CNET también está disponible en español.

Ir a español

Don't show this again

Ciencia

Esta mandíbula fosilizada podría reescribir la historia

Científicos datan una mandíbula hallada en Israel a hace 175,000 años, lo que indica que los humanos salieron del continente africano antes de lo que se pensaba.

Un pedazo de hueso fosilizado y dientes pueden reescribir la historia de cuando los humanos modernos dejaron África.

El fósil consiste de una parte de la mandíbula superior con una fila de dientes intactos de un adulto humano. Un equipo internacional de científicos ha datado el fósil de 175,000 a 200,000 años de antigüedad. 

"Los hallazgos sugieren que los humanos modernos dejaron el continente africano al menos hace 50,000 años antes de que lo se pensaba", según Binghamton University. Los investigadores publicaron sus hallazgos el jueves en la revista Science

Esta mandíbula data de hace 175,000 años.

Rolf Quam

A mediados de 2017, los científicos anunciaron el descubrimiento de los fósiles del Homo sapiens más antiguo del que se tiene conocimiento. Los fósiles fueron encontrados en una cueva en Marruecos, y tienen una antigüedad de 300,000 años. 

Anteriormente, los fósiles humanos más antiguos encontrados fuera de África databan de entre 90,000 y 120,000 años. La mandíbula expande esta línea cronológica de manera considerable. 

"Este hallazgo cambia nuestra perspectiva de la propagación de los humanos modernos y es consistente con los estudios genéticos recientes, que han propuesto la posibilidad de que los Homo sapiens se dispersaron hace unos 220,000 años", según los autores del estudio. 

"Esto también significa que los humanos modernos pudieron haber conocido e interactuado durante períodos más largos de tiempo con grupos de humanos arcaicos, dando más oportunidad para el intercambio cultural y biológico", dice Rolf Quam, un profesor de antropología de Binghamton University y coautor del estudio.

Los arqueólogos descubrieron la mandíbula en la cueva de Misliya en Israel. 

Misliya Cave Project

Los arqueólogos descubrieron la mandíbula en 2002 en la cueva de Misliya en Israel.

Según la revista Science, tres equipos dataron los fósiles de manera independiente "usando la desintegración del isótopo de uranio y otros métodos de luminiscencia para determinar hace cuánto tiempo fue que los granos minerales fueron expuestos a la luz por última vez".

Jean-Jacques Hublin, un paleoantropólogo con el Max Planck Institute for Evolutionary Anthropology en Alemania, le dijo a The New York Times que el dueño de la mandíbula quizá no tenga ningún lazo con los humanos de hoy. Pudo haber pertenecido a un grupo desconocido de Homo sapiens que dejaron Africa y luego desaparecieron.