavía a la altura de ver programas de TV enteros en la palma de nuestras manos, pero hay algunos tatuajes temporales que podrían estar un poco más cerca.

Un equipo de investigadores en Japón cree que sus tatuajes flexibles OLED de piel electrónica tienen aplicaciones potenciales para el seguimiento de la salud y de las comunicaciones en general. Su investigación aparece en la edición del 15 de abril de la revista Science Advances.

Takao Someya y Tomoyuki Yokota de la Escuela de Ingeniería de la Universidad de Tokio han desarrollado esta especie de piel que resuelve varios problemas con las pantallas de vestir. Se las arregla para ser delgada y flexible, de modo que pueda moverse con la piel y el cuerpo, eliminando la necesidad de usar espesos sustratos de vidrio o de plástico. Eso podría limitar el número de dispositivos que podemos llevar en nuestros bolsillos.

"La llegada de los teléfonos móviles ha cambiado la forma en que nos comunicamos. Si bien estas herramientas de comunicación son cada vez más pequeñas, son todavía discretos dispositivos que tenemos que llevar encima", dijo en un comunicado Someya.

Anteriormente, los intentos de este tipo de tecnología no fueron capaces de sobrevivir más de unas pocas horas. Esto es porque el oxígeno y el vapor de agua del aire penetraba en la piel, dañándola irreparablemente. Al añadir alternativamente capas de silicio oxinitrato inorgánico y parileno orgánico, Someya y Yokota crearon una película protectora que extiende la vida útil de su piel a varios días, en lugar de horas.

También incorporaron electrodos de óxido de indio y estaño a un sustrato fino sin dañarlo, alimentando diodos de polímero ultrafino como emisores de luz (de sólo tres micrómetros de espesor) y fotodetectores orgánicos en la piel. El resultado es una piel electrónica con una pantalla OLED incrustada que se estira y se encoge con la piel y que funciona especialmente bien como un sensor de monitor del pulso o del oxígeno en sangre.

"¿Cómo sería el mundo si tuviéramos pantallas que se pueden adherir a nuestros cuerpos e incluso mostrar nuestras emociones o nivel de estrés o malestar?", se preguntó Someya en el escrito. "Además de no tener que llevar un dispositivo con nosotros en todo momento, podría mejorar la forma en que interactuamos con los que nos rodean o añadir una nueva dimensión a la forma en que nos comunicamos".