Este astronauta guía, desde el espacio, un robot en la Tierra

Un astronauta a bordo de la Estación Espacial Internacional usó un controlador especial para determinar cuándo un robot toca un objeto en la Tierra y lo guía hasta completar una labor sencilla.

El Interact Centaur coloca una clavija en un hueco, guiado por un astronauta en la Estación Espacial Internacional.Foto de ESA

¿Cuánto tiempo se demora un astronauta en colocar una clavija en un hueco?

No, no es una broma, sino un problema que la Agencia Espacial Europea (ESA, por sus siglas en inglés) acaba de solucionar. Pero la clavija y el hueco estaban en la Tierra, mientras que el astronauta estaba a unas 248 millas (399 kilómetros) de distancia, desplazándose a unas 5 millas (unos 8 kilómetros) por segundo en la Estación Espacial Internacional (ISS, por sus siglas en inglés).

Para completar la tarea, el astronauta Andreas Mogens usó unos controles desde la ISS para operar un robot llamado Interact Centaur ubicado en Holanda. Los controles usan una tecnología llamada "retroalimentación de fuerza" para ayudar a Mogens a completar la tarea, lo que significa que cuando el brazo del robot encontraba resistencia, Mogens podía sentirlo a través de los controles.

Lo que hace la tarea aún más impresionante es el hecho de que la señal entre la ISS y el robot tenía que viajar grandes distancias en cada dirección.

La señal se emitía desde la ISS a varios satélites en órbita, y de ahí a través del centro de la NASA en Houston a una estación terrena en Nuevo México. Entonces viajaba por un cable submarino en el Atlántico hasta el centro de la ESA en Holanda.

La señal tenía que realizar el recorrido desde y hasta la estación espacial de manera continua durante el experimento, unas 89,477 millas (144,000 kilómetros), todo una demora de aproximadamente un segundo. Pero los investigadores pudieron usar programas informáticos para contrarrestar la demora y mantener los movimientos de Mogens sincronizados con el robot.

Gracias a este método de control único, Mogens pudo guiar el robot para completar la tarea con relativa facilidad. En el primer intento, guió el robot hasta una pizarra electrónica e insertó la clavija en 45 minutos. La segunda vez lo logró en sólo 10 minutos.

"Andreas consiguió insertar la clavija dos veces, lo que demostró la precisión de la retroalimentación de fuerza desde el espacio por primera vez en la historia", dijo André Schiele, del Laboratorio de Telerobótica y Háptica de la ESA, en una declaración.

La Agencia Espacial Europea afirma que el experimento es un buen augurio para las maniobras robóticas remotas que tendrán que hacer los astronautas en el futuro, que pudieran usarse para construir una base en la Luna, manipular vehículos en la superficie de Marte o remover objetos -como satélites desactivados- que flotan alrededor de la Tierra.

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