Cartílago impreso en 3D podría restaurar orejas, hombros, rodillas y narices

Una nueva técnica para imprimir cartílago en 3D podría 'revolucionar la ingeniería de tejidos y la medicina regenerativa'.

El cartílago bioimpreso podría ayudar a mejorar la eficiencia de los tratamientos de restauración de cartílago.

The American Chemical Society

El cartílago es bastante importante. Provee estructura a ciertas partes del cuerpo y suaviza las articulaciones entre los huesos. Cuando el cartílago se daña puede causar mucho dolor. Y desafortunadamente el cartílago no se regenera bien por sí mismo, ya que no tiene irrigación sanguínea.

El campo de la bioimpresión -- fabricar material biológico mediante impresión 3D -- cada vez más parece ser una excelente opción para restaurar el cartílago dañado. El año pasado, el Departamento de Ciencias y Tecnología de la Salud en ETH Zurich desarrolló un método para imprimir cartílago en 3D a partir de biopolímeros y células de cartílago.

Ahora un equipo liderado por Paul Gatenholm en el Centro de Ciencias Wallenberg Wood en Suecia, ha desarrollado un método similar y demostrado su viabilidad como tratamiento médico al probarlo en ratones. El equipo presentó su investigación esta semana en la Reunión y Exposición Nacional número 251 de la Sociedad Estadounidense de Química (ACS, por sus siglas en inglés).

"La bioimpresión tridimensional es una tecnología rompedora que se espera revolucione la ingeniería de tejidos y la medicina regenerativa", dijo Gatenholm en un comunicado.

"El interés de nuestro equipo está en trabajar con cirujanos plásticos para crear cartílago para reparar el daño hecho por heridas o cáncer. Trabajamos con las orejas y la nariz, que son partes del cuerpo que los cirujanos en la actualidad aún encuentran difícil arreglar. Sin embargo, tenemos la esperanza de que algún día podamos repararlos con una impresora 3D".

Los actuales métodos para regenerar cartílago suponen implantar células con la capacidad de desarrollar cartílago en un andamio y desarrollarlas en condiciones similares a las que se encuentran en el cuerpo humano. El técnica de impresión en 3D podría imprimir las células y el andamio juntos en un solo paso.

El problema que encontró el equipo de Gatenholm fue que esto con frecuencia daba como resultado una masa amorfa. Crear una receta para un andamio que pueda mantener su estructura es clave. Para hacerlo, comenzaron a experimentar con plantas. Usando polisacáridos de algas marrones y fibrillas de celulosa provenientes de madera, la mezcla mantenía su forma.

Para ver cómo respondía en un órgano viviente en lugar del ámbito de un laboratorio, el equipo implantó sus muestras en ratones vivos. Por supuesto, las células sobrevivieron y comenzaron a producir cartílago. El equipo entonces fue capaz de incrementar la producción de cartílago al introducir células madre encontradas en la médula ósea.

La técnica aún no está totalmente lista para ser puesta a prueba en humanos, pero Gatenholm está trabajando con un cirujano plástico para asegurarse de que cualquier prueba clínica cumpla con todas las regulaciones.

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